Montoneros: Los asesinos están entre nosotros
Publicado por Redaccion el 28 Dic 2007 | Categoría: Educación, Actualidad, Política, Historia, Sociedad, Derechos Humanos, Denuncias, Fuerzas Armadas, Judiciales
“Pertenecer tiene sus privilegios” dice un slogan publicitario y así lo ha comprobado un reciente fallo de la Sala I de la Cámara Federal.
Horacio Vertbisky es director del diario Página/12, órgano de prensa semi-oficial del actual gobierno argentino y preside el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), una recreación posmoderna de “Le comité de salut public”, que al igual que su antecesora de los tiempos de la Revolución Francesa se dedica a perseguir y enjuiciar a militares que lucharon contra la guerrilla subversiva, así como sacerdotes y funcionarios públicos con alguna actuación en aquellas épocas.
Esta cruzada desatada por Vertbisky que incluye el desmantelamiento de las Fuerzas Armadas y de Seguridad, la transformación de todo plan educativo en un medio de adoctrinamiento y la conversión forzada del historial de sus compañeros de ruta a héroes nacionales, no persigue ningún objetivo revanchista o de venganza, simplemente busca asegurar la “salud” de un régimen de dudosa legitimidad instaurado en el 2003 que responde a una ideología castromarxista mayoritariamente rechazada por los argentinos.
Pero retrocediendo 30 años en el tiempo nos encontramos con un Horacio Vertbisky integrando la agrupación subversiva Montoneros, en la que orgullosamente dicen haber participado Néstor Kirchner, su esposa y actual Presidente Cristina y numerosos funcionarios de su gobierno.
El 2 de Julio de 1976, Vertbisky y sus compañeros de un comando dirigido por “otro colega periodista”, Rodolfo Walsh, producen uno de los mayores atentados terroristas de la Argentina con la voladura del Comedor de la entonces Superintendencia de Seguridad Federal de la Policía Federal.
Pese a que un agente conscripto que el grupo había reclutado para colocar la bomba les informara que a ese lugar no asistían oficiales de alta graduación si no que quienes allí concurrían eran agentes, suboficiales y personal civil de la dependencia, incluidas mujeres con sus pequeños hijos ya que existía allí una guardería, Vertbisky, ordena que se coloque igual la bomba, una del tipo vietnamita cargada con bolas de acero para provocar el mayor daño posible.
El resultado del exitoso atentado fueron 28 muertos y mas de 70 heridos, muchos ellos de gravedad que fallecieron poco tiempo después y entre los que se encontraban numerosas mujeres y niños de corta edad, lo que quedó patentizado por la mano de un bebé que los rescatistas horrorizados, encontraron pegada a una de las paredes.
Sin embargo para la Justicia argentina, basándose en una extraña jurisprudencia, esto no constituye un delito de lesa humanidad y dado el tiempo transcurrido la causa penal ha prescripto, por lo que el señor Vertbisky y sus cómplices seguirán gozando de libertad y los asesinos continuarán caminando entre nosotros.
Mercedes Colombie
Fuente: LaHistoriaParalela.com.ar


el 03 Ene 2008 - 4:36 pm 1 rafael dice …
De alguna manera hay que hacer justicia, no puede ser que el cobarde, criminal y genocida de Vertbisky ande pancho como en su casa. Tengo la esperanza que algún día este desalmado delicuente las pagará.
el 05 May 2008 - 2:57 am 2 patriota dice …
felicito por esta página que muestra la realidad. no estoy de acuerdo con las toturas y los fusilamientos a sangre fría de los militares en la época, pero sí con esos verdaderos héroes patriotas que en caso de vida o muerte le dieron sin piedad a las guerrillas marxistas, librando a este país de la dictadura de un cagón cobarde y dictador criminal como Fidel Castro.
saludos
el 10 Oct 2008 - 7:47 pm 3 scheneider dice …
No puede ser que estemos en manos de estos degenerados, como puede ser que tengamos a esta puta de mierda de presidente de la nación. Pareciera que quisieran revolcarse en la mierda pura cuando votan a esta mugre de gente.
Esta perra que vive en el lujo junto con ese degenerado que no puede ni siquiera hablar correctamente.
Dios y la Santisima Virgen nos libren de este Cancer.
Esta vez no debe quedar ni uno.
el 11 Mar 2009 - 12:50 pm 4 alan kriegger dice …
ESTA CARTA LA ENCONTRÉ “WEBIANDO” ACLARO: SOY HERMANO DE UN CIVIL ASESINADO POR ESTA BASURA DE MONTONEROS EL 19/08/76, AQUI LES VA, ES EXTENSA PERO NO TIENE DESPERDICIO.
Señor Sergio Schmucler:
Al leer la entrevista con Héctor Jouvé, cuya transcripción ustedes publican en los dos últimos números de La Intemperie, sentí algo que me conmovió, como si no hubiera transcurrido el tiempo, haciéndome tomar conciencia (muy tarde, es cierto) de la gravedad trágica de lo ocurrido durante la breve experiencia del movimiento que se autodenominó “ejército guerrillero del pueblo”. Al leer cómo Jouvé relata suscinta y claramente el asesinato de Adolfo Rotblat (al que llamaban Pupi) y de Bernardo Groswald, tuve la sensación de que habían matado a mi hijo y que quien lloraba preguntando por qué, cómo y dónde lo habían matado, era yo mismo. En ese momento me di cuenta clara de que yo, por haber apoyado las actividades de ese grupo, era tan responsable como los que lo habían asesinado. Pero no se trata sólo de asumirme como responsable en general sino de asumirme como responsable de un asesinato de dos seres humanos que tienen nombre y apellido: todo ese grupo y todos los que de alguna manera lo apoyamos, ya sea desde dentro o desde fuera, somos responsables del asesinato del Pupi y de Bernardo.
Ningun justificativo nos vuelve inocentes. No hay “causas” ni “ideales” que sirvan para eximirnos de culpa. Se trata, por lo tanto, de asumir ese acto esencialmente irredimible, la responsabilidad inaudita de haber causado intencionalmente la muerte de un ser humano. Responsabilidad ante los seres queridos, responsabilidad ante los otros hombres, responsabilidad sin sentido y sin concepto ante lo que titubeantes podríamos llamar “absolutamente otro”. Más allá de todo y de todos, incluso hasta de un posible dios, hay el no matarás. Frente a una sociedad que asesina a millones de seres humanos mediante guerras, genocidios, hambrunas, enfermedades y toda clase de suplicios, en el fondo de cada uno se oye débil o imperioso el no matarás. Un mandato que no puede fundarse o explicarse, y que sin embargo está aquí, en mí y en todos, como presencia sin presencia, como fuerza sin fuerza, como ser sin ser. No un mandato que viene de afuera, desde otra parte, sino que constituye nuestra inconcebible e inaudita inmanencia.
Este reconocimiento me lleva a plantear otras consecuencias que no son menos graves: a reconocer que todos los que de alguna manera simpatizamos o participamos, directa o indirectamente, en el movimiento Montoneros, en el ERP, en la FAR o en cualquier otra organización armada, somos responsables de sus acciones. Repito, no existe ningún “ideal” que justifique la muerte de un hombre, ya sea del general Aramburu, de un militante o de un policía. El principio que funda toda comunidad es el no matarás. No matarás al hombre porque todo hombre es sagrado y cada hombre es todos los hombres. La maldad, como dice Levinas, consiste en excluirse de las consecuencias de los razonamientos, el decir una cosa y hacer otra, el apoyar la muerte de los hijos de los otros y levantar el no matarás cuando se trata de nuestros propios hijos.
En este sentido podría reconsiderarse la llamada teoría de los “dos demonios”, si por “demonio” entendemos al que mata, al que tortura, al que hace sufrir intencionalmente. Si no existen “buenos” que sí pueden asesinar y “malos” que no pueden asesinar, ¿en qué se funda el presunto “derecho” a matar? ¿Qué diferencia hay entre Santucho, Firmenich, Quieto y Galimberti, por una parte, y Menéndez, Videla o Massera, por la otra? Si uno mata el otro también mata. Esta es la lógica criminal de la violencia. Siempre los asesinos, tanto de un lado como del otro, se declaran justos, buenos y salvadores. Pero si no se debe matar y se mata, el que mata es un asesino, el que participa es un asesino, el que apoya aunque sólo sea con su simpatía, es un asesino. Y mientras no asumamos la responsabilidad de reconocer el crimen, el crimen sigue vigente.
Más aun. Creo que parte del fracaso de los movimientos “revolucionarios” que produjeron cientos de millones de muertos en Rusia, Rumania, Yugoeslavia, China, Corea, Cuba, etc., se debió principalmente al crimen. Los llamados revolucionarios se convirtieron en asesinos seriales, desde Lenin, Trotzky, Stalin y Mao, hasta Fidel Castro y Ernesto Guevara. No sé si es posible construir una nueva sociedad, pero sé que no es posible construirla sobre el crimen y los campos de exterminio. Por eso las “revoluciones” fracasaron y al ideal de una sociedad libre lo ahogaron en sangre. Es cierto que el capitalismo, como dijo Marx, desde su nacimiento chorrea sangre por todos los poros. Lo que ahora sabemos es que también al menos ese “comunismo” nació y se hundió chorreando sangre por todos sus poros.
Al decir esto no pretendo justificar nada ni decir que todo es lo mismo. El asesinato, lo haga quien lo haga, es siempre lo mismo. Lo que no es lo mismo es la muerte ocasionada por la tortura, el dolor intencional, la sevicia. Estas son formas de maldad suprema e incomparable. Sé, por otra parte, que el principio de no matar, así como el de amar al prójimo, son principios imposibles. Sé que la historia es en gran parte historia de dolor y muerte. Pero también sé que sostener ese principio imposible es lo único posible. Sin él no podría existir la sociedad humana. Asumir lo imposible como posible es sostener lo absoluto de cada hombre, desde el primero al último.
Aunque pueda sonar a extemporáneo corresponde hacer un acto de constrición y pedir perdón. El camino no es el de “tapar” como dice Juan Gelman, porque eso -agrega- “es un cáncer que late constantemente debajo de la memoria cívica e impide construir de modo sano”. Es cierto. Pero para comenzar él mismo (que padece el dolor insondable de tener un hijo muerto, el cual, debemos reconocerlo, también se preparaba para matar) tiene que abandonar su postura de poeta-mártir y asumir su responsabilidad como uno de los principales dirigentes de la dirección del movimiento armado Montoneros. Su responsabilidad fue directa en el asesinato de policías y militares, a veces de algunos familiares de los militares, e incluso de algunos militantes montoneros que fueron “condenados” a muerte. Debe confesar esos crímenes y pedir perdón por lo menos a la sociedad. No un perdón verbal sino el perdón real que implica la supresión de uno mismo. Es hora, como él dice, de que digamos la verdad. Pero no sólo la verdad de los otros sino ante todo la verdad “nuestra”. Según él pareciera que los únicos asesinos fueron los militares, y no el EGP, el ERP y los Montoneros. ¿Por qué se excluye y nos excluye, no se da cuenta de que así “tapa” la realidad?
Gelman y yo fuimos partidarios del comunimo ruso, después del chino, después del cubano, y como tal callamos el exterminio de millones de seres humanos que murieron en los diversos gulags del mal llamado “socialismo real”. ¿No sabíamos? El no saber, el hecho de creer, de tener una presunta buena fe o buena conciencia, no es un argumento, o es un argumento bastardo. No sabíamos porque de alguna manera no queríamos saber. Los informes eran públicos. ¿O no existió Gide, Koestler, Víctor Serge e incluso Trotsky, entre tantos otros? Nosotros seguimos en el Partido Comunista hasta muchos años después que el Informe-Krutschev denunciara los “crímenes de Stalin”. Esto implica responsabilidades. También implica responsabilidad haber estado en la dirección de Montoneros (Gelman dirá, por supuesto que él no estuvo en la Dirección, que él era un simple militante, que se fue, que lo persiguieron, que lo intentaron matar, etc., lo cual, aun en el caso de que fuera cierto, no lo exime de su responsabilidad como dirigente e, incluso como simple miembro de la organización armada). Los otros mataban, pero los “nuestros” también mataban. Hay que denunciar con todas nuestras fuerzas el terrorismo de Estado, pero sin callar nuestro propio terrorismo. Así de dolorosa es lo que Gelman llama la “verdad” y la “justicia”. Pero la verdad y la justicia deben ser para todos.
Habrá quienes digan que mi razonamiento, pero este no es un razonamiento sino una constrición, es el mismo que el de la derecha, que el de los Neustad y los Grondona. No creo que ese sea un argumento. Es otra manera de “tapar” lo que pasó. Muchas veces nos callamos para no decir lo mismo que el “imperialismo”. Ahora se trata, y es lo único en que coincido con Gelman, de la verdad, la diga quien la diga. Yo parto del principio del “no matar” y trato de sacar las conclusiones que ese principio implica. No puedo ponerme al margen y ver la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio, o a la inversa. Yo culpo a los militares y los acuso porque secuestraron, torturaron y mataron. Pero también los “nuestros” secuestraron y mataron. Menéndez es responsable de inmensos crímenes, no sólo por la cantidad sino por la forma monstruosa de sus crímenes. Pero Santucho, Firmenich, Gelman, Gorriarán Merlo y todos los militantes y yo mismo también lo somos. De otra manera, también nosotros somos responsables de lo que sucedió.
Esta es la base, dice Gelman, de la salvación. Yo también lo creo.
Lo saludo.
Oscar del Barco
el 27 Oct 2009 - 9:28 am 5 Nestor dice …
EL EJERCITO MATO Y MURIO EN DEFENSA PROPIA Y EN DEFENSA DE LA NACION, LOS GRUPOS GUERRILLEROS MATARON Y MURIERON AGREDIENDO LOS INTRINSECOS PILARES DE TODA UNA NACION QUERIENDO SUBVERTIR LOS PRINCIPIOS MORALES DEL PUEBLO ARGENTINO. TANTO LOS UNOS COMO LOS OTROS DEBERIAN EXPRESARSE CON LA MAYOR HONESRTIDAD Y DIGNIDAD POSIBLES, PERO EN ESTE SENTIDO LOS QUE DEBEN HACER ESTO SON LOS QUE FUERON AGRESORES.-
SALUDOS CORDIALES.-
NESTOR.-
el 26 Dic 2009 - 9:24 pm 6 STELLA dice …
SARGENTO PAULIK JUAN QUE EN PAZ DESCANSES, FUISTE VICTIMAS DE ASESINOS CUBIERTOS HASTA HOY. REZO PARA QUE EN SUS VIDAS DE CORRUPTOS ASESINOS Y ENEMIGOS DE LA RAZA HUMANA NO DESCANSEN EN PAZ QUE SEPAN QUE ANDAN DE LA MANO CON LA SANTA MUERTE.STELLA SOBRINA DE JUAN PAULIK MUERTO POR LA BOMBA QUE COLOCO EL INDIGNO WALSH
el 24 Mar 2010 - 12:14 pm 7 Norma dice …
Después de tantos años, seguimos sin dar solución a esto. No debemos olvidar, que ya en el año 1960 con la llegada del Che Guevara, aterrizaba en nuesto país un plan que sería llevado a cabo en toda latinoamérica. En Cuba había funcionado porque la situación era diferente. No sé por qué, siempre tratamoss de importar teorías, costumbres, etc.etc….La cosa viene de lejos. No voy a estar haciendo historia, porque a veces la historia cuenta lo que quiere. Lo que sí deseo fervientemente, que así como se juzgan a los militares por delitos de lesa humanidad, se haga lo mismo con los cabecillas montoneros, del ERP, y todas esas organizaciones que también los cometieros y que en pos de un ideal utilizaron como carne de cañon a todos los jóvenes que creyerosn. ¿Qué me dicen del nene Firmenich, por ejemplo? ¿Cuál fue la culpa de Salustro? haber sido director de la Fiat, y esa era una manera de conseguir dinero para el armamento. Y de las niñeras y criaturas que fallecieron en los atentados en diversas plazas de Bs.As. De eso no se habla. ¿Y de los conscriptos, especialmente de uno que conocí, Alejandro Rodríguez, vecino, que hacía guardia delante de la casa de un almirante y una ráfaga de ametralladora lo mató? Si pretendemos justicia, esta debe ser aplicada para todos. Sino, tendremos que dibujarla sin venda en los ojos.
el 27 Nov 2010 - 4:29 pm 8 Mero dice …
Estimados, coincido con ustedes en que Montoneros fueron y siguen siendo parias asesinos. Disiento con algunos comentarios que dicen que los militares hacían patria matando guerrilleros. De ninguna manera hacían patria, murieron 30.000 personas, gente que no tenía nada que ver, robaron bebés, se fumaron la plata del fondo patriótico de Malvinas, compraron un mundial, nada de eso es hacer patria. Por otro lado, los miserables montoneros debieron haber sido juzgados y encarcelados, no torturados y asesinados.
Al ver comentarios tan desagradables como algunos de los que vi más arriba, es natural que mucha gente-oveja se deje adoctrinar por los K, ya que vienen a páginas como esta y se encuentran con la Derecha más right que pueda haber y apología al terrorismo de estado entre líneas o explícitamente.
No vengo de cuna militar, desprecio a los milicos; mas mayor es mi desprecio por los K, montoneros y ERP.
Espero sepan entender mi opinión en un marco de respeto mutuo, base por demás necesaria en toda democracia. Base que el Estado no tiene.
el 19 Dic 2010 - 8:50 pm 9 ruben dice …
seamos realista estamos bajo el mando de los montoneros yo no lo vote que podemos hacer alguien me da una idea
el 21 Jun 2011 - 9:51 pm 10 juan luis dice …
es verdad
el 04 Jul 2011 - 1:13 am 11 danel dice …
No soy militar ni soy montonero solo quiero una argentina mejor y veo con horror como la justicia es tuerta solo condena a militares y a los asesinos terroristas montoneros los tratan de heroes hasta donde emos llegado, esto tiene que tener fin.
Aca parece se olvidan cuando los montoneros irrumpian en las facultades sacaban afuera al docente y les lababan la mente a los estudiantes los covertian en titeres para que cometan asesinatos…
Tampoco hay que onvidar que el hijo de la presidenta de madre plaza de mayo participo en el atentado de los soldaditos en Formosa…
Los monotenos debieron pudrirse en vida tras las rejas y no aparecer muertos en un rio.
El gobierno de los kisner solo esta generando paracitos, comunistas ( pero no esos que son para el pueblo sino piqueteros, chorros, asesinos usrupadores).
tarde o temprano la mitad de los argentinos que todabia tenemos el privilegio de razonar cambiaremos esta desoladora realidad, y todo gracias al voto, pensaremos por aquellos que estan atados de pies y manos de un plan social…