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Enviado por aquiles el 26 Feb 2008 | Categoría: Deportes, Actualidad, Política, Sociedad, Derechos Humanos, Denuncias
Rendidos ante el poder económico chino, más países coartan los derechos de sus ciudadanos olvidando la naturaleza olímpica y la propia
Por Charlotte Cuthbertson y Matthew Little - La Gran Época
El Comité Olímpico de Nueva Zelanda (CONZ) prohibirá a los atletas neozelandeses hacer comentarios políticos en las instalaciones olímpicas en Beijing.
El secretario general de CONZ, Barry Meister dijo que ellos “absolutamente exigirán a los atletas la prohibición de emitir opiniones políticas en las Olimpiadas”.
Meister indicó que los atletas neozelandeses firmarán un contrato que tomará efecto antes de su partida a Beijing este año – tal como se hace cada Olimpiada.
Los atletas belgas tienen también prohibido usar cualquier insignia que proteste contra las violaciones a los derechos humanos de China.
“Ningún participante de los Juegos tendrá permitido dar una opinión política en las inmediaciones Olímpicas”, decía el anuncio del Comité Olímpico de Bélgica la semana pasada.
Por su parte, los comités canadiense y estadounidense no seguirán el ejemplo de Bélgica, en tanto confirmaron que no pondrán restricciones sobre qué pueden o no pueden decir en relación a China.
En su momento, Meister y el Movimiento Olímpico realizaron innumerables y valiosos trabajos por todo el mundo, pero recientemente declaró su postura argumentando que el Comité Olímpico Internacional (COI) nunca afirmó haber entregado las Olimpiadas a Beijing con la condición de mejorar la situación de derechos humanos, sino que “se trataba de abrir puertas”.
Según Meister, depende de los gobiernos y políticos tratar los asuntos de derechos humanos manifestando que “nosotros no discutimos sobre estas cosas”.
Las Olimpiadas fueron entregadas a China el 13 de julio de 2001, y en ese momento el director general del COI, Francois Carrad, señaló los asuntos de derechos humanos en China.
“Somos completamente concientes desde el COI que hay un tema sobre la mesa… y que son los derechos humanos. Los derechos humanos son un asunto muy serio en el mundo entero. No depende del COI intervenir en este asunto, pero apostamos, y muy sinceramente esperamos, ver muchos cambios durante el transcurso de estos siete años”.
Michael Craig, jefe de la red China Rights -una coalición con sede en Canadá formada por 11 organizaciones de derechos humanos que incluye a Amnistía Internacional y Estudiantes por un Tibet Libre- indicó que las Olimpiadas son la oportunidad de mejorar la situación de derechos humanos en China.
“En mi opinión, el COI tiene la obligación de enfrentar a China porque China hizo todas esas promesas con el fin de obtener los Juegos –indicó Craig– y China obviamente no siguió esas promesas”.
“Cuando los gobiernos o cuerpos deportivos no alzan la voz por los derechos humanos en China y luego van allí y tratan la situación como si fuera completamente normal –continuó Craig– ellos están directamente apoyando los abusos a los derechos humanos y la represión. De hecho, eso es lo que pienso que está haciendo el gobierno belga”.
Amnistía Internacional está preocupada por el hecho de que la situación de derechos humanos es cada vez peor desde que China obtuvo la sede de los Juegos.
Según Amnistía, la creciente persecución a defensores de derechos humanos y periodistas es de particular preocupación.
En un informe, Amnistía Internacional dijo que el régimen chino introdujo legislación tendiente a aumentar la libertad de los periodistas extranjeros pero que esto fue hecho “contra un fondo de creciente control oficial en la distribución de noticias extranjeras dentro de China y una renovada represión en el periodismo local, incluyendo la prensa, radio y los medios de internet”.
La portavoz neozelandesa de Amnistía Internacional, Margaret Taylor reveló que prontamente lanzarán su campaña Olímpica de seis meses.
Enviado por aquiles el 15 Jul 2007 | Categoría: Ciencia, Deportes, Actualidad, Salud
Con el propósito de estar un paso adelante de los tramposos del deporte, el organismo mundial de control del dopaje quiere anticiparse a que los atletas usen un arsenal de ingeniería genética para mejorar su desempeño en las competencias.
“La cuestión ya no es saber si eso se puede hacer, sino saber cuándo comenzará a ser usado”, dijo el viernes Frédéric Donzé, gerente de comunicaciones de la Agencia Mundial Antidopaje (WADA, por sus siglas en inglés).
El dirigente hizo la afirmación en una conferencia de prensa conjunta con el presidente de la entidad, Richard Pound, quien se encuentra en Río de Janeiro con motivo de los XV Juegos Panamericanos.
Especialistas en medicina debaten la viabilidad del dopaje genético, que consiste en la introducción de genes adicionales al genoma de los atletas para que logren un mejor desempeño.
Los genes extra son insertados por medio de tecnología de transferencia genética, que usa vectores como virus modificados que se encargan de llevar instrucciones específicas de funcionamiento de las células.
Esa tecnología, la misma que algún día puede conseguir la cura de la distrofia celular, permitirá, según la WADA, ser usada para estimular el crecimiento y el rejuvenecimiento de los músculos.
De esta forma, un atleta saludable que tuviera una lesión en una articulación, podría usar el dopaje genético para curar la dolencia en forma más rápida, a tiempo para participar de una competencia, según informaciones de la WADA.
La agencia considera que el uso de la tecnología genética para mejorar el desempeño de los atletas es una “amenaza muy real” y por eso deberá debatir formas de control en su congreso mundial, pevisto para noviembre.
“El dopaje genético será la próxima pesadilla de los atletas”, dijo Pound.
“No se debe prohibir a los atletas tener acceso a tratamientos médicos, pero intentamos identificar los abusos. Intentamos conseguir un equilibrio entre la medicina y el dopaje”, agregó.
La WADA tiene un presupuesto de 23 millones de dólares en el 2007 y desde el 2001 invirtió 32 millones de dólares en investigaciones y desarrollo del antidopaje.
En noviembre, la agencia también debatirá cambios en su código, que incluirán una flexibilización en los castigos a los atletas atrapados haciendo trampas y un aumento, de dos a cuatro años, de la pena máxima de suspensión, dijo Pound.
“El dopaje no es sólo un problema deportivo. Es una cuestión de salud pública, pues influencia a los jóvenes” a ingerir sustancias peligrosas para el cuerpo, agregó.
Fuente: Reuters