La Física del Viaje en el Tiempo
Publicado por aquiles el 12 Feb 2008 | Categoría: Ciencia, Educación, Tecnología, Ciencias Alternativas
¿Realidad o ficción?
En la novela de H.G. Wells, La Máquina del Tiempo, nuestro protagonista saltó a una silla especial con luces parpadeantes, giró unos pocos mandos, y se vio catapultado algunos cientos de miles de años al futuro, donde Inglaterra había desaparecido mucho tiempo atrás y estaba ahora habitada por extrañas criaturas llamadas Morlocks y Eloi. Esto puede haber creado una gran obra, pero los físicos siempre se han burlado de la idea de los viajes en el tiempo, considerándolo reino de excéntricos, místicos, y charlatanes, y con buenas razones.
Sin embargo, unos avances bastante importantes en la gravedad cuántica están revitalizando esta teoría; se está convirtiendo en el juguete de los físicos teóricos que escriben en las páginas de la revista Physical Review. Un persistente problema en el viaje en el tiempo es que está plagado de distintos tipos de paradojas. Por ejemplo, está la paradoja del hombre sin padres, es decir, ¿Qué pasa cuando vuelves atrás en el tiempo y matas a tus padres antes de que hayas nacido?. Pregunta: Si tus padres murieron antes de que nacieras, entonces ¿cómo podrías haber nacido para matarlos en primer lugar?.
Está también la paradoja del hombre sin pasado. Por ejemplo, digamos que un joven inventor intenta sin éxito construir una máquina del tiempo en su garaje. De pronto, un hombre mayor aparece de ninguna parte y le da al joven el secreto para construir la máquina del tiempo. El joven entonces se convierte en alguien extremadamente rico jugando en el mercado de valores, carreras, y eventos deportivos debido a que conoce el futuro. Entonces, cuando es viejo, decide hacer un viaje final hacia el pasado y darle el secreto del viaje en el tiempo a su yo más joven. Pregunta: ¿De dónde vino la idea de la máquina del tiempo?.
No es sorprendente que el viaje en el tiempo siempre haya estado considerado como un imposible. Después de todo, Newton creía que el tiempo era como una flecha; una vez disparada, permanecía en una línea recta inamovible. Un segundo en la Tierra era un segundo en Marte. Relojes dispersos por todo el Universo latirían al mismo ritmo. Einstein nos dio una imagen mucho más radical. De acuerdo con Einstein, el tiempo es más como un río, que serpentea alrededor de estrellas y galaxias, acelerando y decelerando cuando pasa alrededor de cuerpos masivos. Un segundo en la Tierra NO es un segundo en Marte. Relojes dispersos a través del Universo latirían a su propio ritmo distante.
Sin embargo, antes de que Einstein muriera, se vio frente a un embarazoso problema. El vecino de Einstein en Princeton, Kurt Goedel, quizá el Lógico Matemático más grande de los últimos 500 años, encontró una nueva solución a las propias ecuaciones de Einstein ¡que permitían el viaje en el tiempo! El “río del tiempo” ahora tenía remolinos en los cuales podría curvarse sobre sí mismo en un círculo. La solución de Goedel era bastante ingeniosa: postuló un Universo repleto de un fluido rotante. Cualquiera que anduviese a lo largo de la dirección de rotación se encontraría de vuelta en el punto inicial, ¡pero antes en el tiempo!.
En sus memorias, Einstein escribió que estaba preocupado porque esta ecuación contenía soluciones que permitían el viaje en el tiempo. Pero por fin concluyó: el Universo no rota, se expande (es decir como en la Teoría del Big Bang) y por esto la solución de Goedel podría ser desestimada por “razones físicas”. (Aparentemente, si el Big Bang fuese rotacional, ¡sería posible viajar en el tiempo por el Universo!).
Entonces en 1963, Roy Kerr, un matemático neozelandés, encontró una solución de las ecuaciones de Einstein para un agujero negro rotacional, el cual tendría propiedades inverosímiles. El agujero negro no colapsaría en un punto (como se pensaba previamente) sino en un anillo giratorio (de neutrones). El anillo circularía tan rápidamente que la fuerza centrífuga mantendría al anillo fuera del colapso gravitacional. El anillo, entonces, actuaría como el Espejo de Alicia. Cualquiera que camine a través del anillo no moriría, sino que podría pasar a través del anillo a un Universo alternativo. Desde entonces, se han encontrado cientos de otras soluciones de “agujeros de gusano” en las ecuaciones de Einstein. Estos agujeros de gusano conectan no solo dos regiones del espacio (de aquí su nombre) sino también dos regiones del tiempo. En principio, pueden ser usados como máquinas del tiempo.
Recientemente, los intentos de sumar la Teoría Cuántica y la gravedad (y de aquí crear la “Teoría del Todo”) nos ha dado algún entendimiento sobre los problemas de las paradojas. En la Teoría Cuántica, podemos tener múltiples estados de cualquier objeto. Por ejemplo, un electrón puede existir simultáneamente en diferentes órbitas (un hecho que es responsable de darnos las Leyes de la Química). De forma similar, el famoso gato de Schrodinger podría existir a la vez en dos posibles estados: muerto y vivo. Por esto al volver atrás en el tiempo y alterar el pasado, estamos simplemente creando un Universo paralelo. De modo que cambiaremos el pasado de alguien, digamos salvando a Abraham Lincoln de ser asesinado en el Teatro Ford, pero nuestro Lincoln permanecerá muerto. De esta forma, el río del tiempo se divide en dos ríos separados. ¿Pero esto significa que seremos capaces de saltar en la máquina de H.G. Wells, girar un mando, y lanzarnos varios cientos de miles de años a la Inglaterra del futuro?. No. Hay un número de difíciles obstáculos que superar.
Primero, el problema principal de la energía. Del mismo modo que un coche necesita gasolina, una máquina del tiempo necesita una fabulosa cantidad de energía. O se tiene la energía de una estrella, o se busca algo llamado “materia exótica” (la cual cae hacia arriba más que hacia abajo) o buscar una fuente de energía negativa. (Los Físicos pensaban que la energía negativa era imposible. Pero se han verificado experimentalmente pequeñas cantidades de energía negativa mediante algo llamado el Efecto Casimir, es decir, la energía creada por los discos paralelos). Todas estas son extremadamente difíciles de conseguir en grandes cantidades, ¡al menos por unos cuantos siglos!.
Entonces tenemos el problema de la estabilidad. El agujero negro de Kerr, por ejemplo, puede ser inestable si se cae a través de él. De forma análoga, los efectos cuánticos pueden crear y destruir el agujero negro antes de entrar en él. Por desgracia, nuestras matemáticas no son lo bastante potentes para dar respuesta a estas cuestiones de estabilidad debido a que se necesita una “Teoría del Todo” que combine ambas, las fuerzas cuántica y de la gravedad. En la actualidad, la Teoría de supercuerdas en el principal candidato para tal teoría (de hecho, es el ÚNICO candidato; no tiene rivales después de todo). Pero la Teoría de supercuerdas, que casualmente es mi especialidad, es aún difícil de resolver por completo. La teoría está bien definida, pero nadie en la Tierra es lo bastante inteligente como para resolverla.
Lo bastante interesado, Stephen Hawking en una ocasión se opuso a la idea del viaje en el tiempo. Incluso reivindicó que tenía una evidencia “empírica” contra esto. Si el viaje en el viaje en el tiempo existía, dijo, entonces tendríamos que estar siendo visitados por turistas del futuro. Dado que no vemos turistas del futuro, podemos concluir: el viaje en el tiempo es imposible. Debido a la enorme cantidad de trabajo hecho por los físicos teóricos en los últimos 5 años más o menos, Hawking ha cambiado desde entonces su pensamiento, y ahora cree que el viaje en el tiempo es posible (aunque no necesariamente práctico). Además, quizás simplemente no somos muy interesantes para estos turistas del futuro. Cualquiera que pueda tener la energía de una estrella nos consideraría muy primitivos. Imagina a tus amigos cruzando una colina de hormigas. ¿Se agacharían hacia las hormigas y les darían regalos, medicinas, libros y energía?. ¿O alguno de tus amigos tendría el extraño impulso de pisar algunas de ellas?…
Autor: Dr. Michio Kaku
Traductor: Manuel Hermán
Site: mkaku.org


el 22 Feb 2008 - 4:03 am 1 Heini dice …
Para dilucidar la posibilidad o imposibilidad del viaje en el Tiempo hay que empezar por analizar la naturaleza del pasado y del futuro. En Física cuántica el Tiempo pasado y el Tiempo futuro son dos Realidades completamente diferentes, el uno tiene una existencia real y el otro tiene una existencia potencial, el pasado es determinación el futuro es potencialidad. En cada instante de tiempo el hombre se enfrenta a una encrucijada, a una baraja de opciones, de decisiones. Es lo que podríamos llamar una función de onda universal, así como la función de onda de la partícula expresa las probabilidades de que la partícula esté en diversos puntos antes de que tomemos la decisión de elegir uno de ellos e intentar localizarla, es decir, es la expresión de la Realidad futura y nos dice que la partícula “existe” en todos esos puntos, pero existe potencialmente. En el momento en que el observador realiza una operación de detección de la partícula y determina en qué punto exacto se encuentra, la función de onda “colapsa”, la partícula ya localizada se sitúa en el pasado y la Realidad potencial se convierte en una Realidad determinada. De la misma forma, la función de onda universal expresaría el futuro, la Realidad potencial que depende de las diferentes decisiones que adopte el individuo y, de la misma forma, al adoptar el individuo una decisión determinada entre las varias posibles desembocaría, a través de la línea definida por esa decisión, en una de las varias Realidades posibles convirtiéndola en Realidad determinada, una sola, y en Tiempo pasado. El camino jalonado por una serie de elecciones de decisión se denomina “línea de Universo” de ese individuo, de forma que si le contemplamos en un momento dado, en un “presente”, su pasado está definido por una “línea de Universo” y su futuro contiene varias “líneas de futuro” que se van ramificando en una variedad de futuros potencial.
¿Cómo afecta esto al viaje en el Tiempo?
Comencemos por el viaje al pasado: Según hemos visto el pasado está completamente determinado, está, por así decir, “congelado”. El camino por el que podemos retroceder es único, una sola “línea de Universo”. Esto quiere decir que el viaje al pasado no es posible más que como espectador, solo podríamos contemplar lo que ocurrió sin poder intervenir en absoluto, podríamos ver el pasado, pero no “estar” en él. Quizás algún día la técnica nos permita rescatar las imágenes del pasado, de la misma forma que, cada noche, podemos elevar la vista al cielo y ver las estrellas y las galaxias como eran hace cientos, miles, millones de años, pero de la misma forma, sin poder ya intervenir.
Veamos ahora el viaje al futuro: De hecho el viaje al futuro existe ya, nuestra existencia es un viaje al futuro, nuestro Universo viaja hacia el futuro, pero así como la técnica puede hacer posible algún día capturar las imágenes del pasado y traerlas al presente, con el futuro no podemos hacer lo mismo porque el futuro es potencial, no está determinado y por tanto no existe una imagen del futuro que podamos traer al presente. Para viajar al futuro tenemos que “estar” allí y eso solo lo podemos hacer “viviendo”. El inconveniente es que nuestra vida tiene una duración limitada y nosotros lo que quisiéramos es conocer el futuro antes de que llegue y conocer incluso un futuro que sobrepase la duración de nuestra vida.
Este deseo puede ser satisfecho en teoría, y bajo ciertas condiciones. “Solo” es un problema de velocidad, de la velocidad de nuestro movimiento. Lo que ocurre es que incrementos aritméticos de nuestra velocidad, a partir de cierto momento, solo pueden alcanzarse con incrementos exponenciales de la energía necesaria, de tal forma que hacen que la velocidad de la luz sea un límite inalcanzable ya que se requeriría una cantidad de energía infinita. Pero podemos suponer que fracciones estimables de la velocidad de la luz pueden ser alcanzadas mediante futuras técnicas, sin embargo hay ciertos condicionamientos establecidos por la naturaleza del Tiempo. Decíamos antes que sería deseable conocer el futuro antes de que llegue, en realidad para que este deseo sea más comprensible habría que completar la frase, diciendo “antes de que llegue a los que hoy conviven con nosotros”, pues bien, esto es imposible.
Es teóricamente posible viajar a 50 años en el futuro, “gastando” solamente 10 años de nuestra duración vital, pero, calculando a ojo, probablemente tendríamos que desarrollar una velocidad media superior al 95% de la velocidad de la luz y, seguramente, no hay energía suficiente para ello en todo el Universo, peo admitámoslo como hipótesis. Cuando nuestra nave regresara a la Tierra en ese momento del futuro, allí estarían los que convivían con nosotros cuando partimos, claro que con 50 años más mientras que nosotros solo hemos envejecido 10 años. Compartimos el futuro, pero no lo conocemos antes que ellos, solo hemos llegado a él en menos tiempo que ellos. Solo con esta condición es posible el viaje al futuro.
el 06 Ago 2008 - 6:01 am 2 saul dice …
hola gracias por la opinion es mucho inters !!! muchas gracias!
el 16 Feb 2009 - 1:16 pm 3 Oscar dice …
Viajar en el tiempo, pasado o futuro, es posible para pocos humanos hoy. Al pasado lo puedes visitar sin tener la posibilidad de alterar nada, estarás en un plano dimensional diferente. Algo semejante ocurre con el futuro, solo que de éste aún no puedes traer demasiados recuerdos. No esta a mi alcance entender esto hoy. Saludos.