Gush Emunim: ¿Grupo mesiánico israelí­ tras los atentados en Argentina?

Publicado por Redaccion el 30 Abr 2007 | Categoría: General, Actualidad, Opinión, Historia, Denuncias

Denuncia e Informe Especial
publicado por la revista “Libertad de Opinión”
en el mes de Septiembre del año 1997

Tres datos significativos

Tres datos han provocado las investigaciones que aquí­ presentamos.

Primero: la intensificación de los conflictos en Palestina en los últimos dos meses, que se habrí­an originado por la decisión de construir nuevas 70 viviendas para colonos judí­os, subsidiadas por un anónimo millonario norteamericano. Es cosa de sentido común que causas y efectos deben guardan proporción entre sí­; nadie concibe que un problema habitacional í­nfimo, pueda obstaculizar los procesos de paz en que ha consentido el propio gobierno israelí­.

Un segundo dato son las brutales presiones sobre la Suprema Corte argentina para cerrar la investigación del atentado de la Embajada, adjudicándole a Irán la autorí­a ideológica; el hecho queda agravado, tanto por las declaraciones públicas de Avirán en contra de todo uso diplomático, como por la circunstancia sorprendente de que ningún grupo palestino o islámico haya reinvindicado para sí­ el atentado. Las reglas de juego que obedece el terrorismo polí­tico exigen que tras el atentado se manifieste la autorí­a, para establecer, a traves de los medios, la presencia de la organización y su potencial de amenaza. Curiosamente ese aspecto esencial se halla ausente en el atentado a la Embajada de Israel; los supuestos terroristas estarí­an violando sus propias reglas de juego.

Un tercer dato proviene del significado que van adquiriendo una serie de hechos de violencia del lado israelí­, que culminaron con el asesinato de Rabin ; respetables personalidades judí­as han advertido sobre la gravedad del problema; la explicación habitual de los medios, apelando a una minúscula “extrema derecha” israelí­, bagateliza la cuestión. El Prof. Israel Shahak advertí­a ya en su artí­culo “The Ideology Behind Hebron Massacre” (1994):

It is wrong to assume that the mass murder in Hebron stemmed only from the opinions of a small group of extremists on the fringe of the Israeli political spectrum, the supporterd of the late Meier Kahane. The ideology which inspired the killings is the same as that of the Jewish Undeground of 1984. The members of this movement, who attempted to blow up the mosques of the Temple Mount, were caught red-handed while fixing bombs, timed to explod exactly on the beginning of the Sabbath, to nine Arab buses, so as to avoid the killing of any pious Jew.

Nuestra investigación se encaminó a una profundización de las declaraciones del Prof. Jan Bergman, de la Universidad de Upsala, citado como experto durante el proceso contra Ahmed Rami; hemos compulsado esos elementos de juicio con las discusiones actuales dentro del judaí­smo. De allí­ resulta un nuevo rumbo, tanto para el esclarecimiento de la violencia pasada, como para la prevención de la futura.

Avirán, Embajador de Israel en Buenos Aires, afirmó que podrí­a haber un tercer atentado. Si bien lo hizo como forma de presión, no se puede descartar esa posibilidad; tanto judí­os como no-judí­os deben intentar impedirla, y para impedir eficazmente hay que comprender las exactas dimensiones del problema.

Un concepto diferenciado de judaí­smo

Tanto el antisemistismo furibundo como el filosemitismo patológico tergiversan la realidad al operar con un concepto simplista e indiferenciado del judaí­smo, omitiendo divergencias y conflictos internos. En última instancia ambos bandos, antisemita y filosemita, dicen lo mismo con cambio de signo.

Tampoco la distinción entre sionismo y judaí­smo basta hoy para delimitar los frentes. Estamos colocados, judí­os y no-judí­os, frente a un nuevo fenómeno, peligroso para ambos. Este fenómeno es el terrorismo mágico. Ese terrorismo tiene un arquetipo con un nombre concreto: Gush Emunim.

Si la Suprema Corte argentina encara su investigación sobre esta nueva pista darí­a un nuevo rumbo a la causa y probablemente prevendrí­a un tercer atentado.

Nuestra tarea se limita a esclarecer sobre la magnitud de un problema práctivamente ignorado y preparar nuevas indagaciones.

Las tensiones entre sionismo y judaí­smo

El Sionismo tal como lo propugnó hace un siglo Theodro Herzl en Der Judenstaat (1896) poseía un caracter polí­tico y laicista, no confesional; se inspiraba demasiado en la tradición centroeuropea, hasta el punto de no propugnar el hebreo, sino el alemán como idioma oficial del futuro Estado Judí­o. Tal Estado, con la forma de una monarquí­a constitucional, debí­a asentarse en Palestina o en Argentina, por lo cual Herzl procura orientar respectivas corrientes migratorias, con consecuencias conocidas.

El proyecto de Herzl fue resistido en su momento por importantes sectores del judaí­smo. Se oponí­an a la idea tanto el ala ortodoxa como la progresista; el sionismo era también rechazado por los judí­os europeos asimilados en sus respectivas naciones, así­ como por los partidarios de una revolución marxista cosmopolita. La oposición era tan fuerte que el Primer Congreso Sionista no pudo celebrarse ni en Munich ni en Parí­s, dada la actitudes de las comunidades judí­as de Alemania y Francia. Se recordará que el judaí­smo moderno estaba muy influenciado, a través de la obra de Moses Mendelssohn (1729-1786), por la idea de la Aufklärung, adoptando una postura deí­sta, humanitaria y cosmopolita.

En la trabajosa obra Das Wesen des Judentums (1a. edición en 1916) del Rabino Mayor de Viena, Ludwig Beck, se registra este esfuerzo de armonizar religiosidad hebrea y modernidad europea, hacia una suerte de cosmopolitismo radical e inconformista; en ese planteo, el sionismo significarí­a una deserción del judaí­smo y su singularidad.

La sí­ntesis del Gush Emunim

Teniendo en cuentan este haz de tendencias la situación inicial en esta problemática puede resumirse como una antí­tesis entre varias vertientes del judaí­smo de un lado y del sionismo de otro.

Cualquier persona razonable distinguirá, según su punto de vista, tanto en judaí­smo como sionismo, entre aspectos admisibles, problemáticos e inadmisibles.

En este sentido, el Gush Emunin representa la sí­ntesis de lo peor: combina en teorí­a y praxis lo menos admisible del judaí­smo con lo más inadmisible del sionismo y da por resultado una teologí­a apocalí­ptica, con terribles incidencias en la realidad polí­tica. La creciente influencia del Gush sobre el Estado de Israel y el hecho que ese Estado disponga de alrededor de 400 misiles nucleares conminan a afrontar el problema en toda su magnitud. Podrí­amos encontrarnos ante el Sí­ndrome de Sansón, que se suicida matando a todos los filisteos.

A principios de este siglo, Abraham Isaak Kook, un mí­stico judí­o, actúa como Rabino Mayor de Jerusalem. Kook, a diferencia de las otras vertientes del judaí­smo, interpreta el movimiento de Theodor Herzl de una manera insólitamente positiva. A los ojos de Kook los sionistas, con todos sus errores, serí­an un instrumento ciego en la mano de Dios, quien mediante ellos realizarían un plan aún invisible. A su vez los sionistas, sin tomar en serio lo que ellos juzgaban supersticiones religiosas, veí­an con simpatí­a una apertura del lado religioso hacia sus proyectos polí­ticos.

Kook muere en 1935. Lo sucede su hijo, el rabino Zvi Yehuda Kook, que intensifica la simbiosis sionismo laico/judaí­smo mí­stico y augura la próxima expansión de Israel a todo el territorio de la Tierra prometida. En 1967 la Guerra de los Seis Dí­as parecen corroborar las profecí­as efectuadas desde el ámbito teológico.

De allí­ surge el Gush Emunim, que se constituye formalmente en 1974, pero renunciando a ser un partido polí­tico; su trabajo se realiza ejerciendo influencia, sin un jefe visible, con células, en distintos partidos. El entendimiento del Gush con Menahem Begin lo provee de una importancia central en los cí­rculos de poder de Israel, tanto polí­ticos como militares, y aparentemente entre algunas agrupaciones de la diáspora.

A pesar de su importancia el Gush está ausente de Internet, tampoco existen publicaciones propias directas y accesibles en lenguajes europeos. El Gush cumple una actividad esotérica, educacional, polí­tica y demográfica.

Según su teologí­a, la humanidad se hallarí­a en una edad mesiánica, donde ciertas reglas pierde vigencia, entrando otras en su lugar. El proceso mesiánico no puede impedirse, pero ciertos actos pueden acelerarlo. Para que el Reino del Mesí­as advenga, es necesario que Israel adopte antes una cierta figura religioso-geográfica determinada por una interpretación de la Thora y el Talmud. Desde ese perspectiva, los asentamientos de colonos carecen de propósito habitacional; son indispensables sólo para que Israel adopte una figura que atraiga al Mesí­as.

A este objetivo debe subordinarse el poder polí­tico. El Prof. Arthur Hertzberg (autor de Jewish Polemics, publicado por Columbia University Press), escribe en la página de la UAHC (Union of American Hebrew Congregation):

Some weeks before the 1967 Six-Day War, Zvi Yehuda Kook spoke to his disciples of his passionate longing for Hebron, Judea and Samaria, which were then still in the hands of the Jordanians. He insisted that Jews could not rest secure until thes had acquired the total of territory that God had pledged to Abraham, Isaac and Jacob.

Pero no se trata de simple seguridad:

Thus, a furhter, more decisive step in the bringing of the Messiah would have to be reached, a supernatural climax that would trascend national and political considerations and usher in the the Messiah (…) When Israeli governments opposed these aggresive settlements initives, more halfheartedly that not on many ocassions, the messianists insisted thes were obeying a higher law.(…) God gave this land to the Jews and we must inhabit it in order to bring the Messiah closer.

Prof. Israel Shahak escribí­a en 1994, refiriéndose a Hebron y las ideologí­as mesiánicas:

The sympathy which Baruch Goldstein enjoys among the Gush Emunim (…) can only explained by a shared ideology. (…) Gush Emunim leaders enjoy Rabin’s friendship and strong influence in wide circles of the Israeli and diaspora Jewish communities. Therefore it is their version of this ideology which is more important. Gush Emunim’s thinking assumes the imminence of the coming of the Messiah, when the Jews, aided by God, will triumph over theGentiles. Consequently, all current political developments call be interpreted by those in the know as destined either to bring this end nearer or pospone it.

La amistad con Rabin fue breve. En 1996 escribirá el Prof. Hertzberg, tras el nuevo crimen:

The doctrin of messianism was the central motivation of Rabin’s assassin (…) Yigal Amir and those in his circle have been educated in the schools of religious Zionism, and they have imbibed the messianic doctrine of Rabbi Zvi Yehuda Kook, who died in 1982. (…) Yigal Amir and other false prophets of his kind will not hesitate to make war on the government of Israel, and thes will not fade away.

Y concluye señalando en términos de inusitada severidad una escisión en el judaí­smo:

Jews must now surrender the myth that we are “one people” We have become, at the very least, two peoples: a mainstream that decides Jewish poliye in the here and now, rationally and pragmatically, and a fanatical fring that receives ist marching ordeders directly from Good.

Magia y Terror

En el Gush Emunin se actualizan conceptos de una mentalidad mágica, que a partir de Mendelssohn habí­an quedado parcialmente confinados al antiguo judaí­smo.

La mentalidad mágica postula, aparte de una causalidad restringida, sujeta al espacio y tiempo, una causalidad independiente, manipulable mediante ciertos rituales.

El lector de origen europeo debe advertir que se trata de una mentalidad verdaderamente diferente a la propia y hacer un esfuerzo por colocarse en esa perspectiva. Mientras que el pensamiento indoeuropeo separa el signo de lo significado, observamos otras culturas donde el signo está insertado a la cosa, como el asa al jarro. Quien dispone del signo, sea en la palabra o en la figura, adquiere poder sobre las cosas.

Esta mentalidad está presente en las raí­ces del judaí­smo: en el relato bí­blico, Adan impone el nombre a los animales como manifestación de su supremací­a. La creación del mundo no transcurre en Génesis por una acción demiúrgica, como en las teogoní­as o en Platón, sino por la pronunciación de palabras (”hágase la luz”, etc). Asimismo, el nombre de la deidad judí­a no puede ser pronunciado salvo por el sumo sacerdote en la oscuridad del arca. El “JHWH” es sólo una sigla, no un nombre: el dios que se aparece a Moisés se resiste a revelar su nombre (algo de esta superstición se conserva en la versión judeocristiana del segundo mandamiento).

En los textos amalekitas, entre los más crueles del Antiguo Testamento, reaparece este motivo, ahora como necesidad de destruir el nombre para lograr la total aniquilación. Así declara el Prof. Bergman con respecto a la Thora y la figura de Amalek, que simboliza a los pueblos enemigos de Israel:

Si consideramos los textos sobre Amalek, comprobamos que se trata, si bien gradualmente, de un exterminio total, que alcanza su culminación con la destrucción del nombre de Amalek. Así se expresa el principio de la aniquilación total. Por eso, el Yad-Vashem de Jerusalem, que recuerda a las víctimas del holocausto, posee tanta importancia. Pues allí están escritos los nombres de las victimas, en una inmensa lista.

Esta mentalidad mágica es la que el Gush Emunim actualiza en su concepción apocalí­ptica de una fase inevitable, pero acelerable o postergable. Obsérvese la analogí­a: el cí­rculo mágico, con sus pentagramas, protege al operante de las potencias ocultas y le permite conjurar las fuerzas deseadas. Para el Gush, mediante una figura trazada en la realidad geográfica, Israel quedarí­a protegido y podrí­a conjurar la presencia del mesí­as en el apocalipsis.

Es por esos motivos que el Prof. Hertzberg habla con una dicción tan abrupta de una escisión en el judaí­smo, distinguiendo un sector racional y otro que responde a otras leyes. Así­ reconoce Gilbert N. Kahn en el Jewish Bulletin, a propósito del mesianismo:

Led by Rav Zvi Yehuda Kook (…), this ideology becam the dominant thinking of the National Religious Party. Ist leaders argued, contrary to numerous rabbinic authorities, that the military victory of 1967 must be seen as a harbiger of messianic times All political decisions thus were to be considerd strictly in terms of their ability to accelerate the advent of the Messiah.

El mencionado episodio de los terroristas israelí­es en 1984 (atentado frustrado a las mezquitas de Temple Mount) es también tomado muy seriamente por Prof. Shahak. En los interrogatorios se efectúan declaraciones que delatan, según Prof. Sahak, una idea satánica detrás del atentado:

As the man explained to his interrogators, “the demolish of these mosques would have infuriated all the hundred of millions of Muslim in the world. Their rage would inevitably have led to a war which in all likehoold would have escalated into a world war. In such a war the scale of casualties would be formidable enough to promote the pocess of redemption of the Jews and the Land of Israel. All the Muslims would by then disappear, which means that everyrthing would be ready for the coming of the Messiah.

Estas consecuencias parecen invitables, si se promueve una teologí­a de carácter mágico. Quien cuenta con garantí­as de protección divina, no tiene por qué preocuparse por una guerra mundial.

Resultados del análisis precedente

Colocados ante este problema de irracionalidad terrorista en el propio campo israelí­, los tres datos iniciales pueden interpretarse de manera más adecuada. La serie de actos de violencia que culminan con el asesinato de Rabin, reciben -en concordancia con serias fuentes judí­as- una nueva explicación. Rabin, con el proceso de paz, destruí­a la figura geográfica que provocarí­a la irrupción del tiempo mesiánico.

La construcción de viviendas judí­as en territorios ocupados es otra consecuencia de esta influencia de una teologí­a mesiánica en la polí­tica concreta. Los conflictos en la zona Palestina están entonces condenados a repetirse una y otra vez, mientras un grupo como el Gush Emunim posea influencia en Israel; exigir de Arafat la destrucción de los “grupos extremistas”, mientras en Israel opera el poderosí­simo Gush representa el colmo de la inocencia, o el colmo de la hipocresí­a.

También el inexplicable atentado contra la Embajada de Israel en Buenos Aires se ubica en nuevas coordenadas, si tenemos en cuenta que se habla de una grave escisión dentro del judaí­smo y que no estamos ante actos de terrorismo meramente polí­tico, que se someten a otras reglas de juego. Por eso la histeria ante la posibilidad de que la detonación se haya producido dentro del edificio, como declaran los expertos en Ingenierí­a: el hecho darí­a un indicio de que los criminales deberí­an buscarse entre quienes disponí­an de acceso al edificio.

Una investigación judicial o parlamentari­a deberá determinar si la explosión ha sido una obra terrorista cuyo autor ideológico no serí­a ya el Irán, sino el cí­rculo próximo del Gush Emunim, que -según fuentes judí­as de máxima respetabilidad- habrí­a operado del mismo modo en la masacre de Hebrón y en el asesinato de Rabin.

Para ello la Corte Suprema de Justicia debería citar al Embajador de Israel y al Presidente de la DAIA a que declaren:

1° Si tienen conocimiento y desde cuándo de la existencia del Gush Emunim, de sus relaciones con el Gobierno de Menahem Begin así­ como su vinculación con actos terroristas de suma gravedad.


2° En caso afirmativo, si ofrecieron su información a la Justicia argentina, o al menos consideraron la posibilidad, de una investigación que abarcara también a la organización Gush Emunim como autor ideológico.

3° Dado que el Gush Emunim, según el Prof. Israel Shahak, realiza tareas de educación religiosa no sólo en Israel sino tambien en la diáspora, si se tiene conocimiento de alguna relación de esa organización con las asociaciones representadas por la DAIA.

4° En caso afirmativo, si se han evaluado los alcances de una posible conexión local de grupos sionistas locales con el Gush Emunim.

Una indagación de ese tipo, atributo de un Poder Judicial independiente, puede parecer utópica. Si debiéramos admitirlo, ¿no significarí­a que imperan otras fuerzas y otros intereses, ajenos al ejercicio de la justicia, autosuficientes e impunes?

Revista “Libertad de Opinión”
Edición Septiembre de 1997

Una Respuesta a “Gush Emunim: ¿Grupo mesiánico israelí­ tras los atentados en Argentina?”

  1. el 16 Nov 2007 - 4:52 pm cristian dice …

    I AM THE SON OF MAN AND I TELL YOU FOR CERTAIN THAT IS NORMAL TO ISRAELITES PEOPLE TO REFUSE SOMEONE WHO COMES WITH THE GOOD NEWS.I REMEMBER YOU THAT ISRAELITES PEOPLE DID NOT TRUST AT FIRST IN MOISES THEY NEEDED TO SEE TO BELIEVE AND MOISES WAS ONE OF THE MOST IMPORTANT PROPHETS OF ISRAEL BECAUSE ADONAI HAD GIVEN HIM THE 10 COMMANDMENTS.LATER JESUS CAME TO COMPLETE THE LAW AND JESUS GAVE US THE LAST TWO COMMANDMENTS TO LOVE GOD WITH ALL YOUR HEART,SOUL AND MIND AND LOVE OTHERS AS MUCH AS YOU LOVE YOURSELF.THEY ARE 12 COMMANDMENTS FROM THE ALLPOWERFUL AND THE SON OF GOD IS NOT STILL ACCEPTED IN HIS OWN LAND BECAUSE OF THAT CAN NOT HAVE SHALOM THE WORLD.THE CITY OF THE GREATEST KING MUST TAKE ITS REAL NAME JESUSALEN,AFTER THAT THE WHOLE WORLD WILL KNOW THAT THE LAW COMES FROM THE HOLY LAND SO JESUSALEN COMES.THE GOOD NEW IS BITTER AND SWEET IT WAS WRITTEN.JESUSALEN MUST BECOME REAL NOW AMEN.

¿Qué opinas?

URL para hacer Trackback a esta entrada | Canal RSS de estos comentarios