El hospital público argentino, vergüenza nacional
Publicado por horacions el 11 Nov 2007 | Categoría: Actualidad, Opinión, Salud, Sociedad, Derechos Humanos, Denuncias
Nada más cierto que la crónica cotidiana para saber en verdad qué pasa en la vida.El hombre de hoy no necesita ya hacerse esas preguntas que se hicieron los grandes filósofos de la historia, el hombre nace con un código de barras impreso en su persona.
Las generaciones últimas no se encuentran ante ningún dilema, no asumen un pasado, por ende no comprenden el presente y a su vez descreen en un futuro.
Desde la concepción, un tema muy importante para el pueblo y muy poco importante para las autoridades gubernamentales es el tema del hospital.
Es decir, aquella contemplación que debe ser “humana” de los gobiernos hacia la salud no existe. Por eso aquellos compatriotas que se atienden en un hospital saben bien lo que estoy diciendo: la atención en las ventanillas es vergonzosa, el pueblo es muy mal atendido por los empleados, además de todo lo que se tiene que esperar porque la demanda es cada vez más grande. Yo he presenciado la cantidad de extranjeros indocumentados que exigen una atención rápida sin siquiera ser ciudadanos que paguen impuestos.
¿En dónde están los derechos humanos de los Argentinos? Porque la situación de los hospitales es por un tema de dinero, y a todos los empleados del hospital desde los administrativos, los auxiliares, los médicos se los retribuye con dinero, dinero que supuestamente sale del aporte de los ciudadanos y los que trabajamos, luchamos y pagamos los impuestos, quienes resulta ahora que tenemos que cederle lugar a los extranjeros indocumentados que no pagan impuestos…
Sí, es muy triste. Y muy triste es ver caminar cucarachas por las paredes del hospital. Porque en los hospitales hay ratas y cucarachas.
Por ejemplo por dar uno reciente y que encierra todo lo que quiero expresar, hace alrededor de un año aproximadamente plantaron el cartel de anuncio de obra en el hospital Tornú acerca de “remodelaciones”… El tema es que la única acción que se ejerció fue la de pintar las paredes exteriores del edificio, como si eso cambiara las cosas, como una gran tomadura de pelo al pueblo. El problema de raíz no es combatido ni hay siquiera intenciones de hacerlo. Pintamos las paredes para que se vea lindo por fuera pero dentro sigue todo igual y peor.
El trasfondo de este grave problema, que no es nuevo, corresponde simplemente a la realidad. La persona no recibe la educación humana que debe edificarlo como ciudadano. A las nuevas generaciones no se les inculcó escala de valores. Entonces la Patria para muchos no existe, para otros no tiene importancia y otros la denigran. Los padres se sienten abarrotados porque su lucha diaria no alcanza, los chicos tienen amigos que viven realidades semejantes en el barrio que está cada vez más peligroso, lleno de drogadictos; en la escuela se vive el mismo reflejo, los maestros que hacen huelga porque el gobierno corrupto no le paga lo que debe ser justo. El problema es general, por ser de raíz. Y la Salud es además de los más básico, un problema más.
Se ha hecho cada vez más frecuente la huelga en la Salud, ya sea tanto por los auxiliares como por los médicos y seguramente el reclamo es totalmente coherente.
Totalmente distinta y hasta se puede tildar de “ideal” es la atención de la salud dentro del plano Privado. Desde la cordial atención de los empleados de recepción, los auxiliares y ni hablar de los profesionales de la medicina. La limpieza y el aroma ambiental transmiten seguridad porque la salud es algo elemental como la higiene sobre todo en un edificio dedicado a tal.
Los precios de las prepagas, con los distintos aumentos como el que sufre en estos días no son para el Pueblo. No. Y eso es marginar a la población, porque para obtener un turno en el hospital que pagamos los Ciudadanos, se espera horas y horas, para estar más seguro de tener un turno la gente se queda a dormir en el hospital porque la demanda es gigante. La persona que busca una cura, además de perder horas esperando un turno, es mal tratada por el personal de recepción, y convive una noche para sacar un número durmiendo entre cucarachas.
Pero como “con la salud no se jode”, uno tiene el dilema de dónde atenderse, y antes que eso analizar si para ser bien atendido y curado le dan a uno los números para pagar esa atención ideal. Cuando los números no dan, uno debe asistir a lo que uno ya conoce como Hospital, que a pesar de todo es nuestro y en muchos casos no cuenta con los insumos básicos y necesarios, como gasas por ejemplo.
Todo aquél que se atiende en un hospital público sabe lo que estoy relatando.
Esta bronca no la conocen ni la clase dirigente ni los que defienden los “derechos humanos”, porque ellos hablan del hospital público pero se atienden en clínicas privadas, o se hacen abrir unidades especiales para ser atendidos como reyes, como hizo la familia Kirchner en el Hospital Argerich.
Si el General Perón viviera…
Horacio Javier Gómez