Filosofía y Religión
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Enviado por Redaccion el 08 Jul 2008 | Categoría: Actualidad, Política, Sociedad, Filosofía y Religión
Líderes religiosos de Venezuela criticaron a una iglesia recientemente constituida que apoya abiertamente las políticas del presidente Hugo Chávez.
La Iglesia Católica Reformada fue creada por un grupo de anglicanos y católicos que dicen querer enfatizar en la necesidad de ayudar a los pobres. Pero la Iglesia Católica dice que sus miembros son criminales que tratan de dividir a la iglesia.
Gobierno e iglesia han estado en conflicto con frecuencia en Venezuela.
El catolicismo es practicado por la mayoría de los venezolanos, pero el apoyo del nuevo grupo a las políticas socialistas de Chávez está ahondando las divisiones.
La Iglesia Católica Reformada fue establecida por un grupo de sacerdotes de diversos orígenes religiosos. Tiene pocos seguidores: unas miles de personas en el oeste del país. Pero, a pesar de su poca adhesión, su filosofía ha irritado a unos cuantos.
“Delincuentes”
La Conferencia Episcopal de Venezuela, el concilio de la Iglesia Católica, describió a sus fundadores como delincuentes.
Su vicepresidente, el arzobispo Roberto Luckert, acusó a la nueva organización de tomar dinero del gobierno y de mezclar política y religión.
Pero Enrique Albornoz, quien fue nombrado la semana pasada como el primer obispo de la Iglesia Reformada, niega las acusaciones.
“Apoyamos el trabajo que el gobierno está haciendo por los pobres pero no nos adherimos a ninguna línea política”.
Pero la organización disidente brinda un apoyo inusual a Chávez.
La Iglesia Católica se ha confrontado a menudo con el presidente, acusándolo en el pasado de conducir a Venezuela hacia una dictadura.
Fuente: BBC / Agencia de Noticias Red Kalki
Enviado por aquiles el 11 May 2008 | Categoría: Filosofía y Religión, Esoterismo, Mitos y Leyendas
William Peter Blatty, autor de El Exorcista, era un joven estudiante de literatura en la Universidad Jesuita de Georgetown (Washington DC) cuando, en agosto de 1949, leyó una noticia en el diario The Washington Post: “Un sacerdote libra a un joven de Mount Rainier de las garras del demonio”. Veinticinco años después, tras investigar los hechos y cambiar – a petición del padre Bowdern, sacerdote que practicó aquel exorcismo – la identidad del protagonista, por la de una niña, escribió una novela de la que se vendieron trece millones de ejemplares. Dos años más tarde la convirtió en el guión de la mítica película del mismo nombre. Según Blatty, Bowdern, obligado por el juramento de secreto a no hablar del exorcismo, le dijo únicamente: “Puedo asegurar que el caso en que me vi implicado era auténtico”.
El arzobispado local ha eludido en diversas ocasiones la entrega de los documentos oficiales respecto a este caso, “por razones serias y validas” según sus propias palabras, pero nunca ha negado su existencia. Hoy, sin embargo, conocemos todos los detalles gracias a Tomas B. Allen quien, cuarenta años después, consiguió que el padre Halloran – uno de los nueve jesuitas que asistieron a Bowdern – le facilitara un diario del exorcismo. Este escrito fue hallado en 1978, durante las obras del Hospital de los Hermanos de los Pobres de Saint Louis, en una de cuyas habitaciones, clausurada hasta esa fecha, se produjo el exorcismo último y definitivo. Se trata de veintiséis páginas mecanografiadas en las que se recogen los testimonios de 48 personas que asistieron a la víctima y contemplaron de cerca su endiablado estado.
El maligno se manifiesta
Todo empezó con el ruido de un suave goteo en casa de los Mannheim – los nombres son falsos –, en Mount Rainier (estado de Washington). Allí vivía Robbie, un chico de 13 años, con su abuela materna, su madre y su padre. El persistente sonido se inició un sábado por la noche. El niño y su abuela se hallaban solos y realizaron una gira por las habitaciones buscando el origen del ruido. Al entrar en el dormitorio de la anciana, vieron que en un cuadro en el que se representaba a Jesús estaba torcido y se movía como si alguien golpeara la pared tras él. El goteo cesó para dar paso al chirrido de unos arañazos tras la pared, “como si una garra rascara la madera”. Los arañazos continuaron oyéndose durante once días. Comenzaban hacia las siete de la tarde y paraban a media noche. Curiosamente, se detuvieron el día en que murió Harriet, una tía espiritista de Robbie, que había enseñado al muchacho a manejar el tablero ouija. A partir de aquel momento, Robbie pasaba horas enteras jugando con la ouija, intentando entrar en contacto con su querida tía difunta. Fuera ésta o no la causa de la posesión, el hecho es que los fenómenos paranormales comenzaron a producirse a su alrededor sin interrupción. Al irse a dormir oía pasos junto a su cama y, durante el día, objetos y muebles pesados se deslizaban por el aire o se volcaban solos. Sus parientes podían ver girar vertiginosamente las sillas en que Robbie se sentaba. Él insistía en que no era culpa suya. Pero la fenomenología crecía y llegó a un punto de paroxismo la noche en que, para ahuyentar el miedo del chico, su abuela y su madre se acostaron con él. De pronto el colchón levitó y colcha y sábanas – completamente estiradas – se elevaron ante sus ojos como si algo invisible tirara de las esquinas.
La familia consultó a médicos, psiquiatras y psicólogos, que declararon normal a Robbie. También a médiums que diagnosticaron una crisis de adolescente que pasaría a su tiempo. Pero Robbie ya no podía siquiera ir al colegio: su pupitre daba saltos y golpeaba los de los demás niños. Había comenzado a volverse hosco y reservado. Además, durante las noches tenía pesadillas en las que parecía hablar con alguien. Sus padres se dirigieron a un sacerdote luterano llamado Schulze quien, creyendo estar ante un poltergeist, rezó por el muchacho. Pero, tras pasar una noche con él y ser testigo directo de la aterradora fenomenología que rodeaba a Robbie y, sobre todo, al aparecer el 26 de enero sobre el pecho del niño unos arañazos en forma de letra, “como si alguien los hubiera trazado desde dentro con un cuchillo”, Schulze comenzó a pensar que un poder maligno había invadido al muchacho.
Es sabido que la posesión demoníaca se manifiesta, progresivamente, de tres formas: infestación (el demonio actúa sobre la materia circundante y produce fenómenos telequinéticos de toda índole); obsesión (atormenta a la víctima sin hacerla perder el conocimiento pero de modo evidente); y posesión (invade el cuerpo de la persona y lo trata como propiedad suya). Para Schulze, Robbie estaba a punto de pasar a la tercera fase, así que recomendó a la familia consultar a un sacerdote católico: “Ellos entienden de estas cosas”. Y es que, mientras las iglesias luteranas no conceden ninguna credibilidad teológica a la existencia del demonio, la católica tiene una larga tradición de exorcismos que se remonta a los realizados por Jesús. Además, desde los comienzos de la Cristiandad, cuentan para practicarlos con un ritual que se formalizó en 1614 bajo el nombre de Rituale Romanum.
Enviado por Redaccion el 11 Mar 2008 | Categoría: Actualidad, Política, Sociedad, Filosofía y Religión, Derechos Humanos
ROMA (Reuters) - El cardenal Antonio Cañizares, primado de España, ha prometido seguir la lucha en cuestiones sociales como el matrimonio gay y el aborto con el reelegido gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero y urgió a los católicos de todos los partidos políticos a no quedarse al margen.
Cañizares, arzobispo de Toledo, dijo al diario italiano Corriere della Sera que “felicitaba” a Zapatero por su victoria electoral del domingo.
“No estamos contra la democracia, sino a favor. Cualquiera que niegue el derecho a la vida está en contra de la democracia y lleva a la sociedad hacia el desastre“, dijo, prometiendo “luchar contra la ampliación de la ley del aborto y contra la eutanasia”.
Cañizares ve a España a la vanguardia de una “revolución” que está minando la moral católica, abanderando “leyes de género que van más allá del tradicional feminismo hacia una especie de lucha de clases entre hombres y mujeres”.
“La izquierda habla de ampliar derechos. Pero los derechos no se crean en el Parlamento. La Iglesia quiere cooperar en la construcción de una sociedad donde vivamos todos juntos en paz. Pero ¿qué clase de vida juntos puede haber fuera del matrimonio entre un hombre y una mujer?”.
En los últimos años la asistencia a la Iglesia en España ha descendido, los índices de divorcios están entre los más altos de Europa y las leyes introducidas por los socialistas para legalizar los matrimonios homosexuales y el divorcio express han soliviantado a muchos católicos.
En diciembre, la Iglesia celebró una concentración masiva para condenar esas leyes y en enero recomendó a sus fieles que no votasen a ningún partido que las apoyase.
Días antes de las elecciones, eligió a un superconservador para dirigir la Conferencia Episcopal - el cardenal Antonio María Rouco Varela - que había encabezado la manifestación contra el Gobierno.
“Lo que diría es que el futuro de nuestra sociedad está en juego en una gran batalla cultural y ningún católico, pertenezca al partido que pertenezca, nos puede abandonar”, dijo Cañizares.
El cardenal dijo que no tenía “nada contra Zapatero… Rezo por él para que encuentra el camino correcto“.
El presidente Zapatero pareció dispuesto a sellar la disputa con la Iglesia en enero cuando se reunió con el enviado del Papa para discutir las relaciones entre el Gobierno y la Iglesia.
Enviado por Enviado el 16 Feb 2008 | Categoría: General, Actualidad, Filosofía y Religión, Nacionalismo
Miles de seguidores del grupo islámico Hamas protestaron el viernes en la Franja de Gaza contra la reimpresión de una caricatura del profeta Mahoma, que hace dos años desató la furia musulmana.

Hamas, que controla el territorio costero palestino, demandó que el caricaturista danés sea llevado a juicio y que se haga una disculpa oficial a los musulmanes.
Instó también a poner fin a lo que llamó campañas organizadas para difundir el odio al Islam.
“Somos todos un sacrificio al profeta Mahoma, nuestra sangre, nuestra propiedad y nuestras familias son todo un sacrificio a él,” gritó un activista de Hamas a través de un altoparlante, luego de las oraciones del viernes en el campo de refugiados de Jabalya, en el norte de la Franja de Gaza.
Periódicos daneses dijeron que reimprimieron la caricatura que muestra al profeta con una bomba en su turbante en protesta por un plan para asesinar al caricaturista.
El dibujo original, publicado en septiembre del 2005, desató críticas y disturbios en el mundo musulmán.
Al menos 4.000 seguidores de Hamas participaron de la concentración el viernes, muchos ondeando banderas verdes de Hamas y otros portando pancartas condenando las caricaturas y exhortando a los musulmanes a tomar acción contra Dinamarca.
“Los musulmanes no deben permanecer en silencio ante estas caricaturas que son ofensivas para el gran profeta Mahoma,” se leía en una pancarta.
La mayoría de los musulmanes considera que cualquier representación del fundador del Islam es ofensiva.
“Instamos a los países árabes y musulmanes a ejercer sus esfuerzos y usar todas las herramientas de presión bajo su control para detener estas campañas organizadas que difunden el odio por el Islam bajo la llamada libertad de expresión,” dijo Hamas en un comunicado.
Unos 3.000 cristianos viven entre los 1,5 millones de musulmanes en la Franja de Gaza, que Hamas tomó en junio, y las relaciones entre las dos comunidades han sido en general buenas, aunque el año pasado se atacó con explosivos una librería cristiana y su propietario murió.
Fuente: Palestina Libre
Enviado por aquiles el 31 Ene 2008 | Categoría: Ciencia, Filosofía y Religión, Ciencias Alternativas, Esoterismo, Mitos y Leyendas
En todo el planeta se escuchan historias sobre un mundo paralelo, habitado por seres semejantes a nosotros, pero que se dejan ver en contadas ocasiones. A veces se afirma que tal o cual humano ha estado allí: en la Tierra de la Eterna Juventud. Pero ¿se trata sólo de un mito o realmente existen los universos paralelos y las puertas de acceso que únicamente descubren unos pocos privilegiados?
Si alguna vez tiene la oportunidad de viajar al Landerdale escocés posiblemente tenga la oportunidad de escuchar la historia de Tomás de Erceldonne, a quien en vida llamaron “el Verídico” y “el Versificador”: un poeta de prestigio que vivió bajo el reinado de Alejandro III, rey de Escocia. Al menos en lo fundamental, su fama se debía mucho más a su condición de vidente que a su talento lírico. Sus acertadas predicciones le valieron la admiración de sus compatriotas.
Sin duda, el hecho de que se tratara de un hombre culto y de éxito social otorga especial interés a sus afirmaciones, puesto que en su caso debemos descartar que éstas respondieran a la voluntad de obtener el reconocimiento público de sus méritos. Semejante relato sólo podía dañar su reputación adhiriéndole la etiqueta de mitómano extravagante. Sin embargo, según su propio testimonio, en una ocasión se vio envuelto en una serie de acontecimientos misteriosos, que muchos autores no han dudado de calificar de acceso a una “discontinuidad en la trama espacio-temporal”: una rotura en el tejido dimensional que le habría llevado a un mundo paralelo. Y, en cualquier caso, incluso si es del todo escéptico respecto a esta posibilidad, hay que reconocer que Erceldonne debió estar muy convencido para arriesgar su impecable fama comunicando estas experiencias.
Cierto día, mientras paseaba por los bosques de Huntlybank, próximos al célebre monasterio escocés de Melrose, Tomás vio llegar a una hermosa mujer montada a caballo. Impresionado en un primer momento por la belleza de la dama, no tardó mucho en reponerse y comenzar a cortejarla. Ella contestó a los requerimientos advirtiéndole que, si accedía a sus pretensiones, debería convertirse en su esclavo. Lo que hasta el momento era una escena bucólica se convirtió repentinamente en un suceso extraño e incluso aterrorizante.
La mujer cambió de aspecto instantáneamente para transformarse en una anciana deforme. Tomás no se echó atrás. Estaba profundamente impresionado por el primer aspecto de la interlocutora y afirmó, como hipnotizado, que no le importaba. La mujer le instó a que le siguiera. Entonces, se introdujeron en una gruta y comenzó un viaje delirante entre tinieblas y sonidos anómalos.
Al cabo de lo que parecieron tres jornadas, salieron a un jardín de increíble belleza. Su guía había recuperado sus primeros rasgos, e incluso había ganado en hermosura y juventud. Quiso probar unas manzanas, pero ella no se lo permitió. Después llegaron hasta una mansión palaciega donde estaba preparada una gran mesa. Los comensales bailaban de tres en tres y el poeta gozó de innumerables placeres y diversiones.
Así transcurrieron los días, hasta que la mujer le indicó que debía abandonar el país. Cuando su anfitriona le preguntó cuánto tiempo creía haber permanecido allí, Tomás le contestó que unos siete días. Ella, sin embargo, afirmó que habían transcurrido siete años.
En un instante volvió a estar en el bosque. La mujer se despidió de él y le dijo que le otorgaría el don de “una lengua que no podía mentir”. No pocos problemas le causo aquel regalo, que a menudo le puso en evidencia, ya en nuestro espacio-tiempo, frente a la Iglesia y el propio Rey. Todo lo que afirmaba Tomás de Erceldonne, llamado “el Verídico”, resultaba ser cierto inexorablemente.
La Tierra de la Eterna Juventud o la Tir Tairngiré (la Tierra de la Promesa), también conocida como el Imperio de la Esperanza; el País de la Alegría o el País Nebuloso, recibe, en las lenguas celtas, otras denominaciones significativas, como las irlandesas Tir Nan Og (la Tierra de la Juventud), o Tire Nam Beo (la Tierra de los Vivos). Se trata de un mundo maravilloso en el cual el tiempo transcurre de forma diferente. Pero ¿es esto posible? ¿Puede un ser humano vivir en un tiempo ralentizado en alguna parte, de modo tal que a su regreso hayan pasado años mientras él siente que sólo han transcurrido unos pocos días?
Es elocuente observar que mientras en el pasado estos relatos comunicaban una experiencia inexplicable y considerada imposible a la luz del conocimiento contrastado, en nuestro siglo la moderna física teórica ha descubierto una legalidad cósmica que no sólo nos permite explicar el mecanismo que haría posible la existencia efectiva de estos universos paralelos, sino también la coherencia de los viejos relatos al señalar dónde podrían situarse las puertas de acceso a esos mundos; es decir, si para la ciencia del siglo XIX semejantes afirmaciones debían ser descartadas como fabulaciones o delirios, para la de nuestros días la respuesta tajante a la pregunta de sí esto es posible, es… ¡sí!
Ni siquiera tendríamos que abandonar nuestro Universo. Tiempo y movimiento están interrelacionados. Una de las conclusiones más sorprendentes de la teoría de la relatividad de Einstein es la conocida como “dilatación temporal”, según la cual para alguien que se moviera mucho más rápidamente que un observador (en reposo relativo respecto a ese ente en movimiento), el tiempo transcurriría más lentamente. Esto ya ha sido demostrado. Un avión sincroniza relojes muy precisos en su interior con los de tierra antes del despegue. Ya en el aire, alcanza una gran velocidad. A más velocidad mayor será el “retraso”. De hecho, si se pudieran alcanzar velocidades próximas a la de la luz, la diferencia podría ser de años. Conociendo la diferencia de tiempos, y suponiendo que el viajero recorre el espacio a una velocidad constante, gracias a una de las ecuaciones de las llamadas Transformaciones de Lorentz, podríamos conocer la velocidad del viajero.
Ahora bien, Tomás de Erceldonne creía haber pasado una semana en el extraño jardín de la bella “cazadora”. Sin embargo, afirma que en la Tierra habían transcurrido siete años. Si Tomás hubiera accedido a algún lugar en movimiento respecto de la Tierra, podríamos calcular la velocidad a la que el jardín, con todos sus habitantes, se estaba moviendo. Aplicando la transformación temporal de Lorentz obtenemos que esa velocidad habría sido aproximadamente de 299.788,9 km. por segundo. Es decir 0,99 veces la velocidad de la luz, que es aproximadamente de unos 299.790 km. por segundo. ¿Y qué hubiera ocurrido si llegan a alcanzar la velocidad de la luz? Para nosotros, los habitantes de ese lugar serían fotones, partículas de luz. Para ellos, el tiempo se habría detenido. Vivirían en un eterno presente. Respecto de nosotros serían inmortales. Hasta se podría decir que, especulando desde este punto de vista, comerse la manzana de ese mítico jardín sería equivalente a “alcanzar la luz”, el conocimiento, el secreto de la eterna juventud y el dominio del espacio-tiempo.
El Universo como entelequia
La relatividad einsteniana hace de la velocidad de la luz el límite máximo que puede alcanzarse en nuestro Universo; y, sin embargo, en los laboratorios NEC el equipo del Dr. Lijun Wang consiguió acelerar un haz láser hasta 300 veces dicha velocidad. Se podía decir que la luz había llegado a su destino en el experimento antes de haber sido emitida. Una contradicción, o quizá no. ¿Y si la velocidad de la luz constituyera la frontera entre el Universo material y otro de cuya existencia y dimensiones no tenemos percepción alguna? ¿Es ahí adonde fueron el bueno de Tomás y el haz del doctor Lijung?
La visión del átomo de los físicos del siglo XIX, como la última partícula material y tangible, se viene abajo en nuestro siglo. La sensación de solidez del Universo es una falsa impresión de nuestros sentidos. El propio Lord Kelvin disentía de sus contemporáneos y la idea de que los átomos fueran algo sólido le parecía ridícula. Él adelantó el concepto de átomo como un mero vórtice de energía, cuyo movimiento provocaba la aparición de la materia dando la impresión de algo tangible. Otros grandes físicos como Maxwell, Thomson o Von Helmholtz, se adhirieron a la idea. En última instancia, la materia es una mera fachada que esconde energía en movimiento. ¿Y si ese movimiento en los vórtices que son los átomos alcanzara velocidades más altas que las de la luz? Entonces, quizá entraríamos en un Universo más amplio, con su propio límite de velocidades; un Universo cuya sustancia no sería la materia que conocemos, inaccesible para nuestros sentidos y con sus propias formas de existencia. Tal vez, la energía de ese otro mundo, ralentizando su movimiento, explique las extrañas aportaciones de energía que recibe el cosmos material.
En el límite de esas regiones, el espacio colapsa sobre sí mismo y los “viajeros” vivirían en un continuo presente. Es realmente un reino de la eterna juventud, donde es concebible hablar a la vez de metafísica, o “parafísica”, término acuñado por Sir Victor Goddard para definir la realidad paralela de la que supuestamente procederían los OVNIs: mundos invisibles para nosotros, pero que si pudieran ser percibidos veríamos que coinciden “espacialmente” e interpenetran el nuestro.
El átomo como vórtice de energía es una piedra fundamental en los postulados de la física hiperdimensional.
Físicos y matemáticos se han habituado al concepto de hiperespacio y a los modelos de Hilbert, que sirven de base a la teoría de las Supercuerdas, que explica nuestro Universo como el resultado de la resonancia energética de un espacio hiperdimensional. Cualquier matemático puede idear un espacio de Hilbert, con un número de dimensiones fijado de antemano y con su propia geometría. Si a cualquiera de esos espacios le dotamos de alguna forma de sustancia habremos creado un Universo. ¿Vivimos en un Cosmos hiperdimensional donde nuestro dominio está limitado, como un subconjunto, sólo a tres de dichas dimensiones? En este caso, para un ser que percibiera más dimensiones debería ser divertido observar nuestro asombro cuando los objetos de su región se proyectan en la nuestra.
A muchos se les habrá ocurrido que Tomás de Erceldonne, como tantos protagonistas de relatos semejantes, pudo ser abducido. Otros quizá se inclinen más por la hipótesis de la intrusión en algún espacio-tiempo distorsionado, como el que se produce en los alrededores de los llamados agujeros negros. No tenemos la respuesta. Pero sí resulta curioso que las entradas a ese mundo mítico, según los relatos, están situadas en puntos concretos del planeta y lleven siempre a dos lugares: a alguna tierra sumergida o más allá del mar.
Enviado por ARCANGEL el 28 Ene 2008 | Categoría: Informática, Actualidad, Sociedad, Filosofía y Religión, Internet
Anonymous, un grupo de hackers, se ha propuesto eliminar a los cienciólogos de internet usando la fuerza bruta. Pide a los internautas que descarguen un software con el que colaborar en un ataque distribuido contra los servidores que alojan las páginas de este grupo, famoso por contar en sus filas, entre otros, con Tom Cruise.
El actor aparece en un vídeo de promoción de los cienciólogos que ha sido publicado por varios medios de internet en las últimas semanas. Las páginas que lo han difundido han recibido notificaciones de la Iglesia de la Cienciología exigiendo su retirada, una petición que según Anonymous motiva su ataque.
“Por el bien de vuestros seguidores, de la humanidad y para nuestra diversión, debemos proceder a expulsaros de internet y desmantelar de forma sistemática la Iglesia de la Cienciología en su forma actual”, afirma una voz en un vídeo publicado por Anonymous. Y parece que están logrando su objetivo, pues la web carga hoy con dificultad y es aveces inaccesible.
Ataque por saturación
El método elegido por este grupo, en todo caso, puede considerarse ilegal en muchos países, pues supone la interrupción forzada de los servicios de internet de una organización.
Para lograrlo, hacen que muchos ordenadores lancen solicitudes de información a un sitio web, Scientology.org en este caso, hasta saturarlo. Y para lograrlo, han pedido a los internautas que descarguen e instalen un software en sus ordenadores que se encarga de atacar la página de los cienciólogos.
Éstos han tomado ya sus precauciones, pues después de conocerse los planes del ataque han cambiado sus servidores para alojar las páginas en una compañía especializada en ataques DOS.
Fuente: EFE
Enviado por aquiles el 24 Dic 2007 | Categoría: Educación, Historia, Filosofía y Religión, Tradiciones
La Navidad es una fiesta de vocación universal, una noche de paz y de amor en la que los cristianos conmemoramos lo que para otros es un mito: la encarnación del hijo de Dios en la tierra por amor y compasión hacia la humanidad. Pero, los mitos – como la fe – lejos de reducirse a imágenes inexistentes, son expresiones de fuerzas motoras que trascienden la mente humana y dan sentido a nuestra existencia. De ahí que el significado fraterno y universal de la Navidad la sitúe más allá de cualquier consideración lógica. Ello no nos impide indagar en el fundamento histórico y mitológico de nuestras creencias sobre el nacimiento de Jesucristo y las circunstancias que lo rodearon.
Las concepciones católicas sobre la vida de Jesús, al igual que muchas de nuestras costumbres navideñas, se basan no sólo en los libros del Nuevo Testamento, sino que deben mucho a la tradición de los cristianos primitivos y a los evangelios apócrifos (escondidos u ocultos). Algunos de éstos gozaban de similar validez y popularidad a la de los cuatro evangelios canónicos en los primeros siglos del Cristianismo, siendo rechazados luego, como textos de origen o autenticidad dudosos, debido a sus abundantes fantasías orientales, o bien como sospechosos de herejía o poco recomendables. Pese a esto, en ellos y no en otras fuentes encontramos – por ejemplo – los nombres con los que hoy designamos a los tres Reyes Magos, a los padres de la Virgen María, o al centurión Longinus; en ellos aparecen el asno y el buey que hoy colocamos junto al pesebre, y lo que es más importante, en algunos de ellos se fundamentan los dogmas marianos y el culto a la Virgen, dando multitud de curiosos detalles sobre el nacimiento e infancia de Jesús.
Aunque hoy ningún especialista bien informado pone en duda la existencia real de Jesús, es universalmente reconocido que – como personaje histórico – sabemos muy poco de él, ya que en los documentos del siglo I que se conservan apenas se dice nada, aunque hay sobradas referencias respecto a sus seguidores.
Cuantos textos que hablan de su vida fueron escritos o reelaborados por la comunidad cristiana y vienen mediatizados por la fe y la creencia en su naturaleza suprahumana. Así habría que entender las referencias a su nacimiento e infancia.
“Ello se debe – explica el Padre Antonio Salas, doctor en ciencias bíblicas y director de la Escuela Bíblica de Madrid – a que la comunidad cristiana comenzó su experiencia de fe a partir de su muerte y resurrección. Es a partir de ésta cuando deseando los primitivos cristianos saber más sobre la vida de su líder, para calmar su inquietud surgen los llamados Relatos de la Infancia, limitados a los dos primeros capítulos de los evangelios de Lucas y de Mateo, que primero circularon sin tales fragmentos; éstos –condicionados por la mentalidad y el entorno del siglo I, totalmente distintos a los nuestros – fueron elaborados desde la fe, la cual no deforma los hechos, sino que les da un sentido que la simple historia no consigue descubrir, un sentido que sólo puede valorar quien comparte idéntica vivencia de fe”.
Como la función de los evangelios no era la de servir de crónica histórica, nada nos dicen sobre cuando tuvo lugar la Natividad. Esta fecha se mantuvo sin precisar durante mucho tiempo y no existe tradición autorizada por la Iglesia que la confirme. Así lo recordó Juan Pablo II, explicando que “los expertos no se ponen de acuerdo sobre la fecha exacta, aunque se admite comúnmente que el monje Dionisio el Exiguo cometió un error cuando en el año 533 propuso calcular los años que habían transcurrido desde el nacimiento de Jesucristo”.
¿Cuándo nació Cristo?
Mateo asegura que nació en tiempos de Herodes el Grande y permaneció en Egipto hasta la muerte de éste, mientras que Lucas nos dice que el nacimiento en Belén se debió a un censo ordenado por César Augusto, siendo Quirino gobernador de Siria (bajo cuya jurisdicción se encontraba Palestina). Estas afirmaciones, cronológicamente, parecen irreconciliables.
Nos explicaremos: durante los primeros siglos de nuestra era se contabilizaban los años a partir del presunto momento de la fundación de Roma, el año 1 AUC (ab urbe condita), hasta que el teólogo y astrónomo Dionisio el Exiguo calculó – valiéndose de una sencilla comparación de fechas – que Jesús nació en el 753 AUC y fechando los acontecimientos a partir de ese año, conocido como 1 Anno Domini, posteriormente aceptado como el año 1 dC (después de Cristo), el comienzo de la Era Cristiana, siendo citados los años anteriores a la misma como aC. Sin embargo, el estudio posterior de los documentos de la época determinan que Herodes fue coronado en el 716 AUC (37 aC), muriendo en el 749 AUC (4 aC).
Hasta aquí, tan sólo detectamos el error debido al cual Jesucristo habría nacido, al menos, 4 años “antes de Cristo”. El problema reside en que – mientras ningún evangelio fecha la Natividad según cualquiera de las convenciones cronológicas usadas en la época o en el Antiguo Testamento – sabemos por la detallada crónica de Josefo que el censo de Quirino tuvo lugar en el año 6 ó 7 dC, tras la deposición y exilio del hijo de Herodes, pasando Judea a ser gobernada directamente por los romanos y teniendo a Coponio como primer procurador. Esto ocurrió en el noveno año de su reinado, el año 5 dC, momento en el que el Jesús de Mateo debía tener, al menos, 9 años. Mientras algunos comentaristas cristianos admiten que Lucas se equivocó en diez años al datar el censo, otros han mantenido que el nacimiento coincidió con un censo anterior (del que no ha quedado constancia documental), durante un supuesto primer mandato de Quirino sobre aquella zona, del 6 al 4 aC. Pero muchos críticos sostienen que – aun en tal caso – en el 4 aC los romanos no pudieron ordenar censo alguno en Belén, porque carecían de jurisdicción al estar gobernada por Herodes.
Lo único que sabemos con certeza es que, como corresponde al “Príncipe de la Paz”, Jesús nació durante la pax romana inaugurada por Augusto, y que – pese a ciertos estallidos rebeldes en Palestina – ha sido el periodo pacífico más prolongado que ha conocido el mundo mediterráneo a través de su historia.
Con respecto al día exacto en que el nacimiento tuvo lugar, la situación es igualmente incierta. En torno al año 130 el papa Telesforo instituye la fiesta de la Navidad, que – al parecer – se venía conmemorando desde el 98 dC y cuya fecha sufrirá muchas variaciones (celebrándose tan pronto el 28 de marzo como el 2 de enero, el 2 o el 19 de abril, el 20 de mayo o el 29 de septiembre, según el gusto y cálculos de los diversos intérpretes), hasta quedar fijada en el 6 de enero, día en el que ya la festejaban las comunidades cristianas orientales.
Sin embargo, la Iglesia no tarda en advertir que muchos fieles no le dan mayor importancia y se empeñan en seguir participando en la gran festividad solar del solsticio de invierno que tenía lugar en torno al 25 de diciembre. En ella se conmemoraba el nacimiento del dios de la luz, Mitra, “el Sol Invicto”, cuyo culto – desplazando al del solar Apolo – había florecido a lo largo del Imperio Romano del siglo I al III, anticipándose al triunfo del Cristianismo. Además, el 24 de diciembre era el último día de las Saturnales, fiestas solsticiales de la fecundidad instauradas en el 274 aC, durante las cuales se interrumpía toda actividad pública y se daban diversas muestras de buena voluntad, desde la igualdad de trato otorgada a los esclavos hasta la entrega de regalos y el establecimiento de una tregua pacífica en las contiendas. La alegría desbordante que las caracterizaba, acabó convirtiéndolas en unos días de jolgorio y desenfreno, peculiaridades que se han mantenido prácticamente intactas hasta hoy.
De hecho, las festividades de la antigüedad occidental tenían un carácter solar y se centraban en los equinoccios y los solsticios, aunque la diferencia de los antiguos calendarios con el actual y la dislocación provocada por la precesión de los equinoccios han causado una confusión de fechas, lo que no impide que sigamos celebrando nuestras fiestas los mismos días en que lo hacían nuestros ancestros. Y casi todos los pueblos de la antigüedad contaban con una solemne celebración nocturna, en honor a sus dioses o héroes solares, en torno al solsticio (que en latín significa “el sol se detiene” y corresponde al 21 de diciembre en nuestro calendario), el más corto del año, aquél en el cual el Sol permanecía menos tiempo en el horizonte y a partir del cual cesaba su declinación, señalando – por tanto – el comienzo de la victoria de la Luz sobre las tinieblas que amenazaban con cubrir la Tierra, privándola de su fuente de vida, al impedir que el Sol volviese a ascender. El fenómeno se da en forma opuesta en el hemisferio sur, en donde el 21 de diciembre es el día más largo del año.
Al considerar a estas fiestas como paganas, los cristianos desanimaron a muchos conversos que sentían la alegría con que las vivían como una necesidad.
De poco valieron las opiniones críticas de los que – como Clemente de Alejandría – ridiculizaban a quienes buscaban la fecha del nacimiento de Jesús, obteniendo los más dispares resultados, o de los que – como Orígenes – consideraban impropio festejar su aniversario “cual si fuera un rey faraón”.
Una vez más, se impuso la tendencia sincretista de la Iglesia primitiva, que – consciente de su arraigo – decidió, asimilar muchas fiestas, creencias y costumbres paganas, convirtiendo a numerosos dioses locales en santos, vírgenes, ángeles o demonios, y levantando sobre sus ancestrales santuarios nuevos lugares de culto cristiano. Y así, a mediados del siglo IV, se decidió fijar la celebración de la Navidad el 25 de diciembre, día en el que se había venido festejando la Epifanía y la adoración de los reyes magos, en un hábil trueque de fechas. El acierto de semejante decisión fue mayor dado que el Nuevo Testamento (al igual que algunos evangelios apócrifos) había dado a Cristo un carácter luminoso y hasta solar. El hecho sólo queda ensombrecido por la irónica paradoja de que – según los documentos de la época – quien verdaderamente nació un 25 de diciembre fue… ¡Nerón!
La naturaleza originalmente pagana de la celebración del 25 de diciembre como la fiesta de la Luz – muy extendida en el mundo antiguo – no la pone en duda ningún estudioso y, aún hoy, permanece claramente reflejada en multitud de tradiciones populares. Muchas prácticas universalmente extendidas en el mundo cristiano, como la entrega de regalos o el leño de Navidad, tienen su raíz en la celebración precristiana de esta fecha, en la cual – encendiendo un fuego con leña – se ayudaba mágicamente al Sol (que había llegado a su punto más bajo de manifestación anual) a recuperar su fuerza ígnea.
Hoy, la crítica neo-testamentaria no ignora que tal fecha contradice el relato evangélico. Lucas habla de unos pastores que pernoctan al aire libre, turnándose para vigilar sus rebaños; y sabemos – por las investigaciones meteorológicas – que la media de temperatura en Belén durante el mes de diciembre es de unos 2,8 ºC bajo cero, lo que – teniendo en cuenta que el clima de Judea no parece haberse modificado sensiblemente durante los últimos 2000 años – refuerza el testimonio del Talmud de que los rebaños salían a los campos desde marzo hasta principios de noviembre, permaneciendo en sus establos durante la estación invernal. Está, además, el hecho de que las heladas de tales fechas dificultarían aún más el supuesto desplazamiento de la Sagrada Familia a Belén.
Resulta curioso, no obstante, que se cuidara la coherencia de ciertas fiestas. Si la concepción de María tuvo lugar inmediatamente después de la Anunciación, que conmemoramos el 25 de marzo (nueve meses antes de Navidad) y que – según Lucas – sucedió al sexto mes de quedar embarazada su prima Isabel, es lógico que se celebre el nacimiento de su hijo Juan Bautista el 24 de junio, seis meces antes que el de Jesús.
¿Dónde nació Cristo?
Según el profeta Miqueas, el Mesías debía nacer en Belén. Y a Belén hace Lucas que se desplacen sus padres con motivo del censo, dejando claro que María y José vivían en Nazaret de Galilea y allí creció Jesús. A Belén se trasladan los Reyes Magos para adorarle, según Mateo. El motivo principal del censo romano – que se realizaba en el Imperio Romano cada 14 años – era calcular los bienes y recursos humanos con vistas a la recaudación de impuestos y al reclutamiento militar. Los eruditos han discutido hasta la saciedad sobre lo absurdo de hacer empadronarse a los ciudadanos en su lugar de nacimiento, con el formidable dislocamiento social que esto supondría, incluso para las tropas, obligadas a vigilar y ordenar el enorme tráfico, mientras que resultaría mucho más sencillo censarles en su lugar de residencia, limitándose a preguntarles dónde nacieron. Además, dado que José debería pagar los impuestos donde vivía, no tenía sentido inscribirle en Belén.
Por otra parte, es muy difícil que tal acontecimiento, con las indudables protestas que habría provocado, hubiese pasado inadvertido para cronistas rigurosos como Josefo. Finalmente, en el caso de que José hubiese debido desplazarse, lo más sensato hubiese sido dejar a Maria – a punto de dar a luz – en Belén, sin someterla a los indudables peligros que suponía tal viaje en aquella época. Todos estos razonamientos no impidieron que la historia del nacimiento en Belén echase raíces en la imaginación popular, hasta el punto de que se dice que – en torno al año 50 – circulaban por Belén árboles genealógicos de gente que pretendía estar emparentada con la familia de Jesús, a quien identificaban con el hijo del carpintero procedente de Belén.
Sin embargo, mientras Mateo dice simplemente que nació en Belén, permitiendo suponer que viviese allí su familia, en Marcos – el más antiguo de los evangelios – se cita a Jesús únicamente como nazareno, y en todos los demás se le liga continuamente a Nazaret, hablando de él como galileo. El evangelio de Juan explica incluso que algunos se preguntaban si el Cristo podía venir de Galilea y no de Belén, como dice la Escritura, sin molestarse en replicar tal afirmación. Por todo ello se ha mantenido que el viaje a Belén fue una forma de dar cumplimiento a la profecía.
Pero otros muchos investigadores han argumentado que Jesús nació en otro lugar de Galilea. Se basan en que Nazaret no aparece en ningún documento de la época o anterior, y en que la ciudad que hoy se conoce con ese nombre es relativamente moderna. Aunque Mateo diga que José habitó en Nazaret “para que se cumpliese lo dicho por los profetas, que habría de ser llamado nazareno”, nadie ha podido encontrar una predicción bíblica que refrende tal afirmación.
<¿Nació Cristo en una gruta, un establo, una casa o un portal? Lucas afirma que sucedió en un pesebre, imagen que ha pervivido hasta hoy, mientras Mateo habla de una casa. Pero a mediados del siglo II la tradición sitúa el nacimiento en una cueva, según Justino y Eusebio. Esta disensión tal vez se entienda a la luz de los Apócrifos de la Infancia y el Protoevangelio de Santiago, que colocan el pesebre en una gruta como – según san Epifanio – haría la versión original del evangelio de Lucas.
Pudo haber una razón de peso para esta supuesta modificación: la caverna evocaba demasiadas imágenes paganas. Oscura, aislada, misteriosa, la cueva posee una vocación religiosa natural. Concebida como “centro del mundo” o como vientre materno, en ella celebraban sus ritos nuestros remotos antepasados. En diversas tradiciones era un lugar que permitía pasar de la tierra hacia el cielo y viceversa. No es extraño, por tanto, que en ella nacieran algunos dioses.
Y, a raíz del Concilio de Nicea (325 dC), el primer historiador eclesiástico, Eusebio, mantuvo que Jesús había nacido en una cueva sobre la que luego se edificó un grandioso templo cristiano. Según san Jerónimo, desde tiempos de Adriano hasta Constantino, junto a Belén hubo un bosque consagrado a Adonis, dios al que se lloraba en la misma gruta donde – en un principio – se creía nació Jesús. Pero hay aún quienes dan la razón a Mateo cuando habla de una casa, suponiendo que el natalicio pudo tener lugar en una de las cuevas acondicionadas como hospederías u hospicios, que contaban con habitaciones espaciosas y que – teniendo en cuenta la época – podían ser establecimientos públicos confortables, bien alejados del portal de Belén que hoy nos imaginamos. Los críticos se han preguntado por qué no se alojaron en casa de amigos o parientes, ya que – según Lucas – era la ciudad natal de José.
Diversos autores han demostrado que la práctica totalidad de los detalles del nacimiento e infancia de Jesús se repite en muchos otros dioses, o salvadores de la Humanidad. En ocasiones, hasta los nombres de sus madres-vírgenes se parecen enormemente al de María: la de Buda y la del egipcio Hermes se llamaban Maia, Maya la del hindú Agni y la del siamés Codom, Myrra la de Adonis y Baco-Dionisos.
A fin de cuentas, tal vez tenga razón san Agustín cuando explica – como ya lo hizo Orígenes 150 años antes – que “los antiguos conocían también lo que ahora llamamos la religión cristiana, que existía ya desde los más remotos comienzos hasta que Cristo apareció en carne y hueso. Desde entonces, el nombre de Cristo fue dado a la verdadera religión”.
Enrique de Vicente
Fuente: MysteryPlanet.com.ar
Enviado por Redaccion el 04 Dic 2007 | Categoría: Actualidad, Política, Filosofía y Religión, Derechos Humanos, Economía, Denuncias
Después de que el cardenal Jorge Bergoglio dejó trascender que en los próximos tiempos habría menos pronunciamientos políticos de parte de la Iglesia, monseñor Héctor Aguer, arzobispo de La Plata, rompió el clima de distensión que existía entre el clero y el gobierno y acusó a la administración de Néstor Kirchner de haberse sometido a la usura en el manejo de la deuda externa.
“El problema de la deuda pública [argentina] subsiste intacto porque se asumió la política del endeudamiento perpetuo según la lógica de la usura”, cuestionó el arzobispo, en el Vaticano, el 20 del mes pasado, durante la Asamblea Plenaria del Pontificio Consejo de Justicia y Paz, pero trascendió ayer. La agencia católica AICA publicó su intervención completa.
Las críticas del religioso respecto del manejo de la deuda externa fue tomada con sorpresa por el Episcopado. El Gobierno eligió un llamativo silencio. Cualquier palabra puede desvirtuar los gestos de acercamiento.
Vale recordar que, tras el triunfo electoral de Cristina Kirchner, la presidenta electa y el Episcopado se enviaron señales de distensión. La actual primera dama cuestionó el aborto -una condición sine qua non de la Iglesia para mantener un diálogo cordial- y el cardenal Bergoglio dejó entrever que pediría una audiencia con la inminente jefa de Estado. También sugirió que no habría pronunciamientos permanentes del clero sobre temas políticos si no resultaba necesario.
Pero en el medio surgió la asamblea en la que participó monseñor Aguer, y allí el arzobispo de La Plata se refirió a la deuda externa y a cómo ésta había sido gestionada por el gobierno.
Aguer recordó que el papa Pablo VI, en su encíclica Populorum progressio (”El progreso de los pueblos”, en latín), había pedido prudencia en las condiciones de ayuda para los países en vías de desarrollo. “Era para impedir que los pueblos beneficiados con aquella ayuda corrieran el riesgo de verse abrumados de deudas cuya satisfacción absorbiera la mayor parte de sus beneficios”, comentó.
Inmediatamente, lo ligó con la situación argentina. “La República Argentina suele ser señalada como un ejemplo reciente de feliz renegociación de su deuda pública. A pesar de ciertas apariencias en contrario, la deuda continúa siendo un obstáculo principal en el camino hacia un desarrollo sostenido que asegure la prosperidad de la población y la justicia en la distribución de la renta nacional”, consideró.
Duro con el kirchnerismo
Obispos de todo el mundo lo escuchaban cuando se refirió, luego, al desempeño del gobierno de Néstor Kirchner en relación con la deuda: “El gobierno que está concluyendo su mandato ha renegociado buena parte de la deuda pública reiterando procedimientos financieros de los gobiernos anteriores. Más allá de un alivio transitorio, el problema de la deuda pública subsiste intacto, porque se ha asumido la política del endeudamiento perpetuo según la lógica de la usura“.
Las críticas no concluyeron allí. Monseñor Aguer explicó en detalle el problema que, según él, afronta la Argentina: “Se mantiene un alto stock de deuda que resulta rigurosamente impagable; el país no puede atender siquiera el pago total de los intereses devengados, los cuales siguen el mecanismo de tasas crecientes y variables”.
Para Aguer, “se cumple un círculo vicioso según el cual la carga permanente de la deuda pasa a ser un rubro estructural del gasto público del Estado. La situación configura un caso específico de usura“.
Y eso supone una “figura moral negativa”, de acuerdo con el arzobispo de La Plata. “La usura es un pecado contra el quinto mandamiento de la ley de Dios: no matarás”, recordó.
La opinión del religioso ocurre justo cuando el Gobierno y la Iglesia buscaban una mejora en su relación, algo tensa debido a las críticas que, durante cuatro años y medio, deslizó el cardenal Bergoglio hacia la gestión de Néstor Kirchner.
Fuente: La Nación - Argentina
Enviado por aquiles el 30 Oct 2007 | Categoría: Actualidad, Filosofía y Religión, Fuerzas Armadas
Michael Weinstein, fundador de la agrupación “Libertad Religiosa Militar”, dijo que pretende demandar al Ejército norteamericano ante la Justicia, debido a la existencia de materiales presuntamente antisemitas en la página web de Fort Leavenworth.
Tres lecciones bíblicas subidas a la página del Capellán del Ejército condenan a los judíos por lo que se define militarmente como “actos de terrorismo”, entre los que incluyen la crucifixión de Jesús, y la persecución de los referentes del cristianismo durante los primeros tiempos de esta religión.
Fort Leavenworth es la sede del Estado Mayor Conjunto, e incluye a la Escuela de Comandantes y de Staff General, donde cientos de oficiales reciben entrenamiento formal cada año. También alberga a varias escuelas y centros que están involucradas en la redacción de la doctrina relacionada con las guerras de Irak y de Afganistán.
El Teniente General David Petraeus comandaba este sitio, antes de ser elegido por George W. Bush para liderar las fuerzas de coalición en Irak.
Janet Wray, vocera de Fort Leavenworth, dijo que esa parte del sitio del capellán fue “bajada” de la red, hasta que un grupo de oficiales la estudie y evalúe si es realmente antisemita o no.
Fuente: Agencias
Enviado por Redaccion el 30 Oct 2007 | Categoría: Actualidad, Salud, Sociedad, Filosofía y Religión
Santiago, Chile (AP y ANSA) - El gobierno chileno amenazó con cerrar las tres grandes cadenas de farmacias que se niegan a vender la “píldora del día después”, usada para impedir los embarazos, profundizando de ese modo una polémica que ayer sumó la voz del Papa, quien llamó a los farmacéuticos a considerar “la objeción de conciencia para evitar colaborar directa o indirectamente en el suministro de productos que tienen objetivos inmorales, por ejemplo el aborto o la eutanasia”.
“Nosotros vamos a cumplir la ley; el código sanitario nos da la potestad de hacer los sumarios correspondientes y si un sumario no tiene la respuesta (les aplicaron multas por 68 mil dólares), se hará otro porque la ley nos permite hasta ordenar la clausura de los negocios”, advirtió la subsecretaria de Salud, Lidia Amarales.
En ese sentido, la funcionaria recordó que la pastilla en cuestión debe estar obligadamente en todas las farmacias, al figurar en el Registro Nacional de Medicamentos. La cartera que dirige adquirió 30.000 dosis en el extranjero para que en el mercado local no pudiera alegarse desabastecimiento.
Exhortación papal
“No podemos anestesiar las conciencias en lo que respecta, por ejemplo, al efecto de ciertas moléculas que impiden la implantación del embrión o acortan la vida de una persona”, señaló el Pontífice al hablar en Roma ante un congreso internacional de farmacéuticos católicos.
El Santo Padre los instó a ser conscientes de que “todos los seres humanos son protegidos desde su concepción hasta su muerte natural”, y que las medicinas “realmente deben tener un papel terapéutico”.
“No podemos ejercer la objeción de conciencia porque la ley nos impone vender todos los medicamentos, sean del tipo que sean, cuando se presenta una receta”, le contestó Giacomo Leopardi, presidente de la Federación de Colegios de Farmacéuticos Italianos.
La oposición derechista volvió a apoyar a las farmacias chilenas. El senador de la Unión Demócrata Independiente, Jovino Novoa, opinó que “estas multas expropiatorias son típicas de regímenes totalitarios”.
“Estamos frente a un gobierno chavista-bacheletista”, ironizó el integrante de la Cámara Alta.
Tras largas batallas judiciales entre el Ejecutivo, grupos conservadores y la Iglesia, y ante un fallo del Tribunal Constitucional, la presidenta Michelle Bachelet firmó en febrero el decreto que autorizó la venta de las píldoras en todas las farmacias a mujeres mayores de 16 años. En setiembre, su decisión de rebajar esa edad a 14 reavivó la controversia.