Ciencia
Entradas Archivadas para esta Categoría
Entradas Archivadas para esta Categoría
Enviado por aquiles el 11 May 2008 | Categoría: Ciencia, Educación, Historia
Científicos descubren una ciudad hundida en la costa oeste de la India que podría ser la primera ciudad en la historia de nuestro planeta.
El ministro de Ciencia y Tecnología de la India ha confirmado el hallazgo de una antigua ciudad en la costa oeste del país que podría ser la primera ciudad de la historia. Los arqueólogos locales han ido más adelante y han afirmado que este hallazgo sin duda revolucionará todas las fechas aceptadas hasta el momento sobre el nacimiento de las ciudades en la tierra.
En Mayo de 2001, los arqueólogos submarinos del Instituto Nacional de Tecnología Oceánica detectaron por primera vez señales de un antiguo establecimiento submarino situado en el Golfo de Cambray, cerca de Gujarat. Desde entonces, se han realizado más avances en la investigación acústica y las muestras tomadas se han fechado gracias al test del carbono.
Las pruebas acústicas han identificado una fosa de nueve kilómetros de largo de lo que en su momento fue un río pero que hoy está a 40 metros debajo del mar. En este mismo sitio se han encontrado muchas evidencias de vida humana. Madera tallada, cerámica, piedras, piezas rotas de escultura o dientes humanos han sido extraídos ya de los bancos del río, según ha informado el diario “Indian Express”. El test del Carbono ha situado las muestras de madera en una época alrededor del año 7500 antes de Cristo.
“Los resultados del test de carbono sobre la pieza de madera hallada en el lugar cambian la teoría anterior que afirmaba que las primeras ciudades aparecieron el Valle Sumerio en Mesopotamia alrededor del 3000 AC”, afirmó B. Sasisekaran de la Academia Nacional de Ciencia de la India.
Tom Higham de la Unidad de Aceleración de Radiocarbono de la Universidad de Oxford afirma que la madera sumergida en el mar se conserva muy bien y debería dar resultados precisos en la prueba del carbono. “No creo que se puedan producir errores tan grandes. Antes, se decía que no podías basar todas tus interpretaciones en tan sólo una muestra. Sin embargo, esto ya no es cierto hoy en día. Y fechar una muestra que se sitúa entre los 5000 y los 10000 años de antigüedad es relativamente fácil”, añade.
Examen crítico
Si se confirmaran las primeras hipótesis, el hallazgo supondría un cambio en las fechas sobre la primera civilización conocida que habitó en la India. La civiliación Harappana se había situado en el 2500 aC. “La ciudad descubierta se parece a las de la civilización harappana pero situada en el 7500 aC”, afirma el ministro indio Murli Manohar Joshi, quien, sin embargo, ha mostrado sus reservas hasta que no produzca un mayor examen crítico del hallazgo.
Según Sharad Rajaguru, antiguo jefe de arqueología en el Deccan College en Pune, “estos descubrimientos representan un importante avance en la arqueología marina” y ha señalado que “es necesaria una mayor investigación en la zona puesto que ésta arrojará más luz sobre el desarrollo de la civilización humana, además de aportar mucho a la historia de la India”.
El ministro Joshi ha anunciado que el gobierno está formando un grupo de expertos arqueólogos de los diversos institutos del país para aumentar la investigación.
Fuente: Thalasha-online
Enviado por Redaccion el 10 May 2008 | Categoría: Ciencia, Ecología, Actualidad, Sociedad
Alemania retiró su programa para aumentar el uso de biocombustibles en los automóviles.
El gobierno reconoció que más de un 10% de los motores de los 31 millones de automóviles particulares que circulan en el país, podrían corroerse debido al contenido de etanol del biocombustible.
Este revés técnico del proyecto fue sólo la coronación de los vastos problemas que parece entrañar el uso de biocombustibles.
El gobierno había recibido una serie de críticas que cuestionan las razones para el uso de biocombustibles, muchas de ellas ya bastante conocidas.
Criticas ecológicas
Una de las críticas provino de Greenpeace.
“El gobierno empuja a los conductores alemanes a destruir los bosques argentinos”, opinó en un comunicado el experto en agricultura de Greenpeace Alemania, Alexander Hissting.
Según cálculos de la organización, cada punto porcentual de biodiesel que se aumente en el combustible usado en Alemania, significarían 700 mil hectáreas extras de cultivo de soja, una superficie que, según Hissting, sólo se podría lograr cortando grandes extensiones de bosques.
El objetivo final del ministerio alemán de llegar a un 17% de biocombustible en el combustible que usa cada automóvil para el 2020 significaría que se deberían importar unos 5 mil millones de litros de diesel ganado de la soja.
Contrasentido
Por su parte, la ministra alemana de Cooperación para el Desarrollo, Heidemarie Wieczorek-Zeul, argumentó que el cultivo de plantas para producir biocombustibles quitan cada vez más tierra al cultivo de alimentos en los países en desarrollo.
Su expansión provocaría un aumento en los precios de los comestibles que afectarían sobre todo a los más pobres, además de empujar a los países a una peligrosa práctica de acercamiento al monocultivo, que desplazaría a otros cultivos necesarios para sostener a la población.
Pero también existieron críticas mucho más radicales que postulan que la idea de los biocombustibles sería un contrasentido.
Más gases
Un informe elaborado por un grupo en torno al Premio Nóbel de Química, Paul Crutzen declaró que la aplicación de fertilizantes en los campos destinados a biocombustibles genera grandes cantidades de óxido nitroso, uno de los gases causantes del llamado “efecto invernadero”.
En el caso del cultivo de algunas plantas aptas para biodiesel, como la colza, el equipo de Crutzen mostró que su producción puede llevar a generar un 70% más de gases invernadero que el producido por un combustible común.
El gobierno alemán tendrá que revisar su arsenal de reformas para disminuir la emisión de gases en Alemania; su ambicioso programa para lograrlo parece haber sido demasiado ingenuo al pensar en sus consecuencias.
Fuente: BBC
Enviado por aquiles el 10 May 2008 | Categoría: Ciencia, Educación, Actualidad, Astronomía
La antigua catástrofe que dio a luz a la Luna podría haber producido satélites adicionales que permanecieron en el cielo de la Tierra durante decenas de millones de años
Un nuevo modelo sugiere que alguna vez unas lunas pueden haber ocupado los dos puntos de Lagrange Tierra-Luna, regiones del espacio donde la atracción gravitatoria de la Tierra y la Luna se anulan exactamente. Los objetos atrapados en estos puntos son denominados Troyanos y pueden permanecer estacionarios para siempre si nada los perturba.
Los científicos piensan que la Luna fue creada cuando un objeto del tamaño de Marte golpeó a la Tierra hace unos 4.500 millones de años.
“El impacto gigantesco que probablemente condujo a la formación de la Luna lanzó mucho material en la órbita terrestre, y algo bien puede haber quedado atrapado en los puntos de Lagrange”, dice Jack Lissauer, miembro del equipo de estudio en el Centro de Investigación Ames de la NASA en California, EE.UU.
Una vez capturados, es probable que los satélites Troyanos permanecieran en sus órbitas hasta 100 millones de años, dicen Lissauer y John Chambers de la Carnegie Institution of Washington y co-autor del trabajo. Luego las fuerzas gravitatorias de los otros planetas habrían provocado cambios en la órbita de la Tierra que finalmente habrían liberado a las lunas, que quedarían a la deriva o se estrellarían con la Luna o con la Tierra.
“Las perturbaciones desde los otros planetas son sumamente diminutas”, dijo Lissauer. Pero cambian la forma de la órbita de la Tierra, y eso cambia el efecto de la gravedad del Sol sobre las lunas. “Es lo que en última instancia desestabiliza a los Troyanos”, dijo Lissauer a New Scientist.
Un trabajo aparte de modelado por Matija Cuk, astrofísico en la University of British Columbia en Canadá, sugiere que los objetos pequeños del tamaño de asteroides, de unas decenas de kilómetros de ancho habrían durado tanto tiempo como los satélites Troyanos. Cuk calcula que estas “lunas perdidas” podrían haber girado alrededor de la Tierra durante mil millones de años o más después de la formación de la Luna.
“Habrán tenido en el cielo más el aspecto de Júpiter o Venus que de un satélite”, dijo Cuk a New Scientist. “Habrían parecido unas estrellas muy brillantes”.
Fuente: New Scientist
Enviado por tux el 27 Abr 2008 | Categoría: Ciencia, Actualidad, Salud, Sociedad, Tecnología
Científicos han descubierto que, cuando la gente realiza tareas monótonas o aburridas, su cerebro se coloca en un “modo de descanso”, quieran o no. Y, vigilando una zona del cerebro, pudieron predecir cuándo alguien estaba a punto de cometer un error antes de que lo hiciera.
“Hay algo probablemente intrínseco en el que su cerebro indica ‘necesito tomarme un pequeño descanso ahora’ y no se puede hacer nada contra eso”, indicó Tom Eichele, de la Universidad de Bergen (Noruega) y coautor del estudio, publicado el lunes en las Actas de la Academia Nacional de Ciencias de EEUU.
“Probablemente, todos conocen ese sentimiento de que a veces el cebrero no está tan receptivo o funcionando tan bien y uno no hizo nada para inducir eso”, explicó el científico. Cuando eso pasa, la sangre fluye a la parte del cerebro que está más activa en momentos de descanso.
Y, como ese estado comienza unos 30 segundos antes de que se cometa un error, podría ser posible diseñar un sistema de advertencia que avise a las personas que deben concentrarse más o ser más cuidadosos, dijo Eichele. Eso podría mejorar significativamente la seguridad en el lugar de trabajo y también mejorar el rendimiento en tareas clave, como la seguridad en los aeropuertos.
“Podríamos construir un artefacto (para colocarse) en las cabezas de las personas que realizan estas decisiones sencillas”, dijo. “Podemos medir la señal e indicarle al usuario cuándo el cerebro está en un estado en el que las decisiones no serán las correctas”.
Eichele y sus colegas en EEUU, Gran Bretaña y Alemania pudieron detectar estos patrones cerebrales con escaneos de resonancia magnética, que no son precisamente portátiles. El próximo paso es ver si se pueden lograr artefactos más móviles para detectar el fenómeno.
Fuente: Terra España
Enviado por aquiles el 20 Abr 2008 | Categoría: Ciencia, Actualidad, Salud, Fuerzas Armadas
Un programa pretende llegar a desarrollar una oreja o una nariz a partir de las células-madre de los propios heridos
Equipos de científicos apoyados por el Gobierno de Estados Unidos pretenden lograr regenerar piel, orejas, músculos y otros tejidos para curar a las tropas heridas en Irak y Afganistán, según ha informado el Departamento de Defensa. “Tenemos alrededor de 900 de personas con amputaciones de algún tipo desde el inicio de los conflictos de Irak y Afganistán”, ha afirmado Ward Casscells, el ayudante del secretario de Defensa para los asuntos de salud.
“Muchos han sufrido quemaduras, lesiones de la columna vertebral o pérdida de la visión. Sacar a esas personas de esa situación y que puedan volver a reintegrarse, trabajar y ayudar a sus familias, convertirse de nuevo en miembros activos de la sociedad, es nuestra misión”.
El programa tiene un presupuesto de 250 millones de dólares (aproximadamente 158 millones de euros) de los cuales 85 millones provienen del departamento de Defensa y el resto de otros departamentos del Gobierno federal, agencias estatales e instituciones académicas. Eric Schoomaker, el cirujano jefe del Ejército, espera que los tratamientos ayuden a los heridos más graves en apenas unos años. Ha enseñado la foto de un marine con quemaduras que cubren su cabeza. Schoomaker afirmó que a pesar de que el hombre había pasado por 40 operaciones, no había aún un medio para reconstruir sus orejas o su nariz.
A partir de las nuevas técnicas, tomando las células-madre del enfermo se podrían desarrollar nuevas células que se fijarían en una estructura con la forma de su nariz o sus orejas. Después del periodo de incubación, que dura unas semanas, la estructura biodegradable se implantaría en la piel y sería absorbida para que el nuevo miembro pasara a ser completamente funcional.
Dentro de esta iniciativa, el Pentágono ha creado el Instituto de las Fuerzas Armadas para la Medicina Regenerativa compuesto por dos equipos (el primero encabezado por la Wake Forest University de Carolina del Norte y la Universidad de Pittsburgh, y el segundo por la Universidad Rutgers de Nueva Jersey y la Clínica Cleveland). Su meta es desarrollar en cinco años los tratamientos para eliminar quemaduras, que las heridas no dejen cicatrices, reconstrucciones faciales y reconstrucción o regeneración de miembros. Esta investigación ya estaba iniciada y se han conseguido algunos resultados en animales, aunque los ensayos clínicos con personas aún no han comenzado.
Fuente: El País - España
Enviado por aquiles el 13 Abr 2008 | Categoría: Ciencia, Astronomía
Todos damos por sentado que el universo se formó debido a una gran explosión denominada Big Bang, pero autáticamente surge la pregunta: ¿Y antes del Big Bang?, si hubo una explosión, ¿que había antes? Preguntas donde la Física y la Filosofía son casi indistinguibles.
Intentar resolverlo con la teoría de la relatividad no es eficaz cuando hablamos del origen del cosmos, se obtienen muchos infinitos, ceros y errores, por lo que era prácticamente imposible saber cómo era el universo antes de la gran explosión.
Ahora, físicos de la Universidad Nacional Autónoma de México y el Instituto Perimeter de Física Teórica de Ontario han desarrollado un modelo que promulga la la existencia de un pre-universo antes del Big Bang muy parecido al nuestro actual. “Lo importante del este concepto es que responde qué sucedió con el universo antes del Big Bang,” dijo Parampreet Singh, uno de los investigadores. “Había permanecido un misterio, para los modelos que podían resolver la singularidad del Big Bang, si antes se trataba de una espuma cuántica o de un espacio-tiempo. Nuestro estudio muestra que se trataba de un universo más que nada similar al nuestro.”
Pese a que habían habido teorías similares, jamás se habían obtenido huellas en el universo de este fenómeno, sin embargo, en el nuevo modelo se observa que las variaciones de volumen e impulso en el universo pre-rebote se conservan a través del colapso.
“En el universo antes del colapso, todas las características principales serían las mismas”, dijo Singh. “Seguiría las mismas ecuaciones de la dinámica, las ecuaciones de Einstein cuando el universo fuera grande.”
Pese a tratarse de un universo gemelo no quiere decir que sea idéntico, ni existiesen réplicas de nosotros mismos ni nada por el estilo, sino que las leyes físicas que lo rigieron fueron las mismas.
Fuente: Novedades científicas
Enviado por aquiles el 13 Abr 2008 | Categoría: Ciencia, Actualidad, Sociedad, Tecnología
Un traje cibernético permite a personas con parálisis volver a correr. HAL es una especie de esqueleto externo que conseguirá que ancianos y discapacitados recuperar la fuerza y la movilidad
La empresa japonesa Cyberdyne ha presentado en Tokio un robot-traje, una especie de esqueleto externo cibernético, que facilitará los movimientos de ancianos y personas con problemas de movilidad. En el acto, celebrado en la sede del Ministerio de Ciencia de Japón, consistió en una demostración de las posibilidades del traje.
El inventor, Yoshiyuki Sankay, invitó al secretario general del Instituto Nacional de Ciencia y Tecnología a que levantara con el brazo izquierdo cuantos sacos de arroz pudiera. Finalmente sólo pudo alzar dos sacos de diez kilos cada uno. A continuación, Sankay colocó tres paquetes en el brazo del robot, vestido por uno de sus colaboradores, que aguantó los 30 kilos sin ningún esfuerzo.
Sankay lo diseñó como una forma de ayudar a las personas mayores o con parálisis. El robot, que recibe el nombre de HAL (Prótesis Asistida Híbrida, por sus siglas en inglés), es parecido a muchos ingenios propios del cómic japonés y pesa entre 15 y 24 kilos y podrá ser usado en programas de rehabilitación para personas con discapacidad física, ya que no hace falta mucha fuerza para moverlo, está equipado con sensores que intuyen los movimientos del cuerpo por medio de las señales nerviosas del cerebro (por lo que ayudaría a sus usuarios a desarrollar acciones que no podrían llevar a cabo por sí solos).
Es un mecanismo cibernético que incorpora elementos tecnológicos y mecánicos de la biónica, la electrónica y la robótica. HAL emplea un sistema “bio-cibernético” (por eso es híbrido) ya que incorpora sensores bioeléctricos que conectan la prótesis con el cerebro y los músculos, lo que permite que las señales lleguen al motor del sistema y que se mueva sólo con unas fracciones de segundo de retraso. Este sistema de comunicaciones fue el mayor reto del diseño, según aclara Sankay.
Un largo trabajo
Sankay, profesor e ingeniero de la universidad de Tsukaba, creó el primer prototipo del robot en 1997. En 2006, ese prototipo se convertía en el primer modelo de HAL en 2006. Desde entonces ha realizado hasta 5 versiones aunque ninguna se había fabricado de forma comercial hasta ahora.
En cada nuevo modelo, aligeraba el peso (hasta llegar al actual de 24 kilos, para el traje completo y 15 para la mitad inferior) y lo hacía más eficiente. El traje se mostraba al público por primera vez en junio de 2005 en la Exposición Mundial de Aich (Japón).
Uno de los objetivos de Sankay era crear tecnología diseñada para el beneficio de la humanidad, más que para un fin destructivo. Rechazó, por ejemplo, ofertas del Departamento de Defensa de Washington y del gobierno de Corea del Sur para crear un robot para uso militar.
Fuente: El País
Enviado por aquiles el 30 Mar 2008 | Categoría: Ciencia, Actualidad, Tecnología
¿Perplejo? Prepárese para una nueva raza de robots cognitivos y pensantes.
Los diseñadores de sistemas cognitivos artificiales han tendido a adoptar uno de dos enfoques para construir robots que puedan pensar por sí mismos: la inteligencia artificial clásica basada en reglas, o las redes nerviosas artificiales. Ambos tienen ventajas y desventajas, y combinarlos ofrece lo mejor de ambos mundos, dice un equipo de investigadores europeos que han desarrollado una nueva clase de robot cognitivo y capaz de aprender que va más allá de lo último.
El trabajo de los investigadores reúne las dos tecnologías distintas pero que se apoyan mutuamente, y que han sido utilizadas para desarrollar sistemas cognitivos artificiales (ACS) para diferentes propósitos. El enfoque clásico de inteligencia artificial (IA) depende de un sistema basado en reglas donde principalmente el diseñador provee los conocimientos y las representaciones de escena, y hace que el robot siga un proceso de toma de decisiones -como trepar a las ramas de un árbol- hacia una respuesta predeterminada.
Inspiradas biológicamente, las redes nerviosas artificiales (ANN), por el contrario, dependen de un continuo proceso de señales y de un proceso no-lineal de optimización para llegar a una respuesta que, debido a la falta de reglas pre-establecidas, exige a los desarrolladores un equilibrio cuidadoso de las restricciones del sistema y de su libertad para actuar de manera autónoma.
“Desarrollar un sistema en la IA clásica es esencialmente un enfoque hacia abajo, mientras que en la ANN es un enfoque ascendente”, explica Michael Felsberg, un investigador en el Laboratorio de Visión de Computadora de la Linköping University en Suecia. “El problema es que, usados por separado, estos sistemas tienen importantes defectos cuando se trata de desarrollar una arquitectura de ACS avanzada. ANN es demasiado trivial para resolver tareas complejas, mientras la IA clásica no puede solucionarlas si no ha sido pre-programada para hacerlo”.
Más allá de lo último
El equipo de Felsberg, que trabaja en el proyecto COSPAL financiado por la Unión Europea, descubrió que usando las dos tecnologías juntas solucionaba muchas de esas cuestiones. En lo que los investigadores creen que es el ejemplo más avanzado de cualquier sistema desarrollado en cualquier lugar en el mundo, usaron ANN para manejar las funciones de baja intensidad basadas en la recepción visual de sus robots, y entonces emplearon la IA clásica encima de todo con una función de supervisión.
“De este modo, encontramos que era posible que los robots exploraran el mundo a su alrededor a través de la interacción directa, y crearan maneras de actuar dentro de él, y luego controlar esas acciones de acuerdo con un criterio. Esto combina las ventajas de la IA clásica, que es superior cuando se trata de funciones similares a la racionalidad humana, y las ventajas de las ANN, que es superior para llevar a cabo las tareas para las que los humanos usaríamos el subconsciente, cosas como la destreza motora básica y las tareas cognitivas de baja intensidad”, señala Felsberg.
La diferencia más importante entre el enfoque de COSPAL y lo que había sido lo último es que el sistema cognitivo artificial (ACS) de estos investigadores es escalable. Puede aprender solo y puede resolver tareas cada vez más complejas sin una programación adicional.
“Hay un directo mapeo de las directivas visuales para llevar a cabo la acción”, afirma Felsberg. “Con los sistemas previos, si algo cambiaba en el ambiente y el sistema de baja intensidad no estaba programado para reconocerlo, aparecían respuestas aleatorias, pero el proceso de supervisión de la IA no se daría cuenta de que algo está mal. Con nuestro enfoque, el sistema se da cuenta de que hay algo diferente y si sus acciones no terminan con éxito, intenta otra cosa“, explica el coordinador del proyecto.
“Como entrenar a un niño o a un cachorro”
Este enfoque de aprendizaje mediante ensayo y error fue probado; se hizo que el robot COSPAL complete un ejercicio de elección de forma, pero sin decirle qué tenía que hacer. Mientras trataba de meter las clavijas en los agujeros aprendió gradualmente qué encajaría dónde, y le permitió terminar el ejercicio cada vez más rápido y con mayor precisión.
“Después del arranque visual, la única información recibida de un humano fue la de un operador que tenía dos botones, uno para decirle al robot que lo había logrado y otro para decirle que había cometido un error. Es muy parecido a entrenar a un niño o a un cachorro”, dice Felsberg.
Aunque un robot que aprende y cognitivo de la clase que desarrollan en COSPAL constituye un importante salto hacia adelante en el desarrollo de robots más autónomos, Felsberg dice que pasará un poco de tiempo antes de que los robots lleguen cerca de la cognición e inteligencia humana, si alguna vez lo hacen.
“En términos humanos, nuestro robot es probablemente como un niño de dos o tres años, y la tecnología necesitará de un largo tiempo para llegar a uno equivalente a la adultez. No creo que lo veamos en nuestras vidas”, dice.
No obstante, los robots como los desarrollados en COSPAL indudablemente empezarán a jugar un papel más importante en nuestras vidas. Los socios del proyecto están en el proceso de lanzar un proyecto a continuación, llamado DIPLECS, para probar su arquitectura de ACS en un automóvil. Será usado para hacer que el vehículo conozca y sea consciente de su entorno, para crear un copiloto artificial que aumente la seguridad sin importar el clima, el camino o las condiciones de tráfico.
“En el mundo real, uno necesita de un sistema que sea capaz de adaptarse a circunstancias imprevistas, y ése es el logro más grande de nuestro ACS”, señala Felsberg.
Fuente: Eliax
Enviado por aquiles el 18 Mar 2008 | Categoría: General, Ciencia, Actualidad, Astronomía
Los científicos descubrieron, en la cosecha de fotos de la sonda Messenger durante el vuelo del 14 de enero sobre Mercurio, varios cráteres con extrañas aureolas oscuras o halos y un cráter particularmente brillante
“Estos halos son realmente excepcionales”, dice Clark Chapman, miembro del equipo de ciencia de la Messenger. “Nunca antes vimos nada así en Mercurio y su formación es un misterio”.
Consideremos lo siguiente:
Los dos cráteres en la parte inferior están localizados en la gigantesca Cuenca Caloris (Caloris Basin), una depresión de 1.000 millas de ancho formada hace miles de millones de años, cuando Mercurio colisionó con un gran cometa o asteroide. Para tener una idea de la escala, el mayor de los dos tiene unas 40 millas de ancho. Ambos cráteres tienen bordes o halos oscuros y el de la izquierda está parcialmente lleno con un material brillante desconocido.
Chapman ofrece dos posibles explicaciones para estos halos:
1. La teoría de la capa de torta: Podría haber una capa de material oscuro bajo la superficie de la Cuenca Caloris, resultando en bordes de color chocolate alrededor de los cráteres que penetran exactamente hasta la profundidad correcta. Si esas capas subterráneas existen, sin embargo, no pueden ser únicas para esta cuenca. “También hemos encontrado cierta cantidad de halos oscuros fuera de Caloris; por ejemplo, estos dos cerca del polo sur de Mercurio”.
2. El modelo de vidrio por impacto: La energía térmica de los impactos derritió una parte de la superficie rocosa de Mercurio. Quizás la roca fundida salpicó el borde de los cráteres donde se volvió sólida otra vez, como una sustancia oscura y vidriosa. Similares “fundiciones por impacto” son encontradas alrededor de cráteres en la Tierra y la Luna. Si esta hipótesis es correcta, los futuros astronautas en Mercurio, cuando exploren el borde de los cráteres, se encontrarán caminando sobre campos de pequeños fragmentos vidriosos.
Chapman señala que la Luna también tiene algunos cráteres con halos oscuros. “Tycho es un ejemplo bien conocido”. Pero los halos lunares tienden a ser sutiles y / o fragmentarios. “Los que vemos en Mercurio son mucho más llamativos y definidos”.
La diferencia podría ser la gravedad. La gravedad de la Luna es baja. Cualquier material oscuro que salga volando de un cráter en la Luna viajará una gran distancia, dispersándose en una difusión que puede ser difícil de ver. Por otro lado, la gravedad superficial de Mercurio es mayor que el doble de la lunar. En Mercurio, los escombros no pueden volar tan lejos; caen en forma concentrada y cerca del sitio del impacto donde pueden llamar la atención del ojo humano.
Nada de esto explica el cráter con fondo brillante. “Ése es un misterio aún mayor”, dice Chapman. Superficialmente, la mancha brillante parece una extensión de hielo reluciendo al Sol, pero eso no es posible. La temperatura superficial del cráter en el momento de la foto era de unos 400° Celsius. Quizás el material brillante es parte de otra capa subterránea, brillante con oscuro. Ésa sería la Teoría de la capa de torta marmolada. “No he escuchado ninguna explicación realmente convincente de nuestro equipo científico. Todavía no sabemos qué es el material, porqué es tan brillante o porqué está localizado en este cráter en particular”.
Por fortuna, la Messenger puede haber reunido los datos que los investigadores necesitan para resolver el enigma. Los espectrómetros a bordo de la sonda captaron los cráteres durante el sobrevuelo; los colores que midieron deberían finalmente revelar los minerales involucrados. “Los datos están aún siendo calibrados y analizados”, dice Chapman.
¿Y si esos datos no proporcionan una respuesta?
Todavía hay dos sobrevuelos más -uno en octubre de este año y otro en septiembre de 2009- antes de que la Messenger entre en órbita de Mercurio en 2011. Con el tiempo, “llegaremos al fondo de este misterio”, y probablemente de muchos más misterios a ser revelados todavía.
Fuente: Noticias del Cosmos
Enviado por aquiles el 16 Mar 2008 | Categoría: General, Ciencia, Actualidad, Astronomía
Un par de meteoritos encontrados en la Antártida serían trozos de un planetoide que se habría hecho añicos en la historia temprana del Sistema Solar, según sugiere un nuevo estudio
Otros pedazos del proto-mundo pueden estar flotando todavía por allí en el cinturón de asteroides, y podrían ser identificables por el espectro de la luz solar que reflejan.
En las primeras decenas de millones de años del Sistema Solar, las colisiones entre objetos rocosos y la descomposición de los isótopos radioactivos derritieron los interiores de los grandes objetos. Océanos de magma -de quizás cientos de kilómetros de profundidad- bañaban la Luna, la Tierra y otros grandes cuerpos, permitiendo que los materiales densos se establecieran en sus centros en un proceso llamado diferenciación.
Los dos meteoritos, llamados GRA 06128 y GRA 06129 (llamados así porque fueron encontrados en el área de la Antártida llamada Graves Nunataks, en 2006), muestran evidencias de esa diferenciación, lo que sugiere que provienen de un objeto masivo.
Eso es porque los dos objetos están compuestos principalmente de un mineral llamado feldespato, que constituye el 75% al 90% de su volumen.
Este mineral es más abundante aún en algunas rocas lunares. Se piensa que es el resultado de cristales de feldespato solidificados del temprano océano de magma de la Luna. Como se trata de un mineral relativamente liviano, habría flotado hacia la superficie del océano de magma, permitiéndole formar una capa muy concentrada del mineral.
La cantidad de feldespato en los dos diferentes fragmentos sugiere que son restos de un objeto muy grande que se diferenció de manera similar, de acuerdo con Allan Treiman, del Lunar and Planetary Institute en Houston, quien condujo el estudio sobre uno de los fragmentos.
Extraño nuevo mundo
Otros estudios del meteorito, uno conducido por Richard Ash de la Universidad de Maryland, otro conducido por Chip Shearer de la Universidad de Nuevo México en Albuquerque, y un tercero conducido por Ryan Zeigler de la Universidad de Washington en Missouri, concuerdan en que el cuerpo madre debe haber sido bastante grande para separarse en capas.
Las concentraciones de feldespato sugieren que ese cuerpo era probablemente más pequeño que la Luna, de 3.500 km de diámetro, pero mayor que Vesta, el tercer asteroide más grande en el Sistema Solar, de 578 km de ancho, dice Treiman.
Esto es porque se cree que los meteoritos que vienen de Vesta contienen lava solidificada, pero no grandes concentraciones de feldespato. Esto a su vez sugiere que Vesta era bastante grande para derretirse, pero no tan masiva para diferenciar distintas capas de mineral.
“Éste es un trozo de un cuerpo del tamaño de un planeta enano que al parecer ya no existe”, le dijo Treiman a New Scientist. “Tenemos aquí la muestra de un extraño nuevo mundo, una muestra que nunca antes hemos visto”.
Antigua era
Zeigler, sin embargo, dice que los meteoritos estudiados comparten similitudes con un tipo de meteorito llamado brachinita, cuyo cuerpo madre parece haber sido lo bastante grande para fundirse parcialmente.
La composición de los meteoritos ha llevado a los científicos a descartar la posibilidad de que sean trozos de la Luna, Marte o Venus. Y la proporción de hierro sobre manganeso no se ajusta a la de la Tierra, eliminando la posibilidad de que sea un viejo trozo de nuestro planeta golpeado duramente de la superficie y que regresó después.
Al medir la descomposición radioactiva de los elementos en el meteorito, los científicos conducidos por Richard Ash mostraron que la roca debía haberse formado unos 4.500 millones de años atrás, cuando la Tierra y los otros planetas se estaban formando.
Estudiar estos fragmentos de un ahora desaparecido objeto de esa época provee una extraordinaria ventana al Sistema Solar primigenio, dice Treiman. En ese momento, un montón de objetos del tamaño de un planeta enano giraba en el Sistema Solar. Algunos, por la interacción gravitacional con otros objetos, escaparon del sistema, mientras que otros colisionaron y ayudaron a crear los planetas presentes en el sistema solar actual.
Fragmentos que quedaron
“Estamos mirando tal vez una parte de la historia de Sistema Solar cuando había planetas enanos por todas partes y formaron los planetas terrestres”, dice Treiman.
Pero qué le pasó exactamente al objeto madre de GRA 06128 y GRA 06129 no se conoce. Si fue destruido en una colisión, todavía puede haber fragmentos de él flotando por allí en el Sistema Solar como asteroides. Treiman dice que esos fragmentos podrían ser identificados por el espectro de la luz que reflejan.
Algunos aspectos de los meteoritos, como la abundancia de sodio en algunos de sus minerales, sugieren que el objeto madre podría haber contenido mucha agua, de acuerdo con un estudio de Tomoko Arai, del National Institute for Polar Research, en Tokio.
La investigación de los cinco equipos fue presentada el miércoles en la 39ª Conferencia de Ciencia Lunar y Planetaria llevada a cabo en Houston, Texas.
Fuente: Noticias del Cosmos