Tecnologí­a

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India lanzó misión a la Luna

Enviado por aquiles el 23 Oct 2008 | Categorí­a: Ciencia, Actualidad, Tecnologí­a, Astronomía

Un cohete que lleva en su interior la sonda espacial no tripulada Chandrayaan 1 despegó desde una plataforma de lanzamiento en la sureña región de Andhra Pradesh con el fin de iniciar una misión de exploración de dos años de duración.

La sonda robótica orbitará la Luna para elaborar un atlas tridimensional de la superficie del satélite además de crear un mapa de distribución de elementos y minerales.

El lanzamiento ha sido catalogado como un gran avance para India que intenta seguirle el paso a proyectos espaciales en otros países de Asia.

El cohete indio que lleva la nave espacial de una tonelada y media despegó con éxito desde el Centro Espacial Satish Dhawan en la localidad de Sriharikota a las 0650 hora local (0050 GMT).

Misión competitiva

Un objetivo clave de la misión será buscar hielo tanto en el suelo como en el subsuelo lunar, especialmente en los polos.

Otro será detectar Helio 3, un isótopo que es raro en la Tierra pero que es muy buscado para la fusión nuclear, por lo que podría ser una fuente valiosa de energía en el futuro.

Usando como fuente de energía un panel solar que genera unos 700 vatios, la sonda lleva consigo cinco instrumentos fabricados en India y otros seis en el extranjero.

Se cree que la misión termine costando unos US$ 78 millones.

Los experimentos indios incluyen el desacoplamiento de una sonda de 30 kilogramos desde una nave nodriza con el fin de que se pose sobre la superficie lunar.

La llamada Sonda de Impacto Lunar grabará video en su camino a la Luna y medirá la composición de la muy tenue atmósfera del satélite terrestre.

“Chandrayaan tiene una serie de instrumentos competitivos…ciertamente harán ciencia de calidad”, aseguró Barry Kellett, científico que trabajó en el dispositivo C1XS, que fue construido en el Laboratorio Rutherford-Appleton, en el Reino Unido.

C1XS hará un mapa sobre los diferentes elementos que existen en la corteza lunar que ayudarán a responder preguntas clave sobre el origen y la evolución del único satélite natural de la Tierra.

Los investigadores aseguran que la relativa abundancia de magnesio y hierro en las rocas lunares podría ayudar a confirmar si la Luna fue alguna vez cubierta por un océano de magma.

“El hierro pudo haberse hundido (en el océano de magma) donde el magnesio afloró”, aseguró Kellet a la BBC.

“La relación que existe entre el magnesio y el hierro en toda la Luna te dice la extensión del satélite que se derritió”.

El dispositivo buscará más elementos inusuales en la superficie lunar, tales como el titanio. Ese elemento metálico ha sido encontrado en meteoritos lunares, pero los científicos saben poco sobre su distribución en la corteza de la Luna.

Chandrayaan también investigará las diferencias entre las dos caras de la Luna. El lado oscuro, o más lejano, posee muchos más cráteres y diferencias de composición con respecto a la cara que da a la Tierra.

Fuente: BBC

“La Máquina de Dios”: Comenzó con éxito el mayor experimento científico de la historia

Enviado por aquiles el 11 Sep 2008 | Categorí­a: Ciencia, Actualidad, Tecnologí­a

GINEBRA, Suiza - Hubo aplausos y brindis cuando, a las 10.28 de ayer (5.28 de la madrugada en Buenos Aires), físicos de casi 100 países que trabajan en el colisionador de partículas (LHC) más grande del mundo vieron que los protones de hidrógeno que habían sido disparados una hora antes completaban por primera vez el recorrido de 27 km del acelerador.

“¡Bravo!”, estalló María Teresa Dova, investigadora argentina a cargo de la participación del país en el colisionador, cuando la enorme pantalla ubicada en el primer piso del Globo de la Ciencia y la Innovación mostró el resplandor infinitesimal que delató el paso de las partículas por el Atlas.

En el globo, una gigantesca bola de madera ubicada frente a la entrada para visitantes del laboratorio europeo de física de partículas (CERN), se congregaron más de 300 periodistas de todo el mundo. Con decenas de camiones de exteriores estacionados en las inmediaciones, la escena era verdaderamente inusual para una presentación científica.

Lyn Evans, jefe del proyecto desde su concepción, a mediados de los años 80, dio la señal de largada en el centro de control a las 9.30 en punto, rodeado de celebridades como el premio Nobel italiano Carlo Rubbia.

Claro que poner en marcha un acelerador de partículas no es tan sencillo como prender la luz o encender un teléfono celular. Miles de elementos individuales tienen que funcionar en forma armónica con una precisión de una milmillonésima de segundo. Por eso este debut fue cuidadoso, y los científicos hicieron que el haz avanzara de a pocos kilómetros, deteniéndolo en cada uno de los octantes de la máquina para asegurarse de que se orientaba correctamente. Sólo después de confirmarlo, daba Evans la indicación de seguir adelante.

La operación se desarrolló más rápido incluso de lo que se esperaba, en especial si se tiene en cuenta que la misma maniobra en el anterior colisionador de partículas europeo, el LEP, clausurado en 2000, había requerido doce horas.

Pero también hubo inconvenientes: al mediodía, cuando pensaban acelerar el segundo haz de protones en sentido inverso, el experimento debió detenerse durante aproximadamente una hora; al parecer, por mínimas fluctuaciones de temperatura en algunos de los 1900 imanes superconductores que mantienen las partículas en su órbita y deben permanecer a -271 grados centígrados, apenas por encima del frío absoluto, para poder funcionar.

A las 15.02, el segundo haz de protones completó la travesía y los aplausos volvieron a estallar.

Después de catorce años, la verdadera acción está por comenzar. Sólo después de semanas de calibración los investigadores estarán en condiciones de iniciar los experimentos de este “monstruo”, diseñado para acelerar haces de protones en direcciones opuestas a 0,9999999991 veces la velocidad de la luz, hacerlos estrellarse entre sí a altísimas energías y estudiar los fenómenos resultantes. Cada protón completará 11.000 vueltas por segundo. En el Atlas, cuando esté totalmente operativo, 2808 haces se cruzarán una vez cada 25 nanosegundos.

“Es una emoción enorme -confesó Valeria Pérez-Reale, otra de las argentinas que participan del experimento Atlas desde que, hace siete años, decidió abandonar La Pampa, donde se había recibido de física, llegó a Ginebra y se enamoró del CERN-. Es increíble ver finalmente los resultados de tantos años de preparación.”

Pérez-Reale, hija de un ingeniero agrónomo del INTA y de una contadora, viene trabajando más de sesenta horas semanales en el sistema de adquisición de datos del Atlas. “En el LEP -explica-, como era más pequeño y había menos colisiones por segundo, se podía guardar toda la información. Aquí, son mil millones de colisiones por segundo, y para guardar ese volumen de datos se requerirían 200 CD por segundo. No existen computadoras capaces de guardar esa información. Entonces alguien tiene que decidir qué eventos vale la pena registrar y cuáles no. Al final de toda la selección, que se hace con 2000 computadoras, guardamos dos CD por segundo. Igual, al año son ¡600.000 DVD!”

“La física cambió mucho -agrega-. Hace 20 años, a mi supervisor de tesis, por ejemplo, le bastaba un grupo de 20 personas para planear el detector, construirlo, instalarlo, tomar datos, analizar y publicar en cinco años. Ahora, somos 2000 personas sólo en este experimento. La fase de instalación que acaba de terminar llevó más de 15, y tenemos por delante otros 15 para tomar datos…”

Más allá de las dificultades, John Ellis, destacado físico teórico británico que desde hace 35 años trabaja en esta verdadera ciudad de la física cuyas calles llevan nombres como Pierre Auger o Max Planck, es optimista. “Creo que vamos a descubrir algo de lo que buscamos -afirma-. Aunque tal vez sea porque hace muchos años que vengo trabajando en esto…”

Fuente: La Nación

Planean crear nuevos “robots líquidos” para las guerras del futuro

Enviado por aquiles el 08 Jul 2008 | Categorí­a: Ciencia, Actualidad, Tecnologí­a, Fuerzas Armadas

La agencia DARPA (Defense Advanced Research Projects Agency) se ha propuesto revolucionar el uso de los robots en el campo de batalla.

Si bien el empleo de robots en la guerra prácticamente está en pañales, los estrategas siempre planifican el futuro para estar un paso adelante del enemigo. En este caso, se busca una generación de robots con características completamente nuevas.

DARPA sabe que el empleo de robots le garantiza el acceso a zonas de combate “calientes”, donde un soldado no se atrevería siquiera a arrimarse. Pero a menudo ocurre que el punto de entrada a esas zonas es una claraboya, una puerta pequeña o un hueco en un muro. Esto limita mucho a los robots tradicionales, que generalmente son pesados y voluminosos.

Pero si los robots en cuestión fuesen lo suficientemente “blandos” como para deformarse y estirarse lo suficiente, podrían solucionar esta deficiencia, atravesando aberturas cuyas dimensiones son mucho más pequeñas que el robot mismo y no se conocen a priori.

La respuesta, según DARPA son los ChemBots. Blandos y flexibles, pero con la misma capacidad de transportar cargas útiles que poseen los robots actuales, los nuevos robots deberían ser capaces al menos de realizar las operaciones que a continuación enumeramos:

* Efectuar viajes a grandes distancias, ya que no siempre será posible acompañar al robot hasta las inmediaciones de su objetivo.
* Modificar su forma de manera arbitraria, adaptándose a la sección de las aperturas con las que se encuentre, aunque sean más pequeñas que él mismo.
* Ser capaz de volver a su forma original una vez superado el obstáculo.
* Realizar acciones utilizando la carga útil que debe ser capaz de transportar.

DARPA no ha dejado ninguna tecnología de lado a la hora de proponer ideas para los nuevos robots. Se insta al desarrollo de nuevos materiales, sistemas de control y arquitecturas. La forma en que se podrían inducir los cambios en la forma física de los ChemBots incluirían las influencias de fuerzas electromagnéticas, acústicas o químicas.

Fuente: MacroHW

¿Se viene la electricidad inalámbrica?

Enviado por aquiles el 11 Jun 2008 | Categorí­a: Ciencia, Actualidad, Sociedad, Tecnologí­a

El antiguo sueño de Tesla está cada vez más cerca de ser una realidad

Hace algunos años, Marin Soljacic fue sacado de la cama por el insistente sonido de su teléfono móvil. Pero no estaba emitiendo una señal para que respondiera, estaba emitiendo una señal para que lo enchufara. Desde esa noche, el profesor adjunto de física en el MIT ha estado pensando en la manera de que su teléfono empiece a cargarse tan pronto entre en su casa, sin necesidad de enchufes ni cables.

Jennifer Chu en Technology Review escribe que Soljacic consideraba usar ondas de radio, pero descubrió que la mayor parte de la energía se perdería en la transmisión.

Los métodos investigados como los rayos láser requieren una línea visual clara y podrían ser peligrosos para cualquier cosa en su camino. De acuerdo con Chu, al final escogió un fenómeno denominado acoplamiento por resonancia magnética, en el que dos objetos sintonizados en la misma frecuencia intercambiaban energía enérgicamente, pero interactúan muy débilmente con otros objetos.

“Un ejemplo clásico es un grupo de vasos de vino, cada uno lleno hasta un nivel diferente, para que vibre en una frecuencia de sonido diferente. Si un cantante lanza una nota que corresponde a la frecuencia de un vaso, el vidrio puede absorber tanta energía acústica que se hace añicos; los demás permanecerán intactos”.

Ahora, Soljacic y su equipo han hecho una exitosa demostración del uso del acoplamiento por resonancia magnética para encender una bombilla 60 watt a una distancia aproximada de dos metros, y a través de una pared delgada.

La configuración más eficaz, hasta ahora, trasfiere la energía a una distancia de dos metros con una eficiencia aproximada del 50%. El equipo está buscando otros materiales para reducir el tamaño de la bobina y aumentar la eficiencia. “Mientras idealmente sería bueno tener una eficiencia del 100%”, dice Soljacic, “en la realidad el 70 u 80% podría ser posible para una aplicación típica”.

Mientras han aparecido en el mercado algunas tecnologías de energía inalámbrica, la técnica de Soljacic es diferente en lo que respecta a que algún día podría permitir que los dispositivos se recarguen automáticamente, siempre que estén al alcance de un transmisor inalámbrico.

Fuente: Clean Technica

El superordenador más potente del mundo alcanza el petaflop por segundo

Enviado por aquiles el 11 Jun 2008 | Categorí­a: Ciencia, Informática, Actualidad, Sociedad, Tecnologí­a

El ‘Roadrunner’ de IBM duplica la velocidad del anterior récord

¿Qué ocurriría si se produjera un accidente o un ataque terrorista en los arsenales de armamento atómico de Estados Unidos? Quizás sea uno de los mayores problemas imaginables, por lo que no parece descabellado que la mayor máquina del mundo, el nuevo supercomputador IBM ‘Roadrunner’, se vaya a ocupar de la seguridad de las instalaciones nucleares desde el desierto de Nuevo México.

El ‘Roadrunner’ (’Correcaminos’) está equipado con cerca de 12.000 procesadores tipo Cell, que se diseñaron originalmente para la consola Sony PlayStation 3, y acaba de batir la codiciada marca del petaflop (es decir, mil billones, o 10 elevado a 15, o un 1 seguido de 15 ceros) de operaciones por segundo. Con ello, sus creadores confían en que pronto encabezará la lista mundial de supercomputadores, que se actualiza dos veces al año.

Se calcula que los 6.000 millones de personas que hay en la Tierra, provistas de calculadoras caseras y trabajando sin interrupción, tardarían 46 años en completar los cálculos que el ‘Correcaminos’ realiza en un día. En comparación con otras máquinas de su calibre, la nueva supercomputadora ha duplicado con creces el anterior récord de velocidad, que hasta ahora conservaba la ‘IBM BlueGene L’, situada en el laboratorio californiano Lawrence Livermore y dedicada también a la seguridad del ’stock’ nuclear estadounidense.

El nuevo rey de los ordenadores, que ha costado 133 millones de dólares (85 millones de euros) y ha sido desarrollado por ingenieros de IBM y el Laboratorio Nacional de Los Alamos, empezará a trabajar próximamente en Nuevo México, el lugar donde se construyó la primera bomba atómica y cuya ave nacional, el correcaminos, ha dado nombre a la nueva máquina.

Al simular con supercomputadoras los posibles ataques o accidentes y el modo en que envejece el armamento nuclear, se evitan las pruebas atmosféricas que se realizaban antes, con el consiguiente riesgo para el entorno. “No se trata, como se ha dicho en la prensa, de la simulación de nuevas armas, sino de la seguridad del arsenal”, explicó Juan José Porta, arquitecto de computación de IBM.

Diseñada mediante un nuevo sistema híbrido, la supercomputadora combina una versión modificada de los ‘chips’ de videoconsola con otros 7.000 procesadores convencionales Opteron de AMD. De este modo, consigue con cerca de 20.000 ‘chips’ el doble de potencia que su antecesora ‘BlueGene L’, pese a que ésta contiene más de 200.000 unidades de procesamiento.

Esta mejora de la eficiencia se debe a que los ‘chips’ Cell actúan como aceleradores, o turbocargadores, que multiplican la potencia del resto de procesadores. Así se logra más velocidad de computación que si se acumulara una mayor cantidad de pequeños ‘chips’, como se hacía antes. Consume aproximadamente unos tres megavatios de potencia eléctrica, el equivalente a un centro comercial de suburbio estadounidense.

La máquina requerirá 92 km. de fibra óptica cuando esté instalada y, además de vigilar los silos nucleares, se ocupará de áreas de la ciencia como la astronomía, la genómica o el cambio climático. El objetivo, desde el punto de vista de la computación, es siempre el mismo: simular condiciones complejas que se dan en la realidad y observar sus consecuencias.

El nuevo récord, que previsiblemente será oficial cuando se publique la próxima lista de ‘Top500′, el próximo día 17 de junio, ha supuesto “un salto simbólico”, en palabras de Juan José Porta. “Es igual que en su momento los 100 metros en 10 segundos”, añade este experto, quien recuerda que aproximadamente cada 10 años se multiplica por 1.000 la potencia de los supercomputadores. Por ello, se espera que dentro de una década, los sucesores del Correcaminos alcancen el siguiente hito del trillón de operaciones por segundo (o 10 elevado a la 18).

Pero antes de eso, ya hay anunciados otros tres proyectos -dos de las compañías Sun y Cray y otro más de IBM- que pronto se sumarán al Correcaminos en superar la barrera del peta (o los mil billones).

Fuente: El Mundo - España

Enviar mensajes de texto bien escritos es más caro

Enviado por aquiles el 17 Abr 2008 | Categorí­a: General, Actualidad, Sociedad, Tecnologí­a, Denuncias

Un SMS sin faltas de ortografía ni abreviaturas y con signos de puntuación puede costar hasta tres veces más.

Enviar a través del celular un mensaje de texto corto (SMS) con acentos, signos de interrogación o exclamación y diéresis sale hasta tres veces más que uno con faltas de ortografía o abreviaturas. Es decir: escribir bien cuesta más caro.

El dato surgió de un informe realizado en España. Pero en Argentina ocurre exactamente lo mismo, según confirmó la GSM Association, operadora mundial que engloba todos los fabricantes de celulares.

¿Cómo se explica esta diferencia de costos? Por una compleja cuestión técnica que podría simplificarse así: al utilizar ciertos caracteres (la “ñ” mayúscula, por ejemplo), el celular deja de usar el sistema de codificación estándar (el GSM 3.38) y requiere de otro (el Unicode). La diferencia es que el primer acepta hasta 160 caracteres, mientras que el segundo sólo 70. Cuando se utiliza el Unicode y se superan ese límite la empresa cobra el mensaje de texto como si fueran dos. Así, un SMS de 160 caracteres escrito sin acentos y con abreviaciones cuesta entre 19 y 20 centavos; otro de la misma longitud, pero bien escrito, se va a entre 54 y 60 centavos. Esto ocurre con la mayoría de los modelos, como los Nokia 6131 y 1100; Motorola V3 y V3i; Sony Ericsson W300 y Z550; Siemens CV65 y Samsung C425.

Fuente: La Razón - Argentina

Se presenta en Japón un traje cibernético que permite levantar sin esfuerzo 30 kilos

Enviado por aquiles el 13 Abr 2008 | Categorí­a: Ciencia, Actualidad, Sociedad, Tecnologí­a

Un traje cibernético permite a personas con parálisis volver a correr. HAL es una especie de esqueleto externo que conseguirá que ancianos y discapacitados recuperar la fuerza y la movilidad

La empresa japonesa Cyberdyne ha presentado en Tokio un robot-traje, una especie de esqueleto externo cibernético, que facilitará los movimientos de ancianos y personas con problemas de movilidad. En el acto, celebrado en la sede del Ministerio de Ciencia de Japón, consistió en una demostración de las posibilidades del traje.

El inventor, Yoshiyuki Sankay, invitó al secretario general del Instituto Nacional de Ciencia y Tecnología a que levantara con el brazo izquierdo cuantos sacos de arroz pudiera. Finalmente sólo pudo alzar dos sacos de diez kilos cada uno. A continuación, Sankay colocó tres paquetes en el brazo del robot, vestido por uno de sus colaboradores, que aguantó los 30 kilos sin ningún esfuerzo.

Sankay lo diseñó como una forma de ayudar a las personas mayores o con parálisis. El robot, que recibe el nombre de HAL (Prótesis Asistida Híbrida, por sus siglas en inglés), es parecido a muchos ingenios propios del cómic japonés y pesa entre 15 y 24 kilos y podrá ser usado en programas de rehabilitación para personas con discapacidad física, ya que no hace falta mucha fuerza para moverlo, está equipado con sensores que intuyen los movimientos del cuerpo por medio de las señales nerviosas del cerebro (por lo que ayudaría a sus usuarios a desarrollar acciones que no podrían llevar a cabo por sí solos).

Es un mecanismo cibernético que incorpora elementos tecnológicos y mecánicos de la biónica, la electrónica y la robótica. HAL emplea un sistema “bio-cibernético” (por eso es híbrido) ya que incorpora sensores bioeléctricos que conectan la prótesis con el cerebro y los músculos, lo que permite que las señales lleguen al motor del sistema y que se mueva sólo con unas fracciones de segundo de retraso. Este sistema de comunicaciones fue el mayor reto del diseño, según aclara Sankay.

Un largo trabajo

Sankay, profesor e ingeniero de la universidad de Tsukaba, creó el primer prototipo del robot en 1997. En 2006, ese prototipo se convertía en el primer modelo de HAL en 2006. Desde entonces ha realizado hasta 5 versiones aunque ninguna se había fabricado de forma comercial hasta ahora.

En cada nuevo modelo, aligeraba el peso (hasta llegar al actual de 24 kilos, para el traje completo y 15 para la mitad inferior) y lo hacía más eficiente. El traje se mostraba al público por primera vez en junio de 2005 en la Exposición Mundial de Aich (Japón).

Uno de los objetivos de Sankay era crear tecnología diseñada para el beneficio de la humanidad, más que para un fin destructivo. Rechazó, por ejemplo, ofertas del Departamento de Defensa de Washington y del gobierno de Corea del Sur para crear un robot para uso militar.

Fuente: El País

IA: Crean robot con inteligencia de un niño de 3 años

Enviado por aquiles el 30 Mar 2008 | Categorí­a: Ciencia, Actualidad, Tecnologí­a

¿Perplejo? Prepárese para una nueva raza de robots cognitivos y pensantes.

Los diseñadores de sistemas cognitivos artificiales han tendido a adoptar uno de dos enfoques para construir robots que puedan pensar por sí mismos: la inteligencia artificial clásica basada en reglas, o las redes nerviosas artificiales. Ambos tienen ventajas y desventajas, y combinarlos ofrece lo mejor de ambos mundos, dice un equipo de investigadores europeos que han desarrollado una nueva clase de robot cognitivo y capaz de aprender que va más allá de lo último.

El trabajo de los investigadores reúne las dos tecnologías distintas pero que se apoyan mutuamente, y que han sido utilizadas para desarrollar sistemas cognitivos artificiales (ACS) para diferentes propósitos. El enfoque clásico de inteligencia artificial (IA) depende de un sistema basado en reglas donde principalmente el diseñador provee los conocimientos y las representaciones de escena, y hace que el robot siga un proceso de toma de decisiones -como trepar a las ramas de un árbol- hacia una respuesta predeterminada.

Inspiradas biológicamente, las redes nerviosas artificiales (ANN), por el contrario, dependen de un continuo proceso de señales y de un proceso no-lineal de optimización para llegar a una respuesta que, debido a la falta de reglas pre-establecidas, exige a los desarrolladores un equilibrio cuidadoso de las restricciones del sistema y de su libertad para actuar de manera autónoma.

“Desarrollar un sistema en la IA clásica es esencialmente un enfoque hacia abajo, mientras que en la ANN es un enfoque ascendente”, explica Michael Felsberg, un investigador en el Laboratorio de Visión de Computadora de la Linköping University en Suecia. “El problema es que, usados por separado, estos sistemas tienen importantes defectos cuando se trata de desarrollar una arquitectura de ACS avanzada. ANN es demasiado trivial para resolver tareas complejas, mientras la IA clásica no puede solucionarlas si no ha sido pre-programada para hacerlo”.

Más allá de lo último

El equipo de Felsberg, que trabaja en el proyecto COSPAL financiado por la Unión Europea, descubrió que usando las dos tecnologías juntas solucionaba muchas de esas cuestiones. En lo que los investigadores creen que es el ejemplo más avanzado de cualquier sistema desarrollado en cualquier lugar en el mundo, usaron ANN para manejar las funciones de baja intensidad basadas en la recepción visual de sus robots, y entonces emplearon la IA clásica encima de todo con una función de supervisión.

“De este modo, encontramos que era posible que los robots exploraran el mundo a su alrededor a través de la interacción directa, y crearan maneras de actuar dentro de él, y luego controlar esas acciones de acuerdo con un criterio. Esto combina las ventajas de la IA clásica, que es superior cuando se trata de funciones similares a la racionalidad humana, y las ventajas de las ANN, que es superior para llevar a cabo las tareas para las que los humanos usaríamos el subconsciente, cosas como la destreza motora básica y las tareas cognitivas de baja intensidad”, señala Felsberg.

La diferencia más importante entre el enfoque de COSPAL y lo que había sido lo último es que el sistema cognitivo artificial (ACS) de estos investigadores es escalable. Puede aprender solo y puede resolver tareas cada vez más complejas sin una programación adicional.

“Hay un directo mapeo de las directivas visuales para llevar a cabo la acción”, afirma Felsberg. “Con los sistemas previos, si algo cambiaba en el ambiente y el sistema de baja intensidad no estaba programado para reconocerlo, aparecían respuestas aleatorias, pero el proceso de supervisión de la IA no se daría cuenta de que algo está mal. Con nuestro enfoque, el sistema se da cuenta de que hay algo diferente y si sus acciones no terminan con éxito, intenta otra cosa“, explica el coordinador del proyecto.

“Como entrenar a un niño o a un cachorro”

Este enfoque de aprendizaje mediante ensayo y error fue probado; se hizo que el robot COSPAL complete un ejercicio de elección de forma, pero sin decirle qué tenía que hacer. Mientras trataba de meter las clavijas en los agujeros aprendió gradualmente qué encajaría dónde, y le permitió terminar el ejercicio cada vez más rápido y con mayor precisión.

“Después del arranque visual, la única información recibida de un humano fue la de un operador que tenía dos botones, uno para decirle al robot que lo había logrado y otro para decirle que había cometido un error. Es muy parecido a entrenar a un niño o a un cachorro”, dice Felsberg.

Aunque un robot que aprende y cognitivo de la clase que desarrollan en COSPAL constituye un importante salto hacia adelante en el desarrollo de robots más autónomos, Felsberg dice que pasará un poco de tiempo antes de que los robots lleguen cerca de la cognición e inteligencia humana, si alguna vez lo hacen.

“En términos humanos, nuestro robot es probablemente como un niño de dos o tres años, y la tecnología necesitará de un largo tiempo para llegar a uno equivalente a la adultez. No creo que lo veamos en nuestras vidas”, dice.

No obstante, los robots como los desarrollados en COSPAL indudablemente empezarán a jugar un papel más importante en nuestras vidas. Los socios del proyecto están en el proceso de lanzar un proyecto a continuación, llamado DIPLECS, para probar su arquitectura de ACS en un automóvil. Será usado para hacer que el vehículo conozca y sea consciente de su entorno, para crear un copiloto artificial que aumente la seguridad sin importar el clima, el camino o las condiciones de tráfico.

“En el mundo real, uno necesita de un sistema que sea capaz de adaptarse a circunstancias imprevistas, y ése es el logro más grande de nuestro ACS”, señala Felsberg.

Fuente: Eliax

Las lentes de contacto biónicas ya existen

Enviado por aquiles el 27 Feb 2008 | Categorí­a: Ciencia, Actualidad, Tecnologí­a

Ciertos personajes de películas o series como por ejemplo Terminator o La Mujer Biónica utilizan ojos biónicos para ampliar escenas distantes, para resaltar detalles útiles en su campo visual, o para crear marcas sobreimpresas de referencia como las de las mirillas telescópicas. Fuera del ámbito de la ficción, este tipo de tecnología ha sido propuesto para fines más prácticos, como ayuda para personas con problemas en la vista, paneles virtuales de control de conducción de vehículos, e incluso como una forma para permitirnos navegar por la red mientras estamos haciendo otras cosas y no podemos estar ante la pantalla de un monitor convencional.

El dispositivo para lograr que esto ocurra puede resultarle familiar a muchas personas.

Un grupo de ingenieros en la Universidad de Washington ha utilizado por primera vez técnicas de fabricación a escalas microscópicas para combinar una lente de contacto flexible y biológicamente segura, con fuentes de luz y un circuito electrónico impreso.

Mirando a través de una lente terminada, usted vería, de forma superpuesta al mundo exterior, lo que generase el display incorporado en la lente.

Los autores de la investigación son Babak Parviz, Harvey Ho (ahora en los Laboratorios Nacionales de Sandia, en Livermore, California), Ehsan Saeedi, Samuel Kim y Tueng Shen.

Hay muchos usos posibles para estas pantallas. Las personas al volante de un automóvil o los pilotos de aeronaves podrían ver la velocidad de un vehículo escrita en números al mirar por el parabrisas. Las compañías de videojuegos podrían usar las lentes de contacto para sumergir por completo a los jugadores en un mundo virtual sin restringir su movimiento. Y para las comunicaciones, las personas que no pudieran o no desearan recurrir a un monitor físico podrían navegar por internet mirando una pantalla virtual de proyección semitransparente “en el aire” que sólo ellas podrían ver.

Aplicaciones de toda clase pueden ser encontradas para este nuevo concepto de pantalla. El objetivo de sus creadores se limita por ahora a demostrar la tecnología básica y a asegurarse de que funcione bien y sea segura.

El dispositivo prototipo contiene un circuito eléctrico así como diodos emisores de luz roja, capaces de componer las imágenes en la pantalla virtual, pero que aún no operan en ese cometido. Las lentillas fueron probadas en conejos durante periodos de hasta 20 minutos, y los animales no mostraron efectos adversos.

Colocar o retirar el “ojo biónico” podría ser tan fácil como poner o quitar una lente de contacto, y, una vez “instalado”, el portador no debería notar durante horas molestia física alguna por la presencia en su ojo del dispositivo.

Construir las lentillas con display fue un reto debido a que los materiales que son seguros para el uso en el cuerpo humano, como los materiales orgánicos flexibles utilizados en lentes de contacto, son delicados. La fabricación de circuitos eléctricos, sin embargo, requiere de materiales inorgánicos, temperaturas muy calientes y productos químicos tóxicos.

Los investigadores construyeron los circuitos a partir de capas de metal de sólo algunos nanómetros de espesor, aproximadamente una milésima del grosor de un cabello humano, y fabricaron diodos emisores de luz de un tercio de milímetro.

La lente de contacto prototipo no corrige la vista del portador, pero la técnica podría ser usada en una lente correctiva.

También es importante recalcar que los microdispositivos instalados no obstruirán la vista de la persona. Hay un área grande por fuera de la parte transparente del ojo que los científicos pueden usar para colocar en ella la instrumentación. Las mejoras futuras incluirán comunicación inalámbrica hacia y desde la lente. Los investigadores esperan alimentar todo el sistema usando una combinación de energía de radiofrecuencia y células solares colocadas en la lente.

Fuente: Amazings.com

¿Qué hay detrás del derribo de un satélite por parte de EE.UU.?

Enviado por aquiles el 26 Feb 2008 | Categorí­a: Actualidad, Opinión, Tecnologí­a, Fuerzas Armadas

¿Detrás de la decisión del Pentágono de derribar un satélite espía muerto está sólo el peligro de un tanque lleno de hidracina?

Probablemente no, pero la verdad es que usted no querría que caiga en su jardín, de todos modos.

Tal como su primo químico, el amoníaco, la hidracina puede causar daño en los pulmones, pero apenas un olorcillo no lo matará de inmediato. Es también corrosivo, disuelve el cabello, y puede hacerle cosas desagradables a su piel. El combustible para los cohetes también puede encenderse en contacto con superficies oxidadas, y con tierra, madera o tela.

Pero si usted derrama un poco de esta cosa sobre la mayoría de las superficies, después de más o menos un día desaparecerá si está en el exterior o si abre puertas y ventanas. Un derrame mediano en el exterior no producirá un basural de residuos tóxicos de larga duración que pueda necesitar de personal de limpieza con trajes espaciales, aunque los derrames en grandes cantidades, o en interiores, serían un tema diferente.

Y ése es el problema; el tanque del satélite que se desploma contiene cerca de media tonelada de hidracina congelada. Si se hubiese permitido que el satélite cayera a su antojo a la Tierra, el ejército y los funcionarios de la NASA esperaban que el tanque lleno sobreviviera a la caída en el choque contra la superficie terrestre. Un tanque de hidracina de la sonda espacial Columbia cayó al suelo después luego de que la nave se desplomara sobre Texas. Por fortuna, el tanque del Columbia estaba casi vacío, pero el tanque del satélite espía podría descargar su peligroso contenido sobre una área tan grande como dos campos de fútbol.

Aún así, el riesgo de que la hidracina realmente se derrame en su jardín —o en el patio interior del Pentágono, para el caso— es minúsculo. Pero el presidente George W. Bush dijo que no quería arriesgarse.

El Pentágono y la NASA pensó que dispararle al satélite; como dijo el jefe de la NASA Mike Griffin la semana pasada, o errarle por completo, o sólo abollarlo, no iba a empeorar las cosas; al menos en lo relativo a un derrame de hidracina.

Los funcionarios del Pentágono dijeron que el satélite era un objetivo difícil para sus interceptores, que fueron diseñados para darle a blancos mucho más calientes, los misiles nucleares. Pero esa afirmación pudo tener la intención de reducir las expectativas. Si el Pentágono hubiese sonado demasiado confiado y hubiese fallado el objetivo, eso podría haber convertido a EEUU en un hazmerreír ante los ojos del mundo.

Después de todo, China derribó a uno de sus propios satélites el año pasado usando tecnología relativamente simple. La mayor parte de la gente vio esa acción como una advertencia a EEUU, cuyo controvertido sistema global de defensa con misiles depende de los satélites, incluso la ubicua red de GPS.

La semana pasada, China y Rusia apoyaron un tratado que prohíbe las armas en el espacio, aunque EEUU había dicho que tales pactos le impedirían manejar cualquier futura amenaza a sus posesiones espaciales.

¿Es la más reciente decisión de dispararle al satélite espía una demostración de que el país puede defender esas posesiones si surge la necesidad, y que lo hará? ¿O surge este dedo inquieto en el gatillo del Pentágono de un deseo, compartido por los sistemas automatizados en Magrathea, de “aprovechar la ocasión para aliviar la monotonía”?

Fuente: NewScientist

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