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Enviado por aquiles el 12 Nov 2008 | Categoría: Ciencia, Actualidad, Astronomía
La superficie del planeta “plutoide” más grande conocido parece haber cambiado en los últimos años, de acuerdo con las nuevas mediciones de cómo se disponen los elementos en capas sobre su superficie helada. Pero los astrónomos no pueden explicar la causa del aparente cambio
Eris es el mayor objeto conocido más allá de la órbita de Neptuno, y pesa casi un tercio más que Plutón. Se desplaza sobre una trayectoria alargada alrededor del Sol que completa en aproximadamente 560 años.
Los astrónomos piensan que el mundo distante está cubierto por una capa de metano congelado y pequeñas cantidades de hielo de nitrógeno. Cuando está cerca del Sol, se cree que estos hielos se evaporan de las partes soleadas de la superficie y se condensan sobre las regiones en sombra.
Eris están ahora cerca de su punto más lejano del Sol, de modo que se espera que esté frío e inactivo. Pero un nuevo estudio sugiere que la superficie del planeta enano podría haber cambiado en los últimos años.
“Estamos realmente desconcertados”, dice Stephen Tegler, de la Universidad Northern Arizona en Flagstaff.
Penetrar
Tegler y sus colegas sondaron la superficie supuestamente inactiva de Eris y midieron cómo absorbía la luz del Sol el hielo de metano.
El metano absorbe algunas longitudes de onda de luz con más potencia que otras. Por lo tanto, la luz absorbida puede penetrar débilmente la capa de metano y llegar a mayores profundidades bajo la superficie, aunque es difícil calcular la profundidad exacta.
Al estudiar las diferentes longitudes de onda -o “bandas”- de luz en el espectro de Eris por medio del observatorio MMT de 6,5 metros en Arizona, los investigadores llegaron a la conclusión de que la concentración de nitrógeno parecía aumentar con la profundidad.
Ese resultado, basado en las observaciones de cinco bandas de longitudes de onda en 2007, contradice las observaciones realizadas en 2005 con el William Herschel Telescope de 4,2 m en España. Las observaciones de 2005, que midieron dos bandas de luz, sugerían que el nitrógeno era más abundante más cerca de la superficie.
¿Clima helado?
Ambos conjuntos de observaciones son válidos, dicen los investigadores, pero todavía no pueden llegar a una explicación para la diferencia.
Una posibilidad es que Eris experimentara algún cambio reciente en el clima que modificó varios centímetros superiores de su superficie, dice Tegler.
Pero los cambios en el clima son difíciles de explicar cuando Eris están tan lejos del Sol. “Es muy difícil imaginar que esté ocurriendo algo tan dramático en una escala de tiempo relativamente corta”, dice Mike Brown de Caltech, no involucrado en el estudio.
Otra posibilidad es que el metano y el vapor de nitrógeno entraron en erupción desde el interior de Eris, y que finalmente se condensó para constituir una nueva capa de hielo, dice William Grundy del Lowell Observatory en Flagstaff, Arizona.
Erupción volcánica
Nadie está seguro de si Eris es lo bastante caliente para tener esta clase de “crio-vulcanismo”, pero “una erupción no es imposible”, dijo Grundy a New Scientist.
La misión New Horizons de la NASA, programada para volar más allá de Plutón en 2015, podría ayudar a determinar si Plutón tuvo alguna vez erupciones similares. “Si un cuerpo pequeño como Plutón puede tenerlas, Eris también puede”, dice Grundy.
Por otra parte, los dos equipos podrían haber observado diferentes partes del planeta enano. Las nuevas mediciones indican que Eris tienen un día casi terrestre, girando sobre su eje una vez cada 26 horas.
Las futuras observaciones podían seguir la apariencia del planeta a lo largo de múltiples rotaciones para determinar si Eris tienen una composición en parches, dice Grundy.
Fuente: New Scientist
Enviado por aquiles el 08 Nov 2008 | Categoría: Ciencia, Educación, Actualidad, Astronomía
Como gigantescos conductos cósmicos entre la Tierra y el Sol, los portales magnéticos se abren cada ocho minutos más o menos para conectar a nuestro planeta con su estrella anfitriona
Una vez que se abren los portales, montones de partículas de alta energía pueden viajar los 93 millones de millas (150 millones de kilómetros) a lo largo del conducto durante su breve apertura, dicen los científicos espaciales.
Llamadas eventos de transferencia de flujo, o FTE, esas conexiones cósmicas no sólo existen sino que también posiblemente sean más comunes que alguien haya imaginado, de acuerdo con los científicos espaciales que asistieron al 2008 Plasma Workshop en Huntsville, Alabama, la semana pasada.
“Hace diez años yo estaba muy seguro de que no existían, pero ahora las pruebas son incontrovertibles”, dijo David Sibeck, astrofísico en el Centro de Vuelos Espaciales Goddard en Maryland.
Estallidos dinámicos
Desde hace mucho tiempo los investigadores saben que la Tierra y el Sol deben estar conectados. Por ejemplo, las partículas del Sol son constantemente arrastradas por medio del viento solar y a menudo siguen las líneas de campo magnético que conectan la atmósfera del Sol con tierra firme. Las líneas de campo permiten que partículas penetren la magnetosfera de la Tierra, la burbuja magnética que rodea nuestro planeta.
“Solíamos pensar que la conexión era permanente y que el viento solar podía colarse en el ambiente cercano a la Tierra en cualquier momento en que el viento estuviera activo”, dijo Sibeck. “Estábamos equivocados. Las conexiones no son constantes en absoluto. A menudo son breves, explosivas y muy dinámicas”.
Algunos conferencistas en el Workshop dieron una idea general de la formación de un evento de transferencia de flujo. Una idea es que en la cara de la Tierra que mira hacia el Sol, nuestro campo magnético presiona contra el campo magnético solar. Y más o menos cada ocho minutos, los dos campos se conectan brevemente, formando un portal a través del cual las partículas pueden circular. El portal toma la forma de un cilindro magnético de un diámetro similar al de la Tierra.
Sibeck dijo que pensáramos en el FTE como un rodillo gigante que yace plano a lo largo del límite entre los campos magnéticos de la Tierra y el Sol. (Señaló que el rodillo tendría que ser maleable de modo que pueda perforar ambos campos magnéticos mientras yace plano.)
“Estos FTE se parecen un poco a rodillos, y se forman como pequeñas gotas en la punta de la magnetosfera que mira hacia el Sol”, dijo Sibeck a SPACE.com. “No pueden decidir en qué sentido van a deslizarse alrededor de la Tierra, así que crecen allí como rodillos enormes y luego salen como en espiral [a lo largo de la magnetosfera de la Tierra] como si estuviera golpeando masa”.
Se puede formar más de un FTE a la vez, dijo, y permanecen abiertos durante 15 a 20 minutos.
Más para aprender
Para medir esos FTE, las naves espaciales no sólo deben atraparlos cuando se forman, sino que también deben estar en algún extremo de las estructuras magnéticas (a lo largo o a lo ancho). De hecho, la flota de cuatro naves espaciales Cluster de la Agencia Espacial Europea y las cinco sondas THEMIS de la NASA, han volado a través y alrededor de estos cilindros, midiendo sus dimensiones y detectando las partículas que pasan a velocidad, dijo Sibeck. Mientras estas mediciones han determinado el ancho de un FTE, la longitud todavía es insegura aunque una medición la puso en cinco radios de la Tierra. Un radio de la Tierra es de unas 4.000 millas (6.400 kilómetros).
El astrofísico Jimmy Raeder de la University of New Hampshire usó esas mediciones para desarrollar simulaciones de computadora de los portales. Descubrió que los portales cilíndricos tienden a formarse por encima del ecuador terrestre y que luego, en diciembre, los FTE salen sobre el polo norte. En julio, lo hacen sobre el polo sur.
Sibeck piensa que los eventos ocurren más veces que lo que se pensaba, y propone dos tipos de evento de transferencia de flujo: activo y pasivo.
Cuando los cilindros magnéticos están activos, permiten que partículas circulen a lo largo bastante fácilmente, y forman conductos importantes de energía para la magnetosfera de la Tierra, dijo Sibeck. Cuando es pasivo, los cilindros oponen más resistencia al tránsito de las partículas. La estructura interna de un cilindro pasivo dificulta a las partículas y a los campos magnéticos circular a lo largo. Sibeck ha calculado las propiedades de los FTE pasivos y espera que él y sus colegas busquen sus señales en los datos recogidos por THEMIS y Cluster.
Los científicos espaciales en el Workshop todavía quieren imaginar por qué los portales se forman cada ocho minutos y cómo se enroscan y enrollan los campos magnéticos dentro de los cilindros.
Fuente: Space
Enviado por aquiles el 23 Oct 2008 | Categoría: Ciencia, Actualidad, Tecnología, Astronomía
Un cohete que lleva en su interior la sonda espacial no tripulada Chandrayaan 1 despegó desde una plataforma de lanzamiento en la sureña región de Andhra Pradesh con el fin de iniciar una misión de exploración de dos años de duración.
La sonda robótica orbitará la Luna para elaborar un atlas tridimensional de la superficie del satélite además de crear un mapa de distribución de elementos y minerales.
El lanzamiento ha sido catalogado como un gran avance para India que intenta seguirle el paso a proyectos espaciales en otros países de Asia.
El cohete indio que lleva la nave espacial de una tonelada y media despegó con éxito desde el Centro Espacial Satish Dhawan en la localidad de Sriharikota a las 0650 hora local (0050 GMT).
Misión competitiva
Un objetivo clave de la misión será buscar hielo tanto en el suelo como en el subsuelo lunar, especialmente en los polos.
Otro será detectar Helio 3, un isótopo que es raro en la Tierra pero que es muy buscado para la fusión nuclear, por lo que podría ser una fuente valiosa de energía en el futuro.
Usando como fuente de energía un panel solar que genera unos 700 vatios, la sonda lleva consigo cinco instrumentos fabricados en India y otros seis en el extranjero.
Se cree que la misión termine costando unos US$ 78 millones.
Los experimentos indios incluyen el desacoplamiento de una sonda de 30 kilogramos desde una nave nodriza con el fin de que se pose sobre la superficie lunar.
La llamada Sonda de Impacto Lunar grabará video en su camino a la Luna y medirá la composición de la muy tenue atmósfera del satélite terrestre.
“Chandrayaan tiene una serie de instrumentos competitivos…ciertamente harán ciencia de calidad”, aseguró Barry Kellett, científico que trabajó en el dispositivo C1XS, que fue construido en el Laboratorio Rutherford-Appleton, en el Reino Unido.
C1XS hará un mapa sobre los diferentes elementos que existen en la corteza lunar que ayudarán a responder preguntas clave sobre el origen y la evolución del único satélite natural de la Tierra.
Los investigadores aseguran que la relativa abundancia de magnesio y hierro en las rocas lunares podría ayudar a confirmar si la Luna fue alguna vez cubierta por un océano de magma.
“El hierro pudo haberse hundido (en el océano de magma) donde el magnesio afloró”, aseguró Kellet a la BBC.
“La relación que existe entre el magnesio y el hierro en toda la Luna te dice la extensión del satélite que se derritió”.
El dispositivo buscará más elementos inusuales en la superficie lunar, tales como el titanio. Ese elemento metálico ha sido encontrado en meteoritos lunares, pero los científicos saben poco sobre su distribución en la corteza de la Luna.
Chandrayaan también investigará las diferencias entre las dos caras de la Luna. El lado oscuro, o más lejano, posee muchos más cráteres y diferencias de composición con respecto a la cara que da a la Tierra.
Fuente: BBC
Enviado por aquiles el 13 Oct 2008 | Categoría: Ciencia, Actualidad, Denuncias
Varios detalles de la transmisión oficial de la misión espacial arrojan serias dudas sobre la veracidad de las imágenes
Prácticamente todos los ojos en China estaban posados sobre el lanzamiento de la nave espacial Shenzhou VII, tal como quería el régimen chino. Pero entre esos ojos había muchos atentos –quizás demasiado atentos para el gusto del partido comunista chino (PCCh).
Los medios de comunicación controlados por el régimen catalogaron a la misión del Shenzhou VII como un “momento histórico”. Sin embargo, entre las imágenes de la caminata espacial que mostraba la prensa, los bloggers señalaron varios fenómenos que desafían a la física, los cuales sugieren que toda la operación no fue filmada en el espacio sino bajo el agua.
Ni bien el 27 de septiembre la Televisión Central de China (CCTV) transmitió sus imágenes “en vivo” de los astronautas realizando operaciones a bordo de la Shenzhou VII, la transmisión fue recibida con escepticismo y ridiculización en gran parte de la comunidad blogger de China.
Algunos piensan que la transmisión de CCTV sobre la caminata para distraer la atención del creciente escándalo de los productos chinos contaminados con melamina.
“Atada en el agua”
En un fragmento de CCTV, un astronauta emerge de la escotilla de la nave y engancha unas sogas al exterior de la misma. Saluda con la mano y habla brevemente a la cámara antes de salir completamente de la nave, atado al exterior de la misma. La imagen comienza a tener interferencias y la cámara pasa a mostrar escenas del interior del centro de control.
En las imágenes transmitidas se pueden oír los sonidos de la tripulación comunicándose con el centro de control. En ellas, el comandante de la misión espacial dice, “Número uno; Número dos; Atada en el agua; Operación normal”, lo que los bloggers interpretan como que la operación se realizó en el agua. (”Número uno” y “número dos” se refieren a los astronautas Zhai Zhigang y Liu Boming)
¿Burbujas en el espacio exterior?
A los 2 segundos del video de CCTV, algo que parecen burbujas salen de la escotilla cuando esta se abre. A los 5 min 49 seg, una burbuja queda fijada al casco del astronauta. A los 6 min 42 seg, las burbujas salen velozmente de la cabina. A la izquierda de la imagen, las burbujas vuelven a salir a los 7 min 17 seg del video.
Un blogger de profesión físico comentó en un artículo de Da Jiyuan (edición en chino de La Gran Época), que suponiendo que la operación se realizó en el agua, las burbujas salieron más rápido de lo que deberían si no se estuviera usando un generador de olas. Los generadores de olas se suelen utilizar en los ejercicios de entrenamiento espacial bajo el agua para simular la falta de peso en el espacio exterior.
Luz puntual
Luego de que el astronauta Zhai Zhigang sale de la nave, hay muchos momentos en los que la luz ilumina la parte inferior de su cuerpo. También se ve luz sobre la bandera roja que sostiene. La fuente de esa luz se desconoce.
En la transmisión “en vivo” de CCTV sobre la caminata, la luz blanca se puede ver brillando en la parte inferior del cuerpo del astronauta Zhai Zhigang cuando se mueve a la izquierda y derecha de la nave, y hay un claro contraste entre el área con luz y sin luz, lo que sugiere que las luces estaban ubicadas a ambos lados de la nave espacial.
De manera más evidente, las filas de lámparas se pueden ver en el reflejo de los espejos ubicados en las muñecas de los astronautas. A los 8 min 41 seg, el espejo en la muñeca izquierda del astronauta muestra claramente tres filas de lámparas con cinco o seis luces en cada fila.
La superficie del reloj de Zhai Zhigang, a los 8 min 54 seg, también refleja las filas de lámparas, lo que confirma la existencia de esa fuente de luz, y que está fija en esa posición.
Otras anomalías
Algunos bloggers chinos sintieron que las imágenes de la caminata espacial eran muy nítidas y por eso podrían ser falsas.
Comparada con la transmisión de la caminata espacial norteamericana de noviembre pasado, las imágenes de CCTV eran mucho más nítidas y no tenían señales de interferencias intermitentes.
A lo largo de toda la transmisión, Shenzhou VII permanece casi completamente estática, a diferencia de las misiones norteamericanas o rusas -es decir, aquellas naves sí se movían-.
Si la cámara de video estaba ubicada en un lugar fijo dentro de la nave espacial, la nave y la Tierra deberían haberse movido un poco debido al movimiento de la nave. Sin embargo, en las imágenes registradas no se ve ningún movimiento, y la Tierra simplemente está colgada encima de la nave como si fuera una luna enorme.
En las misiones de caminata espacial de EEUU y Rusia, los astronautas generalmente salen de la astronave y caminan, o al menos flotan en el espacio. Pero las manos de Zhai no sueltan en ningún momento la nave; esto hace que los bloggers crean que realmente no hubo ninguna caminata en el espacio.
Algunos bloggers dicen que eso es porque soltarse en el agua no tendría un resultado convincente. Si no se sostenía con algo, el astronauta se hubiera hundido hacia el fondo o bien hubiera flotado hacia la superficie.
Zhai sostuvo una bandera roja comunista que los bloggers señalaron que flameaba demasiado para estar en un ambiente sin gravedad. El profesor Yen-Hsyang Chu, de la Universidad Central Nacional de Taiwán, dijo en una entrevista de TVBS de Taiwán, “Sin una fuerza de resistencia, al flamear una bandera, esta seguirá el movimiento de tus manos. Pero no es posible que la bandera se mueva como si la empujara el viento o las olas”.
Factores políticos
Según un anuncio oficial del 7 de septiembre, Shenzhou VII estaba programada para ser lanzada en octubre, pero se adelantó el lanzamiento para fines de septiembre, justo cuando el escándalo internacional con los productos lácteos tóxicos de China era cada vez más prominente. Analistas políticos dicen que debido a la tremenda presión nacional e internacional, el régimen chino apuró su caminata espacial con la esperanza de distraer la atención del escándalo de la leche.
Fuente: Axxón
Enviado por aquiles el 04 Oct 2008 | Categoría: Ciencia, Educación, Astronomía
Como si los misterios de la materia y la energía oscuras no fueran bastante irritantes, ha sido descubierto otro enigma cósmico desconcertante
Porciones de materia en el universo parecen estar moviéndose a velocidades muy altas y en una dirección uniforme que no puede ser explicada por ninguna de las fuerzas gravitatorias conocidas en el universo observable. Los astrónomos están llamando al fenómeno “corriente oscura”.
La cosa que está empujando a esta materia debe estar fuera del universo observable, razonan los investigadores.
Cuando los científicos hablan del universo observable, no sólo se refieren a lo que está al alcance de la vista, o incluso del telescopio más poderoso. De hecho, hay un límite fundamental a cuánto del universo que podríamos alguna vez observar, sin importar cuánto hayan avanzado nuestros instrumentos visuales. Se piensa que el universo se formó hace unos 13.700 millones de años. De modo que incluso si la luz empezó a desplazarse hacia nosotros inmediatamente después del Big Bang, no puede haber llegado a una distancia mayor que 13.700 millones de años-luz. Puede haber partes del universo que están más lejos (no podemos saber qué tan grande es todo el universo), pero no podemos ver más allá que la distancia que la luz pudo recorrer durante la edad del universo.
Movimientos misteriosos
Los científicos descubrieron la corriente cuando estudiaban algunas de las mayores estructuras en el cosmos: gigantescos cúmulos galácticos. Estos cúmulos son conglomerados de aproximadamente mil galaxias, junto con gas muy caliente que emite rayos-X. Al observar la interacción de los rayos-X con el fondo cósmico de microondas (CMB), que es la radiación remanente del Big Bang, los científicos pueden estudiar el movimiento de los cúmulos.
Los rayos-X esparcen fotones en el CMB, y cambian su temperatura en un efecto conocido como el efecto cinemático Sunyaev-Zel’dovich (SZ). Este efecto no había sido observado antes como consecuencia de un cúmulo galáctico, pero un equipo de investigadores liderados por Alexander Kashlinsky, astrofísico en el Centro de Vuelos Espaciales Goddard en Greenbelt, Maryland de la NASA, lo encontró cuando estudiaban un enorme catálogo de 700 cúmulos, hasta una distancia de 6 mil millones de años-luz, o medio universo. Compararon este catálogo con el mapa del CMB tomado por un satélite de la NASA, la sonda Wilkinson de microonda anisotropía (WMAP).
Descubrieron que los cúmulos se estaban moviendo a una velocidad de casi 2 millones de millas por hora (3,2 millones de km/h) hacia una región del cielo entre las constelaciones de Centaurus y Vela. Este movimiento es diferente de la expansión hacia afuera del universo (que es acelerada por la fuerza llamada energía oscura).
“Encontramos una velocidad muy significativa, y además, esta velocidad no disminuye con la distancia, hasta donde podemos medirla”, dijo Kashlinsky a SPACE.com. “La materia en el universo observable no puede producir la corriente que medimos”.
Burbuja inflacionaria
Los científicos dedujeron que sea lo que sea que esté impulsando el movimiento de los cúmulos debía estar más allá del universo conocido.
Una teoría denominada inflación postula que el universo que vemos es apenas una pequeña burbuja de espacio-tiempo que empezó a expandirse rápidamente después del Big Bang. Podría haber otras partes del cosmos más allá de esta burbuja que no podemos ver.
En estas regiones, el espacio-tiempo podría ser muy diferente, y probablemente no contenga estrellas ni galaxias (que sólo se formaron debido al particular patrón de densidad de masa en nuestra burbuja). Podría contener gigantescas estructuras, mucho más grandes que cualquier cosa en nuestro propio universo observable. Los investigadores sospechan que estas estructuras están atrayendo a los cúmulos galácticos, provocando la corriente oscura.
“Las estructuras responsables de este movimiento han sido empujadas muy lejos por la inflación, yo calcularía que podrían estar a cientos de miles de millones de años-luz, que no podemos ver ni siquiera con los telescopios más profundos porque la luz emitida allí no puede haber llegado a nosotros en la edad del universo”, dijo Kashlinsky en una entrevista telefónica. “Para crear una corriente coherente es muy probable que tengan que ser unas estructuras muy extrañas, tal vez algo de espacio-tiempo deformado. Pero esto es sólo especulación pura“.
Hallazgo sorprendente
Aunque la teoría de inflación pronostica muchas facetas raras del universo distante, no muchos científicos pronosticaron la corriente oscura.
“Fue enormemente sorprendente para nosotros y sospechoso que para todos los demás”, dijo Kashlinsky. “Para algunos modelos de inflación en particular se esperaría esta clase de estructuras, y hubo algunas sugerencias en la literatura que creo que no fueron tomadas seriamente hasta ahora”.
El descubrimiento podría ayudar a los científicos a sondear lo que le sucedió al universo antes de la inflación, y qué está ocurriendo en esos espacios inaccesibles que no podemos ver.
Los investigadores detallarán sus conclusiones en la edición del 20 de octubre de las Astrophysical Journal Letters.
Fuente: Space
Enviado por aquiles el 01 Oct 2008 | Categoría: Ciencia
Los cuervos parecen capaces de usar el razonamiento causal para solucionar un problema, una hazaña nunca antes documentada en ningún otro animal no humano, incluso chimpancés
Alex Taylor, de la Universidad de Auckland, Nueva Zelanda, y su equipo presentaron a seis cuervos New Caledonian una serie de pruebas del tipo “tubo-trampa”.
Un bocado de comida fue colocado en un tubo horizontal Perspex, que también tenía dos hoyos redondos en la parte de abajo, con trampas Perspex.
Durante la mayor parte de las pruebas, uno de los agujeros estaba cerrado, de modo que la comida podía ser arrastrado a lo largo del tubo con una varilla y ser comida. El otro agujero quedaba abierto, y atrapaba la comida si los cuervos la movían de una manera equivocada.
Tres de los cuervos resolvieron la tarea de manera coherente, incluso después de que el equipo modificó la apariencia del aparato. Esto sugería que estos cuervos no estaban usando características arbitrarias -como el color del borde de un agujero- para guiar su comportamiento. En cambio, parecían comprender que si arrastraban la comida a través de un agujero, la perderían.
Los grandes simios no son tan inteligentes…
Para investigar más allá, el equipo presentó a los cuervos una mesa de madera dividida en dos compartimentos. Un bocado de comida estaba al final de cada compartimiento, pero en uno estaba colocada detrás de un agujero trampa rectangular. Para llegar al bocado, el cuervo tenía que elegir recuperar la comida del compartimiento que no tenía el agujero.
Un reciente estudio sobre grandes simios descubrió que no podían transferir el éxito en el tubo-trampa al éxito en la mesa-trampa. Los tres cuervos, sin embargo, pudieron.
“Ellos parecen tener alguna clase de concepto de un agujero que no está simplemente relacionado con las características visuales, y pueden usar este concepto para resolver el nuevo problema”, dice Taylor. “Ésta es la evidencia más concluyente hasta la fecha del razonamiento causal en un animal”.
Sin embargo, los otros tres de los cuervos fallaron en ambas tareas. El equipo planifica trabajos adicionales para investigar por qué.
Fuente: New Scientist
Enviado por aquiles el 22 Sep 2008 | Categoría: General, Ciencia, Actualidad, Salud, Sociedad
Unos expertos consiguen extraer, multiplicar y producir varias líneas de anticuerpos que confieren inmunidad frente al virus de la gripe de 1918 gracia a unos supervivientes nonagenarios de la pandemia.
Hace noventa años la gripe asoló el mundo. Sin los aviones comerciales y otros medios de comunicación modernos el virus de la gripe de aquel entonces se las apaño para matar a 50 ó 100 millones de personas. Muchas de sus víctimas fueron adultos jóvenes y saludables. Hace pocos años los científicos estudiaron los cadáveres congelados de víctimas de esta gripe para investigar este evento.
Consiguieron reconstruir el virus H1N1 de la gripe de 1918 a partir de los restos encontrados.
Se sospecha que tarde o temprano un virus de la gripe mutará de manera similar y afectará a millones de personas en todo el mundo. Uno de los candidatos es el virus de la gripe aviar H5N1 que, a pesar de que ya no sale en la prensa, sigue amenazando.
Las defensas que podamos tener contra los virus son muy escasas, por eso expertos del Vanderbilt University Medical Center han realizado un interesante estudio que quizás ayude. Han estudiado personas nonagenarias que sobrevivieron a la pandemia de 1918 en busca de los anticuerpos que les permitieron sobrevivir al virus. Encontraron dichos anticuerpos y cuando éstos fueron inyectados en ratones éstos adquirieron resistencia frente a la enfermedad.
Frente a cualquier enfermedad infecciosa el sistema inmunitario humano fabrica anticuerpos. Se encargan de la tarea las células B que fabrican un anticuerpo específico frente al invasor mediante selección clonal (el sistema inmunitario es un microcosmos darwiniano). Los anticuerpos (que son proteínas), se unen a ciertas proteínas virales que hacen de blanco y el virus queda neutralizado. Pero para ello se necesita de la creación de anticuerpos específicos para cada variedad de virus, algo que al organismo le lleva un tiempo. El blanco del anticuerpo también puede ser un buen blanco para una vacuna o fármaco, por lo que esta información es valiosa.
Estudios anteriores indicaban que los supervivientes de la gripe del 18 todavía eran inmunes a la enfermedad, pero no examinaban el sistema inmunitario a nivel molecular ni comprobaban cómo de efectivos eran los anticuerpos.
James Crowe Jr y su equipo buscaron supervivientes de la pandemia. Encontraron a 32 de ellos con edades comprendidas entre los 91 a los 101 años de edad y que sufrieron la enfermedad de niños. Los análisis preliminares confirmaron los estudios previos, demostrando la presencia de anticuerpos frente a la enfermedad. Un estudio más profundo en ocho de ellos demostró, para gran sorpresa de los investigadores, que en siete de ellos las células B todavía fabricaban anticuerpos para el virus en cuestión. Esto es algo que en principio creían que no iba a ser posible y que sugiere una inmunidad a muy largo plazo. La sola idea de que casi un siglo después todavía haya anticuerpos del virus circulando por la sangre de estos individuos ya es sorprendente.
Los investigadores procedieron a la producción y purificación de estos anticuerpos en el laboratorio. Consiguieron cinco líneas de cultivo, y cada una producía un tipo de anticuerpo ligeramente diferente. El análisis genético demostraba que los anticuerpos habían acumulado diversas mutaciones por haberse tenido que adaptar a virus de la gripe de infecciones posteriores.
Casi un siglo después inocularon estos anticuerpos a ratones de laboratorios, y a éstos se les expuso después al virus de la gripe del 18 reconstruido. Todos ellos presentaron inmunidad frente al virus, a diferencia del grupo de control a los que se administró anticuerpos diferentes y que muriendo todos.
Según los expertos esto tampoco representa una sorpresa mayúscula, pues las vacunas confieren en muchos casos inmunidad de por vida a los niños.
No obstante, la creación en el laboratorio de una línea de anticuerpos a partir de los obtenidos puede ser útil en el tratamiento de futuros virus de la gripe. Si un virus similar vuelve a aparecer quizás estas líneas de cultivo nos sean útiles. Los expertos quieren estudiar el blanco de estos anticuerpos porque sospechan que es una parte crucial del virus que éste no puede cambiarla fácilmente, por lo tanto constituye un buen blanco para futuras estrategias de defensa.
Fuente: Neofronteras
Enviado por aquiles el 11 Sep 2008 | Categoría: Ciencia, Actualidad, Tecnología
GINEBRA, Suiza - Hubo aplausos y brindis cuando, a las 10.28 de ayer (5.28 de la madrugada en Buenos Aires), físicos de casi 100 países que trabajan en el colisionador de partículas (LHC) más grande del mundo vieron que los protones de hidrógeno que habían sido disparados una hora antes completaban por primera vez el recorrido de 27 km del acelerador.
“¡Bravo!”, estalló María Teresa Dova, investigadora argentina a cargo de la participación del país en el colisionador, cuando la enorme pantalla ubicada en el primer piso del Globo de la Ciencia y la Innovación mostró el resplandor infinitesimal que delató el paso de las partículas por el Atlas.
En el globo, una gigantesca bola de madera ubicada frente a la entrada para visitantes del laboratorio europeo de física de partículas (CERN), se congregaron más de 300 periodistas de todo el mundo. Con decenas de camiones de exteriores estacionados en las inmediaciones, la escena era verdaderamente inusual para una presentación científica.
Lyn Evans, jefe del proyecto desde su concepción, a mediados de los años 80, dio la señal de largada en el centro de control a las 9.30 en punto, rodeado de celebridades como el premio Nobel italiano Carlo Rubbia.
Claro que poner en marcha un acelerador de partículas no es tan sencillo como prender la luz o encender un teléfono celular. Miles de elementos individuales tienen que funcionar en forma armónica con una precisión de una milmillonésima de segundo. Por eso este debut fue cuidadoso, y los científicos hicieron que el haz avanzara de a pocos kilómetros, deteniéndolo en cada uno de los octantes de la máquina para asegurarse de que se orientaba correctamente. Sólo después de confirmarlo, daba Evans la indicación de seguir adelante.
La operación se desarrolló más rápido incluso de lo que se esperaba, en especial si se tiene en cuenta que la misma maniobra en el anterior colisionador de partículas europeo, el LEP, clausurado en 2000, había requerido doce horas.
Pero también hubo inconvenientes: al mediodía, cuando pensaban acelerar el segundo haz de protones en sentido inverso, el experimento debió detenerse durante aproximadamente una hora; al parecer, por mínimas fluctuaciones de temperatura en algunos de los 1900 imanes superconductores que mantienen las partículas en su órbita y deben permanecer a -271 grados centígrados, apenas por encima del frío absoluto, para poder funcionar.
A las 15.02, el segundo haz de protones completó la travesía y los aplausos volvieron a estallar.
Después de catorce años, la verdadera acción está por comenzar. Sólo después de semanas de calibración los investigadores estarán en condiciones de iniciar los experimentos de este “monstruo”, diseñado para acelerar haces de protones en direcciones opuestas a 0,9999999991 veces la velocidad de la luz, hacerlos estrellarse entre sí a altísimas energías y estudiar los fenómenos resultantes. Cada protón completará 11.000 vueltas por segundo. En el Atlas, cuando esté totalmente operativo, 2808 haces se cruzarán una vez cada 25 nanosegundos.
“Es una emoción enorme -confesó Valeria Pérez-Reale, otra de las argentinas que participan del experimento Atlas desde que, hace siete años, decidió abandonar La Pampa, donde se había recibido de física, llegó a Ginebra y se enamoró del CERN-. Es increíble ver finalmente los resultados de tantos años de preparación.”
Pérez-Reale, hija de un ingeniero agrónomo del INTA y de una contadora, viene trabajando más de sesenta horas semanales en el sistema de adquisición de datos del Atlas. “En el LEP -explica-, como era más pequeño y había menos colisiones por segundo, se podía guardar toda la información. Aquí, son mil millones de colisiones por segundo, y para guardar ese volumen de datos se requerirían 200 CD por segundo. No existen computadoras capaces de guardar esa información. Entonces alguien tiene que decidir qué eventos vale la pena registrar y cuáles no. Al final de toda la selección, que se hace con 2000 computadoras, guardamos dos CD por segundo. Igual, al año son ¡600.000 DVD!”
“La física cambió mucho -agrega-. Hace 20 años, a mi supervisor de tesis, por ejemplo, le bastaba un grupo de 20 personas para planear el detector, construirlo, instalarlo, tomar datos, analizar y publicar en cinco años. Ahora, somos 2000 personas sólo en este experimento. La fase de instalación que acaba de terminar llevó más de 15, y tenemos por delante otros 15 para tomar datos…”
Más allá de las dificultades, John Ellis, destacado físico teórico británico que desde hace 35 años trabaja en esta verdadera ciudad de la física cuyas calles llevan nombres como Pierre Auger o Max Planck, es optimista. “Creo que vamos a descubrir algo de lo que buscamos -afirma-. Aunque tal vez sea porque hace muchos años que vengo trabajando en esto…”
Fuente: La Nación
Enviado por aquiles el 13 Jul 2008 | Categoría: Ciencia, Actualidad, Astronomía
Las rocas que trajeron las misiones Apolo siguen revelando secretos
Las viejas rocas de la Luna, traídas a la Tierra hace más de 30 años por la docena de astronautas del programa Apolo que pisaron el suelo lunar, se conservan, como tesoros que son, para la ciencia. Muchos análisis se hicieron cuando llegaron, y otros se han hecho desde entonces, pero afortunadamente aquellas muestras se conservan perfectamente protegidas porque, gracias al avance de las técnicas de análisis, ahora se saca de ella información inaccesible hace tres décadas. Es lo que ha sucedido con unos pequeños cristales de roca basáltica lunar: al analizarlos con un nuevo equipo de espectrometría, unos científicos han descubierto en ellos una pequeñísima cantidad de agua, tan mínima, que era indetectable con los espectrómetros antiguos.
¿De dónde viene ese rastro de agua en un cuerpo seco como la Luna? Los geólogos, que presentan hoy el hallazgo en la revista Nature, afirman que procede del interior de la Luna y que emergió en erupciones volcánicas hace más de 3.000 millones de años. Esto pone en entredicho una de las hipótesis con más partidarios acerca del origen de la Luna: la de su formación a partir de los fragmentos generados en un colosal choque de un cuerpo del tamaño de Marte contra la Tierra, hace 4.500 millones de años. Pero en un acontecimiento tan violento se habrían volatizado los elementos ligeros, como el hidrógeno.
Las esférulas cristalinas, analizadas por Alberto E. Saal (Universidad Brown, EE UU) y sus colegas, fueron recogidas por los astronautas de las misiones Apolo 11, 15 y 17, y miden entre 0,1 y 0,4 milímetros de diámetro. Unas son verdes -ricas en magnesio- y otras naranja -ricas en titanio-. Los análisis realizados con un espectrómetro desarrollado por Cameca Instruments, en Francia, han mostrado que contienen agua (46 partes por millón, ppm).
Las rocas y muestras lunares -un total de 382 kilos trajeron los astronautas de seis misiones Apolo entre 1969 y 1972- están en su inmensa mayoría guardadas en unas cajas de seguridad especiales en el Centro Espacial Houston de la NASA. Están protegidas frente a huracanes y tornados, y selladas para evitar cualquier contaminación. Sólo bajo condiciones especiales y muy justificadas se presta una cantidad minúscula de roca lunar a algún equipo científico para hacer nuevos estudios.
Una pequeña parte de la colección de la NASA está depositada en una base aérea de Texas por motivos de seguridad, y algunas piedrecitas de menos de un gramo fueron regaladas a museos o como obsequios de Estado. Una mínima muestra fue robada en 2002.
También los soviéticos trajeron un poco de Luna con sus naves automáticas. En total, tres robots de la serie Luna trajeron 326 gramos de muestras en 1970.
Fuente: El País
Enviado por aquiles el 08 Jul 2008 | Categoría: Ciencia, Actualidad, Tecnología, Fuerzas Armadas
La agencia DARPA (Defense Advanced Research Projects Agency) se ha propuesto revolucionar el uso de los robots en el campo de batalla.
Si bien el empleo de robots en la guerra prácticamente está en pañales, los estrategas siempre planifican el futuro para estar un paso adelante del enemigo. En este caso, se busca una generación de robots con características completamente nuevas.
DARPA sabe que el empleo de robots le garantiza el acceso a zonas de combate “calientes”, donde un soldado no se atrevería siquiera a arrimarse. Pero a menudo ocurre que el punto de entrada a esas zonas es una claraboya, una puerta pequeña o un hueco en un muro. Esto limita mucho a los robots tradicionales, que generalmente son pesados y voluminosos.
Pero si los robots en cuestión fuesen lo suficientemente “blandos” como para deformarse y estirarse lo suficiente, podrían solucionar esta deficiencia, atravesando aberturas cuyas dimensiones son mucho más pequeñas que el robot mismo y no se conocen a priori.
La respuesta, según DARPA son los ChemBots. Blandos y flexibles, pero con la misma capacidad de transportar cargas útiles que poseen los robots actuales, los nuevos robots deberían ser capaces al menos de realizar las operaciones que a continuación enumeramos:
* Efectuar viajes a grandes distancias, ya que no siempre será posible acompañar al robot hasta las inmediaciones de su objetivo.
* Modificar su forma de manera arbitraria, adaptándose a la sección de las aperturas con las que se encuentre, aunque sean más pequeñas que él mismo.
* Ser capaz de volver a su forma original una vez superado el obstáculo.
* Realizar acciones utilizando la carga útil que debe ser capaz de transportar.
DARPA no ha dejado ninguna tecnología de lado a la hora de proponer ideas para los nuevos robots. Se insta al desarrollo de nuevos materiales, sistemas de control y arquitecturas. La forma en que se podrían inducir los cambios en la forma física de los ChemBots incluirían las influencias de fuerzas electromagnéticas, acústicas o químicas.
Fuente: MacroHW